Carta de Cuba, la escritura de la libertad

 

 

 

El papel del Poder Judicial en una Cuba post-Castro: Recomendaciones para el cambio

 

Preparado para el Proyecto sobre la Transición en Cuba

Instituto de Estudios Cubanos y Cubano-Americanos

Universidad de Miami

Por: Laura Patallo Sánchez, Asociada de Investigación, ICCAS, Universidad de Miami, Coral Gables, Florida.

Sumario ejecutivo

           

Establecer una cultura constitucional que limite al gobierno es esencial para la creación de un estado basado en la ley. El papel de un Poder Judicial en crear un estado con un funcionamiento eficaz es trascendental, como lo es el de los tribunales que estén encargados de proteger los derechos humanos y los derechos de propiedad haciendo  cumplir los marcos legales que sostengan un óptimo funcionamiento de la economía de mercado. Sin la participación de un Poder Judicial eficiente, tanto los esfuerzos para democratizar como los de más desarrollo económico, serán afectados de manera adversa.

           

Un Poder Judicial eficiente  es el que sea capaz de funcionar justa e imparcialmente dentro del sistema legal. Entre sus funciones debe tener el poder de regular la legalidad de los actos del estado y debe ser independiente; en conclusión, debe operar como un cuerpo separado dentro del gobierno, dentro de un definido ámbito institucional de autoridad en general. Los jueces individuales deben tener la facultad de decidir los casos sobre la base de sus propias determinaciones de las pruebas  y la ley, sin interferencia de otras ramas políticas, autoridades gubernamentales o ciudadanos privados.

 

            El Poder Judicial en la Cuba de hoy no es independiente, sino más bien un arma política del estado dirigida por el Partido Comunista de Cuba. Durante una transición hacia la democracia, el Poder Judicial debe adaptarse al nuevo sistema y se deben hacer cambios institucionales que promuevan el desarrollo de un Poder Judicial independiente. Esta meta se puede lograr  ampliando el alcance del Poder Judicial y desarrollando mecanismos institucionales que protega a los tribunales de la influencia de otros actores del estado o de algún partido político.

 

            Cualquier proceso de reforma judicial debe comenzar por establecer el Poder Judicial como una rama separada del gobierno con poderes o funciones enumeradas y otorgando a los tribunales, o al menos a una corte constitucional, el poder de la revisión judicial.

 

            La separación de poderes. El concepto de separación de poderes debe ser adoptado por una Cuba democrática. Si al Poder Judicial se le da una independencia estructural, existe una mayor posibilidad de que la independencia judicial crezca y de que la administración de la justicia no esté subordinada al poder político.

 

            La revisión judicial. La adopción del poder de la revisión judicial, es decir, el derecho de los tribunales de revisar los actos gubernamentales para determinar su legitimidad, es el próximo paso en el desarrollo de un estado de derecho y la creación  de un Poder Judicial independiente. La mayoría de los países que han empezado o han hecho transiciones hacia la democracia, han adoptado alguna forma de revisión judicial. La mayor parte han adoptado la versión centralizada de revisión judicial y han creado tribunales constitucionales para revisar la legalidad de los actos del gobierno.

 

            La reinstitución del poder de la revisión judicial en Cuba es un elemento clave de la futura reforma judicial en la isla. La revisión judicial puede jugar un papel importante  en el desarrollo de  la democracia en Cuba y contribuiría decisivamente en la eliminación de la tradicional subordinación de los tribunales al proceso político.

 

            Después de que estas metas iniciales sean satisfechas, se deben crear  mecanismos institucionales que sostengan con mayor fuerza  el desarrollo de un Poder Judicial independiente. Estos mecanismos incluyen 1) organizar los tribunales eficazmente, 2) adoptar métodos abiertos, transparentes y eficaces de la selección judicial, 3) establecer métodos para garantizar el ejercicio judicial y el pago de salarios adecuados a los jueces, 4) establecer  reglas para la justa evaluación y, si fuera necesario, el castigo de los jueces y 5) proporcionar autonomía fiscal al Poder Judicial.

 

            La organización del tribunal. La organización de los tribunales ordinarios en Cuba es similar a la organización de los tribunales en los países de derecho civil. Este modelo divide a los tribunales a todos los niveles en departamentos o salas  tales como la civil, la criminal, la comercial administrativa, o la laboral. Esta estructura en sí misma, como modelo de organización del tribunal, es viable y funciona eficientemente en muchos países de derecho civil. Sin embargo, el Poder Judicial en Cuba debe estar provisto de la capacidad institucional necesaria para desarrollar y asumir una función controladora e independiente sobre el abuso del poder gubernamental.

 

            El sistema de los tribunales en Cuba podría continuar el uso de salas especiales en determinadas áreas de las leyes substantivas, especialmente en el nivel de los tribunales de apelación, en casos donde la complejidad de los temas o hechos legales sea tal que es mejor que un tribunal especializado sea capaz de resolver los asuntos eficientemente y de forma experta. Estos casos incluyen impuestos, bancarrota, patentes y marcas comerciales, trabajo y empleo, comercio internacional y, si fuera apropiado, las demandas de restitución de bienes . Sin embargo, las salas  de  los delitos contra la seguridad del estado y las salas militares  deben ser eliminadas.

 

            La selección y aptitudes de los jueces.Los jueces pueden ser escogidos mediante varios procedimientos , incluyendo la designación o nombramiento por un cuerpo de selección o un consejo judicial, el nombramiento por el Poder Judicial, la elección popular, el nombramiento mediante concursos, la carrera judicial o combinaciones de estos elementos. No obstante, el elemento más importante de cualquier sistema de nombramiento es que el proceso sea abierto y transparente y que se adhiera a ciertas normas objetivas, aceptadas no sólo por los actores en el sistema de los tribunales, sino también por el público.

 

            Cuba puede optar por un Poder Judicial profesional con candidatos para las posiciones judiciales provenientes de escuelas  para jueces  o que un consejo judicial nombre a los jueces para los tribunales ordinarios. Los jueces después serian promovidos dentro del sistema de los tribunales .

 

            Alternativamente, el Poder Ejecutivo podría efectuar nombramientos judiciales con la aprobación del Poder Legislativo. Los candidatos pudieran ser 1) propuestos por el Poder Judicial, 2) provenir de  escuelas para jueces, o 3) ser elegidos por respetados abogados en ejercicio. Con independencia del método de nombramiento, a los candidatos para jueces  se les puede exigir  que pasen un examen o ser aprobados antes del nombramiento por un consejo de nominación. Por último, los jueces podrían ser electos. La selección de los jueces elimina el patrocinio político, al distanciar al Poder Ejecutivo y al Poder Legislativo de esa ecuación.

 

            Se deben hacer esfuerzos especiales para designar jueces calificados para las posiciones judiciales en una Cuba post-Castro. Mientras los candidatos judiciales calificados pueden estar inmediatamente disponibles para dirigir ciertos tipos de casos, tales como asuntos de derecho de familia, será difícil, en las etapas preliminares de la transición, encontrar jueces calificados para dirigir los diversos  temas que surjan en las nuevas leyes que probablemente acompaZarán la transición a una economía de mercado democrática. A Cuba, como a otros países en transición que han enfrentado este asunto, se le exigirá desarrollar programas educacionales y de preparación, tanto para jueces como para abogados. Estos programas de formación legal pueden formar parte de un proyecto de extensas reformas judicial  que intente restructurar las leyes del país y abordar  las transformaciones necesarias para promover el cambio económico y social.

 

            Períodos electivos y salarios judiciales.Al restructurar el sistema judicial, el asunto de los períodos judiciales debe ser abordado de inmediato. Cuba tendrá que determinar si aprueba  la permanencia de los jueces de por vida o si provee períodos judiciales cortos. Si Cuba restablece su tradición de derecho civil, el sistema de los tribunales mantendrá el carácter  que tiene la mayor parte de los sistemas de derecho civil, con un sistema de tribunales divididos en varios niveles jerárquicos. Los jueces en el nivel del Tribunal Supremo podrían ser designados o electos de por vida (hasta la edad obligatoria de retiro) o pueden tener un período bastante prolongado, con la opción de renombramiento o reelección. Los jueces en los tribunales inferiores, de forma similar pueden ser nombrados o electos para un término fijo , con la posibilidad de ejercer en períodos adicionales o tener permanencia de por vida.

 

            El establecimiento de  salarios justos y adecuados es un aspecto importante de la independencia judicial y juega su papel en la facultad del gobierno para atraer profesionales calificados. Cuba debe reconocer la importancia de un Poder Judicial independiente y comprometerse a crear un sistema de compensación justa para los jueces, o la calidad de los candidatos para jueces  y sus compromisos para una justa administración de la justicia se vería afectada .

 

            La evaluación y la disciplina. Las leyes cubanas actualmente proporcionan un sistema, según el cual los jueces son evaluados por el Ministerio de Justicia y pueden ser castigados o destituidos sólo por mala conducta o incompetencia. Las leyes cubanas establecen que la Asamblea Nacional (Poder Legislativo) puede separar por iniciativa propia a cualquier juez de su cargo.

 

Se deben crear juntas de revisión judicial para evaluar y aplicar medidas disciplinarias  a los jueces sobre la base del código de conducta y todos los procedimientos deben ser abiertos. El criterio para las evaluaciones se debe enfocar en eficacia que los jueces desempeZan sus funciones e incluye asuntos relacionados con la administración de los casos . Los jueces deben ser evaluados en asuntos tales como si los procedimientos individuales de los jueces en las salas del tribunal facilitan la presentación de los casos o mejoran el acceso de los litigantes a la justicia. Los resultados de los casos no deben ser revisados para evitar crear un sistema en el que las decisiones de los jueces puedan verse afectadas por presiones de la junta de revisión judicial.

 

            La autonomía fiscal. La reforma judicial en Cuba debe incluir la creación de mecanismos para asegurar que el presupuesto del Poder Judicial no depende de otra autoridad gubernamental y que sea suficiente para el funcionamiento ordenado de la administración de  justicia.

 

            A fin de asegurar la autonomía fiscal, Cuba debe seguir la reciente tendencia hacia la presupuestación unitaria. Esto implica la creación de una junta de gobierno judicial, compuesta por miembros del Poder Judicial para dirigir todos los temas presupuestarios, incluyendo pronóstico, asignación y auditoría de todos los gastos asociados con la administración de los tribunales, excepto los salarios, los cuales deben ser determinados por el Poder Legislativo. Para desempeZar las funciones presupuestarias y administrativas, los tribunales deben ser provistos de asistencia técnica, de contabilidad y auditoría. El uso de  los administradores para  el análisis presupuestario , impedirá que los miembros de la junta de gobierno se conviertan en administradores a tiempo completo y permitirá a los jueces atender sus casos.

 

            La reforma judicial es un componente importante en cualquier transición. Mientras a  largo plazo pero realizable, el proceso de reforma tomará tiempo pues su meta es la transformación sistemática del Poder Judicial en sí mismo y también la promulgación de la mayor parte de,  las leyes y normas bajo las cuales funcionará el Poder Judicial.

 

            El proceso de reforma debe comenzar en Cuba e involucra no sólo a las ramas del Poder Legislativo y del Poder Ejecutivo, sino también el Poder Judicial, organizaciones no gubernamentales interesadas y ciudadanos privados. Cuba debe trazar un plan de reforma que tenga en cuenta factores específicos aplicables a su situación. Es improbable que todos los aspectos de la reforma puedan ser emprendidos inmediatamente, pero se debe fijar un programa y las reformas deben empezar en etapas.

 

            La meta final  de estos esfuerzos de reforma es crear un Poder Judicial  eficaz e imparcial que proteja tanto los derechos humanos y los de propiedad, como permitiera la completa y justa administración del nuevo sistema de mercado. Apoyando los cambios políticos y legales que tendrán lugar a todo lo largo de la transición hacia la democracia, el Poder Judicial contribuirá a la estabilidad política, social y económica de una Cuba post-Castro democrática y hará una importante contribución al desarrollo de Cuba.

 


El papel del Poder Judicial en una Cuba post-Castro: Recomendaciones para el cambio

 

Introducción

            A fin de que la transición de un gobierno totalitario a la democracia tenga éxito en Cuba o en cualquier otro país, el estado de derecho debe ser establecido y preservado.[1]Sin la creación de una cultura constitucional que limite a los actores estatales y les impida pasar las fronteras legales del nuevo sistema, no puede tener lugar una verdadera democratización.[2]Los tribunales habitualmente proporcionan los medios más justos   para desafiar el abuso de poder por el gobierno. Por consiguiente, el papel de los tribunales en los países que están realizando  una transición a la democracia es significativo, puesto que la rama judicial es responsable de hacer cumplir no sólo la Constitución, sino también los derechos de todos los individuos en el sistema.[3]

            De forma similar, el desarrollo económico requiere un amplio marco legal, hecho cumplir por el Poder Judicial, el cual, primero y por encima de todo protege los derechos humanos en general y los derechos de propiedad expresamente.[4]El derecho a la propiedad privada, al intercambio de derechos en la propiedad, y a la entrada y salida del mercado libremente, es un factor clave en la creación de una economía de mercado. El papel de un Poder Judicial eficaz  e imparcial en administrar un nuevo sistema de mercado equitativamente y eficientemente y, de este modo, atraer la inversión extranjera, no debe ser subestimado.[5]La creación de un Poder Judicial eficiente es necesario, no sólo para apoyar los cambios políticos y legales que conducen a la transición hacia la democracia, protegiendo  los derechos individuales, sino también para permitir el óptimo funcionamiento del mercado. Por lo tanto, la reforma judicial debe ser abordada al principio de cualquier transición, junto con la institución de otras importantes reformas de mercado y legales.

            El sistema judicial en cualquier país dado, depende del contexto político del país, el contenido sustantivo de sus leyes y la facultad de las instituciones existentes de hacer cumplir esas leyes.[6]La cuestión clave al determinar la efectividad de un sistema judicial en el fomento del desarrollo y el respeto por el estado de derecho, es si este funciona de forma justa y como era de esperar bajo la ley y protege los derechos individuales y de propiedad, al tiempo que aliente el crecimiento del sector privado.[7]Al analizar el rol del Poder Judicial en la Cuba de hoy y al hacer recomendaciones para la reforma que asegurará el apoyo definitivo del Poder Judicial para una democracia orientada hacia el mercado en Cuba, esos factores se deben tener en cuenta.

 

Un Poder Judicial independiente

            Un Poder Judicial independiente juega un papel clave en proteger los derechos humanos y civiles y es absolutamente esencial para establecer y mantener el estado de derecho.[8]Los jueces son los únicos árbitros de las libertades, derechos y deberes  de los ciudadanos.[9]Estos derechos deben ser otorgados equitativamente sólo por un "tribunal competente, independiente e imparcial, establecido por la ley..."[10]Sin un Poder Judicial eficiente y competente, un gobierno es incapaz de hacer cumplir las reglas que ha establecido en su Constitución y en sus leyes. Un Poder Judicial ideal aplica las leyes de manera justa y eficiente, asegurando el carácter previsible en el resultado de los casos; garantiza el acceso de todos los ciudadanos a los tribunales; y suministra remedios adecuados dentro de un tiempo razonable.[11]A fin de que el Poder Judicial logre estas metas, debe ser independiente; integrado por jueces competentes e imparciales; cuente con recursos económicos apropiados y administrado y organizado eficazmente.[12]

 

Independencia judicial definida

            En su nivel más básico, la independencia judicial significa  que terceras partes imparciales o neutrales que estén aisladas del proceso político, puedan decidir los conflictos.[13]El énfasis sobre la imparcialidad y la "insularidad política"[14]ha tenido como resultado una definición de la independencia judicial bastante uniforme como es "el grado en que los jueces en realidad deciden los casos, de acuerdo con sus propias determinaciones de las pruebas, la ley y la justicia, libres de coerción, lisonja, interferencia o amenazas de las autoridades del gobierno o de ciudadanos privados".[15]Consecuente con esta definición, la independencia judicial sustantiva, también mencionada en Estados Unidos como la independencia decisional, significa la facultad de tomar decisiones judiciales y ejercer las tareas oficiales, libre de la influencia de otras ramas políticas y sujeta a ninguna otra autoridad que no sea la ley.[16]

 

Los requisitos para crear la independencia judicial

            La independencia judicial es creada primero mediante la promulgación de leyes que 1) establezcan el Poder Judicial como una rama independiente del gobierno, tanto desde el punto de vista organizacional como en su administración (ejemplo, la separación de poderes), 2) crean ciertos tipos de revisión judicial y 3) mantengan la autonomía fiscal (independencia estructural).[17]Los tribunales también deben estar aislados de la interferencia de cortes del mismo nivel o superiores y colegas judiciales individualmente, o de otros actores dentro del sistema judicial (independencia interna).[18]Además, los jueces deben estar provistos de períodos establecidos de ejercicio y un pago adecuado y ser protegidos de la arbitraria y adversa acción de desempleo que fluctúa entre el descenso de categoría y la reasignación forzada y la separación (independencia personal).[19]En esencia, el Poder Judicial debe funcionar como un cuerpo separado dentro del gobierno, con un papel diferente en regular la legalidad de los actos del estado con un definido alcance institucional de autoridad en general.[20]

            Por último, se deben poner en práctica mecanismos institucionalizados para asegurar que los procesos de nombramientos y sistemas de evaluación, promuevan la designación y retención de jueces competentes y altamente calificados. Con ese fin, el proceso de nombramiento debe ser abierto, transparente y basado en los méritos.[21]

            Como una forma práctica, los requisitos necesarios para la independencia judicial se pueden concretar en seis elementos clave.[22]Estos son:

1) períodos garantizados,[23]

2) finalidad de las decisiones,[24]

3) autoridad exclusiva para decidir su propia competencia,[25]

4) autonomía fiscal,[26]

5) separación de poderes, [27]y

6) aptitudes enumeradas.[28]

Estos requisitos están generalmente aceptados y se pueden hallar en la Declaración Universal de Derechos Humanos, la Convención Europea de Derechos Humanos y la Convención Interamericana de Derechos Humanos. Antes de analizar hasta dónde el Poder Judicial en Cuba satisface este criterio y cómo podría ser reformado para ser más consecuente con estos ideales, este estudio discutirá la estructura actual del gobierno en Cuba, el papel de los tribunales en Cuba y  la estructura y organización formal de los tribunales.

La estructura actual del gobierno en Cuba

            La Constitución de Cuba revolucionaria, primero promulgada en 1976 y enmendada en 1992, establece la estructura del gobierno en Cuba. La Constitución cubana tomó como modelo la Constitución soviética de 1936 y sigue su enfoque marxista-leninista. [29]El gobierno está estructurado bajo el principio de la "unidad del pueblo".[30]Bajo esta teoría, todos los poderes legislativos y ejecutivos de un estado están asignados o delegados a un cuerpo democrático representativo. "Este órgano político representativo es el órgano supremo del estado y el único capaz de crear la ley y controlar las actividades de todos los órganos estatales".[31]Bajo el concepto de unidad de poder, se ha creado una estructura jerárquica, según la cual "la verdadera toma de decisión está concentrada en una cantidad reducida de individuos  mientras, en teoría, todo el poder... procede de la elección de las asambleas municipales".[32]Como se verá más adelante, la Constitución cubana alcanza este resultado y finalmente coloca todo el poder legislativo y ejecutivo en las manos del dictador Fidel Castro. De acuerdo con el concepto de la doctrina de la unidad de poder, los jueces en Cuba no tienen el poder de la revisión judicial.[33]Lo que sucede es que  la Asamblea Nacional tiene el derecho de determinar la constitucionalidad de todas las leyes.[34]

            La Constitución cubana de 1992 continúa designando tres ramas de gobierno: el Poder Ejecutivo, que consiste en el Consejo de Estado y el Consejo de ministros; el Poder Legislativo, es decir, la Asamblea Nacional; y el Poder Judicial, consistente en el Tribunal Supremo, los tribunales provinciales y los tribunales municipales.

            El Partido Comunista de Cuba es la fuerza dirigente del estado".  Organiza y guía todos los esfuerzos comunes hacia la creación del socialismo y el desarrollo de la sociedad comunista".[35]  Los ciudadanos no pueden ejercer sus derechos en oposición a la Constitución o a las leyes en Cuba, ni contra la "decisión" del pueblo cubano de establecer el socialismo.[36]  Todas las ramas del gobierno funcionan contra este telón de fondo ideológico.

 

La rama del Poder Legislativo

            Bajo la Constitución cubana de 1992, el órgano supremo del poder del estado es la Asamblea Nacional del Poder Popular. La Asamblea Nacional ejerce todo el poder legislativo y ejecutivo, en teoría, en nombre de la población. Este órgano tiene la autoridad, entre otras cosas, de aprobar y revocar todas las leyes, declarar cualquier ley inconstitucional, elaborar y aprobar el presupuesto, nombrar a todos los jueces, tomar todas las decisiones con relación a la moneda y el crédito para el país y aprobar todos los planes de desarrollo social y económico. [37]Los 601 miembros son elegidos directamente de listas aprobadas por comisiones especiales de candidatura, y desempeZan su cargo durante un período de cinco aZos.[38]Los delegados a la Asamblea Nacional son elegidos por las asambleas provinciales. Las asambleas provinciales, a su vez, son elegidas por las asambleas municipales.[39]

            La Asamblea Nacional elige un Consejo de Estado de 31 miembros. La Asamblea Nacional también selecciona al presidente y al vicepresidente del Consejo de Estado.[40]El presidente del Consejo de Estado es el jefe de estado y el jefe de gobierno.[41]El Consejo de Estado está autorizado a actuar en nombre de la Asamblea Nacional y ejerce todos los poderes de la Asamblea Nacional cuando ésta no está en sesión.[42]Por lo tanto, cuando la Asamblea Nacional no está sesionando, el Consejo de Estado tiene la máxima autoridad en Cuba. A causa de que la Asamblea Nacional sólo se reúne dos veces al aZo durante unos pocos días, de hecho, los 31 miembros del Consejo de Estado, a través de su presidente Fidel Castro, ejercen todo el poder sobre la nación.[43]

 

La rama del Poder Ejecutivo

            La rama del Poder Ejecutivo consiste del Consejo de Ministros, cuyos miembros son seleccionados por el presidente del Consejo de Estado.[44]El Consejo de Ministros está creado para funcionar como un gabinete.[45]El Consejo de Ministros es responsable, entre otras cosas de dirigir todos los asuntos políticos, económicos, sociales, científicos y de defensa del país; manejar la administración de la economía controlada por el estado, dirigir la política extranjera y los asuntos del comercio exterior; y mantener la moneda y el crédito del país.[46]Bajo la Constitución cubana, el presidente del Consejo de Estado (el jefe de estado) actúa como el presidente del Consejo de Ministros (el jefe de gobierno).[47] Por lo tanto, el jefe de gobierno es también el jefe de estado.[48]La Constitución establece un comité ejecutivo para el Consejo de Ministros que está autorizado a actuar por el Consejo de Ministros entre las reuniones regulares del Consejo de Estado.[49]

 

La rama del Poder Judicial

            El papel del Poder Judicial en la Cuba de hoy debe ser visto en el contexto de la sociedad en la cual ha evolucionado y a la luz de las  metas trazadas por  la revolución cubana para desarrollar una "teoría revolucionaria de la ley".[50]El Poder Judicial, junto con todo el sistema legal en Cuba, fue deliberadamente desmantelado después del triunfo de la revolución cubana y se permitió que la práctica de la ley se atrofiara.[51]Más tarde, el régimen intentó "institucionalizar" la revolución, creando "unas elaboradas bases judiciales para la revolución, que reflejarían tanto sus principios como dirigirían la evolución del socialismo en Cuba".[52]Por consiguiente, en Cuba el Poder Judicial y el sistema legal completo del cual forma parte, no fue diseZado para  resolver disputas en una manera ordenada, de acuerdo con el estado de derecho. Por el contrario, el sistema legal cubano fue diseZado para solucionar los asuntos legales y resolver las disputas de una forma que fomente las metas del socialismo y ayude en la transformación de la sociedad y su evolución hacia el socialismo.[53]Este concepto de "legalidad socialista" dirige todas las leyes, y el papel de los jueces es aplicarlas de tal forma que las aZoradas  metas socialistas sean logradas.[54]Es más, las metas del socialismo y el método para lograrlas dentro del sistema legal o de otra manera, se reducen a un solo hombre: Fidel Castro.[55]

            Según la Constitución, en Cuba el Poder Judicial está establecido teóricamente como una rama independiente del gobierno, pero está bajo la jurisdicción de, y específicamente subordinado a, la Asamblea Nacional y al Consejo de Estado presidido por Fidel Castro, por lo que de ninguna forma puede ser considerado imparcial.[56]A los jueces se les exige informar a la Asamblea Nacional sobre la ejecución de sus tareas, y la Asamblea Nacional tiene el poder de nombrar y separar a los jueces de sus cargos.[57]A pesar de la afirmación de que el Poder Judicial es una rama independiente, la realidad es que el Consejo de Ministros despojó al Poder Judicial incluso de la mínima independencia, desde el mismo principio de la revolución.[58]Los jueces fueron separados deliberadamente , y a los nuevos jueces se les exigió estar "integrados" a la revolución.[59]Incluso hoy, después de que el gobierno ha eliminado el requisito formal de ser miembro del partido y la "integración" a la revolución para sostener un cargo judicial, el Poder Judicial permanece servilmente fiel al régimen.[60]Constantemente el régimen hace cumplir las leyes contra el delito de "peligrosidad", permitiendo el encarcelamiento, si una persona simplemente es estimada antisocial y de este modo predispuesta al delito o capaz de cometerlo, prohibiendo emigrar a las personas y castigando a las personas que son empleados por cuenta propia o no trabajen para el gobierno. Es más, el sistema legal de Cuba apoya las prácticas represivas de los derechos humanos.[61]Los tribunales controlados por el gobierno socavan el derecho a un juicio justo en los casos criminales restringiendo el derecho a una defensa y frecuentemente dejan de observar los  limitados derechos procésales disponibles bajo la actual ley cubana.[62]

La organización y la administración de los tribunales en Cuba

            La organización de los tribunales en Cuba hoy es el resultado de la evolución de una serie de leyes relacionadas con el Poder Judicial y que datan de 1973, cuando el gobierno de Castro por primera vez volcó su atención hacia la institucionalización legal de la revolución.[63]La estructura y el funcionamiento de los tribunales continúa siendo modificados en la autodenominada búsqueda del gobierno para crear el perfecto sistema legal socialista.[64]Actualmente, la organización de los tribunales está presente en la Ley 70 sobre los Tribunales Populares, promulgada en 1990; la Ley 82 sobre los Tribunales Populares, promulgada en 1997, la cual modificó, pero no revoca completamente la Ley 70; y la Instrucción NO. 157, promulgada en 1998.

El sistema de los tribunales

            Las leyes más recientes con respecto a la organización delos tribunales continúan la estructura básica del Poder Judicial establecida por una ley previa (la ley 70 en 1990). Los tribunales están organizados en tres niveles: El Tribunal Supremo, los tribunales provinciales y los tribunales municipales. Cada uno tiene un presidente y un cuerpo de gobierno encargado de dirigir las numerosas tareas organizativas y administrativas. Cada tribunal  es requerido por ley de incluir jurados  de jueces profesionales como legos en casos especiales y está sometido a la supervisión  del Ministerio de Justicia.

 

El Tribunal Supremo

            El Tribunal Supremo (en Cuba, Tribunal Supremo Popular) tiene seis salas: criminal, civil y administrativa, laboral,[65]delitos contra la seguridad del estado, militar y económica.[66]Los jurados normalmente consisten en dos jueces profesionales, de los cuales uno lo preside y un juez lego, excepto en casos especiales. En esos casos especiales, el jurado consiste de tres jueces profesionales, de los cuales uno preside y dos jueces legos.[67]Los casos especiales que requieren un jurado superior a tres jueces son 1) los casos que surjan de la apelación de los tribunales provinciales sobre asuntos para los cuales la ley requiere el mayor número de jueces en el jurado,[68]2) los casos en los cuales el Tribunal Supremo tenga jurisdicción original o de apelación, 3) los casos en los cuales el presidente del Tribunal Supremo o una sala en particular lo estime necesario y 4) todos los casos que comparezcan ante el tribunal militar.[69]

            Además de las seis salas del Tribunal Supremo, la Ley 82 establece una "sala especial" del Tribunal Supremo con jurisdicción sobre 1) los casos que se procuran enmendar o revisar, o los fallos o sentencias transmitidos por las salas de lo criminal, delitos  contra la seguridad del estado  y salas militares en casos de jurisdicción original y 2) los así llamados procedimientos de inspección judicial, comenzados a petición de "autoridades autorizadas por la ley" que procuran volver a analizar los fallos o sentencias de la sala de lo  militar".[70]La sala especial está conformada por el presidente del Tribunal Supremo, dos presidentes de salas, dos jueces profesionales y dos jueces legos de cualquier sala.[71]En los casos de "inspección judicial" las salas  especiales deben incluir un juez profesional y uno lego de la sala  militar.[72]

            El Tribunal Supremo tiene un consejo conocido como el Consejo de Gobierno. El Consejo de Gobierno está compuesto por el presidente del Tribunal Supremo, varios vice presidentes, y el presidente de cada una de las seis salas del tribunal.[73]El ministro de Justicia y el Fiscal General participan en todas las reuniones como miembros del consejo sin derecho al voto.[74]Además de ejercer tareas administrativas y de supervisión relacionadas con los negocios y el personal del tribunal (incluidos los de los tribunales inferiores), el consejo también es responsable de asegurar el acatamiento de las instrucciones o los dictados del Ministerio de Justicia o del Consejo de Estado. Por ejemplo, entre sus tareas administrativas y de supervisión, al consejo se le exige monitorear el desempeZo de los jueces y otros integrantes de los tribunales,[75]retransmitir instrucciones a los tribunales recibidas del Consejo de Estado, [76]promulgar instrucciones obligatorias que establezcan normas uniformes de la práctica y asegurar la interpretación uniforme de las leyes por los tribunales,[77]supervisar el desarrollo profesional de los jueces y establecer programas de formación técnica para el personal auxiliar de los tribunales.[78]Al consejo también se le exige solicitar asesoramiento cuando sea necesario del Consejo de Estado con respecto a la interpretación de las leyes existentes,[79]proporcionar evaluaciones de los candidatos a jueces a la Asamblea Nacional,[80]revisar y aprobar los informes del desempeZo judicial (rendiciones de cuenta) antes de que sea remitido a la Asamblea Nacional,[81] y, a solicitud de la Asamblea Nacional, opinar sobre los decretos y otros asuntos generales.[82]

            El presidente del Consejo de Gobierno tiene tareas específicas que incluyen preparar las rendiciones de cuenta para que sean revisadas por el consejo;[83]proponer y, si son aprobados, nombrar jueces a una sala específica (excepto para la sala militar, los cuales son propuestos y designados por las fuerzas armadas);[84] resolver las disputas entre los jueces;[85]aplicar medidas disciplinarias  a los jueces;[86]reportar  mala conducta de los jueces al consejo; [87] y supervisar el presupuesto del tribunal.[88]

 

Los tribunales provinciales

            Los tribunales provinciales funcionan en todas las provincias. Al menos hay un tribunal en cada provincia y hay un tribunal localizado  en la Isla de la Juventud.[89] Los tribunales provinciales están divididos en cinco salas: criminal, civil y administrativa, laboral, delitos contra la seguridad del estado  y económica.[90]Los tribunales están presididos por un juez profesional y dos jueces legos, excepto en ciertos casos en los cuales el jurado, asemejándose a la composición en el Tribunal Supremo, consiste de tres jueces profesionales, de los cuales uno preside sobre el caso, y dos jueces legos.[91]Los casos para los cuales se requiere un jurado especial consistente de dos jueces adicionales,  son los mismos casos que para los que el Tribunal Supremo exige conformar un tribunal con jueces adicionales .[92]

            Cada tribunal provincial también tiene su propio consejo de gobierno, el cual es responsable de las tareas administrativas y de supervisión. Las estructuras y tareas de cada consejo son similares a las del consejo de gobierno del Tribunal Supremo con respecto a la supervisión y administración de los jueces y el personal de los tribunales provinciales, excepto que la autoridad del consejo de gobierno de cada tribunal provincial está limitada en algunos aspectos y, en vez de informar a la Asamblea Nacional, informa directamente al Consejo de Gobierno del Tribunal Supremo.[93]

 

Los tribunales municipales

Los tribunales municipales son las cortes procesales o cortes de primera instancia, en muchos casos penales y civiles. Ellos también actúan como cortes de apelación en asuntos de empleo y trabajo que son decididos en primera instancia por el Organo de Justicia Laboral.[94]Los tribunales municipales no están divididos en salas, pero pueden ser divididos en secciones, a discreción del presidente del tribunal, si un tribunal de distrito densamente poblado o un gran número de casos lo hace necesario o apropiado.[95]Los procesos son conducidos por un juez profesional y dos jueces legos.[96]

La selección, aptitudes y separación de los jueces

            La mayoría de los jueces en Cuba son profesionales  de carrera que entraron al Poder Judicial después de recibir preparación especial o inmediatamente después de graduarse  de la escuela de derecho. Los graduados de la escuela de derecho no fueron elegibles para ser jueces hasta 1992, cuando la entrada al Poder Judicial fue abierta a los abogados, a fin de aliviar la escasez de jueces.[97]Después de 1992, entre el 10 y el 15 por ciento de los graduados de la escuela de derecho fueron elegibles para servir como magistrados generales.

            Para poder ejercer, los jueces profesionales deben ser ciudadanos cubanos, tener un título legal de una universidad acreditada, contar con un buen carácter moral y tener una buena reputación entre el público.[98]El hecho de tener que ser miembro del partido ya no es un requisito formal.[99]A pesar de la eliminación de la membresía del partido como un requisito para obtener un cargo judicial, es ampliamente aceptado que la incorporación al partido es necesaria para el ascenso y que los miembros del Poder Judicial aceptan que su papel es fortalecer el régimen.[100]Además, para ser aceptado a la escuela de derecho, un prerrequisito para obtener un cargo oficial, los candidatos a estudiante de derecho deben demostrar su apoyo a la revolución mediante un estricto proceso de entrevistas.

            Los candidatos también deben tener un récord delictivo limpio.[101]Sin embargo, en Cuba el récord delictivo incluye  delitos políticos. Expresar lo que uno piensa, criticar al régimen y hablar a un periodista extranjero, son actos delictivos que podrían conducir al arresto.[102]Supuestamente, si una persona es arrestada por uno de estos mal denominados delitos, un candidato para una magistratura sería rechazado sobre la base de este así llamado récord delictivo.

            Los jueces profesionales deben tener dos aZos de experiencia como abogado, juez o miembro del claustro de la escuela de derecho para poder ejercer en el nivel municipal, cinco aZos de experiencia para servir en el nivel provincial y 10 aZos de experiencia para ocupar un cargo en el Tribunal Supremo.[103]Además de estos requisitos, un juez seleccionado para ejercer en la sala militar del Tribunal Supremo debe estar en servicio militar activo.[104]

            A los jueces profesionales se les exige tomar un examen de servicio civil y son chequeados por el Ministerio de Justicia, el cual ha dedicado un considerable esfuerzo y atención a la evaluación y formación de los candidatos judiciales.[105]Los propios tribunales también interrogan a los candidatos sobre las leyes y sus aptitudes y les exigen debatir o defender ciertas posiciones.[106]

            Los requisitos para ejercer como un juez lego son la edad, un adecuado nivel educacional, buen carácter moral, buena reputación en la comunidad y una buena actitud hacia el empleo o cualquier trabajo hecho en asunto de interés social.[107]

            Con la excepción del presidente y el vicepresidente del Tribunal Supremo y los miembros de la sala militar del Tribunal Supremo, el Ministerio de Justicia presenta listas de candidatos judiciales para las respectivas legislaturas a elección.[108]De este modo, los miembros del Tribunal Supremo, los tribunales provinciales y los tribunales municipales son propuestos por el Ministerio de Justicia y confirmados por la Asamblea Nacional y por las asambleas provinciales y municipales, respectivamente. Sin embargo, el presidente del Consejo de Estado, nomina al presidente y al vicepresidente del Tribunal Supremo. Los ministros de Justicia y Defensa proponen los jueces seleccionados para ejercer en la sala  militar a la Asamblea Nacional.[109]

            Con anterioridad a la promulgación de la Ley 82 en 1997, todos los jueces, profesionales y legos, servían por períodos de cinco aZos.[110]Los jueces legos y los jueces profesionales temporales aún ejercen durante períodos de cinco aZos, pero ahora los jueces profesionales permanentes no tienen un período establecido.[111]Ellos parecen servir indefinidamente, a no ser que la Asamblea Nacional o la asamblea local que los eligió los separe de sus cargos. Las causas para la separación incluyen el ser arrestado o convicto de un delito, la incompetencia y acciones que causen daZo grave a la administración de la justicia.[112]

            Los jueces a todos los niveles deben informar de sus casos al Ministerio de Justicia. El informe es descrito formalmente como un reporte administrativo, y no un informe sobre los casos individuales o los resultados. El Ministerio de Justicia mantiene detalladas bases de datos computarizados con respecto a los casos de los tribunales.[113]

            La amplia participación del Ministerio de Justicia en la selección, formación y evaluación de los jueces, junto con el requisito de que los jueces informen al ministerio, coloca en serias dudas la independencia del Poder Judicial y deja en claro que el Poder Judicial tal y como está actualmente organizado, se pretende que funcione como un arma política del estado.

 

La reforma judicial en Cuba

            En los aZos que siguieron al triunfo de la revolución cubana, los elementos del sistema legal, incluidos la escuela de derecho, los abogados, los jueces, los fiscales y todas las instituciones legales existentes, fueron despojados de sus poderes y desmantelados o dejados a la atrofia.[114] Los tribunales revolucionarios fueron creados para cumplir mandatos de Castro en vez de aplicar las leyes. En un esfuerzo por institucionalizar la revolución, Cuba intentó reconstruir su sistema judicial; sin embargo, las experiencias de los antiguos países socialistas sugieren que el sistema judicial de Cuba y los jueces estarán mal equipados para conducir muchos asuntos legales que son relevantes para una economía de mercado. Los jueces en Cuba no están acostumbrados a manejar complejas disputas de negocios entre las partes o entidades privadas sobre la igualdad de las partes. A un nivel más amplio, los tribunales y otros actores de los tribunales no están acostumbrados a funcionar fuera del terreno político o sin considerar los factores políticos que manejan gran parte de la ley cubana.[115]De hecho, el concepto de un Poder Judicial independiente es antitético al papel asignado al Poder Judicial en Cuba o en cualquier país socialista. La transición hacia una economía de mercado también exigirá una transición para el Poder Judicial. El sistema judicial tendrá que adaptarse al nuevo sistema de mercado democrático y se necesitará un proceso sistemático para aislar a los tribunales de la influencia de otros actores estatales o de cualquier partido político. Esta meta puede ser lograda restructurando la organización del Poder Judicial, ampliando el alcance del poder judicial y haciendo suficientes cambios institucionales para promover el desarrollo de un Poder Judicial independiente.[116]

 

Los poderes y la organización del Poder Judicial en una Cuba post-Castro[117]

            En los últimos 20 a 25 aZos, la tendencia ha sido hacia la promulgación de constituciones nacionales en situaciones de transición del gobierno autoritario a la democracia. Las constituciones nacionales han sido promulgadas en todos los países de Europa Central y del Este, en la antigua Unión Soviética, así como en EspaZa, Nicaragua y Sudáfrica.   

            Las nuevas constituciones nacionales, entre otras cosas, generalmente reflejan un movimiento hacia la creación de un Poder Judicial independiente. Esta tendencia es evidente en la creciente práctica de establecer Poderes Judiciales como órganos separados o ramas del gobierno con poderes o funciones enumeradas, concediendo el poder de la revisión judicial por tribunales constitucionales, intentando crear mecanismos para asegurar el nombramiento de jueces calificados que serán capaces de mantener su independencia de la interferencia política y en general cambiando de postura hacia la protección de los derechos individuales y de propiedad.[118]

            En contraste, Cuba rechaza las nociones tradicionales de justicia, tales como el concepto de revisión judicial o la idea de la separación de poderes, sobre la teoría de que ésas son "falsas medidas formales de democracia".[119]El rechazo de Cuba a estos conceptos va contra la tendencia general en otras partes del mundo, donde la fuerza del Poder Judicial es considerada como un importante freno contra el abuso de poder. Los países que han establecido sistemas de revisión judicial, han incrementado enormemente la independencia del Poder Judicial y han cambiado de postura, mediante el uso de la revisión judicial, hacia una mayor protección de los derechos humanos e individuales.

 

La división de poderes

            El constitucionalismo comunista rechaza la idea de cualquier división de poderes entre los órganos del gobierno. Todos los poderes están establecidos en un único cuerpo representativo que teóricamente responde al deseo de las masas. Por otra parte, las funciones del gobierno están asignadas a diferentes órganos. Aunque la jurisprudencia comunista descarta el principio de división de poderes, sobre la teoría de que es inconsecuente con la supremacía de los parlamentos, en verdad, la doctrina es rechazada porque es inconsecuente con el monopolio de poder que sostiene el Partido Comunista de Cuba, como la fuerza rectora de la sociedad comunista.[120]

            La división de las funciones estatales ocurre en un sistema, en el cual el poder de toma de decisión está concentrado en un organismo único, mientras el mecanismo mediante el cual ese poder es ejercido, está delegado a diferentes órganos del gobierno.[121]La división de poderes se refiere a un sistema en el cual el poder de toma de decisión está en sí mismo dividido entre varios órganos del gobierno. La idea básica de la división de poderes es que el gobierno debe estar limitado mediante la difusión de sus poderes.[122]Los poderes no tienen que estar divididos a partes iguales.[123]La meta es crear un sistema en el cual las ramas del gobierno no estén organizadas de tal forma que todas ellas estén sujetas al control de un organismo superior.[124]La premisa fundamental del concepto de división de poderes es el gobierno limitado, un concepto no reconocido en el constitucionalismo comunista.[125]

            La separación de poderes es una versión más limitada de la división de poderes, en la cual el poder de toma de decisión está dividido entre ramas separadas del gobierno. Al igual que en el concepto de división de poderes, los poderes no tienen que estar igualmente divididos necesariamente. Sin embargo, si se pone énfasis sobre la igualdad de poderes, más que simplemente en la división de poderes, el resultado es el modelo de separación de poderes norteamericano, el cual enfatiza las inspecciones y los equilibrios (checks and balances).[126]

            Cuando llegó la hora de que los países de Europa Central y del Este redactaran nuevas constituciones, esas naciones se alejaron de la idea de "centralismo democrático". Alguna aparente confusión sobre la diferencia entre la división de las funciones del estado o el gobierno y la división de poderes, junto con la creencia de que la división de poderes no puede ser aplicada a un sistema que reconoce la superioridad de un poder (por ejemplo, el Parlamento), ha tenido como resultado algunos sistemas híbridos que no siempre dividen los poderes claramente, sino que tampoco los consolida.[127]No obstante, cuando redactaban sus nuevas constituciones, la mayor parte de los países del antiguo bloque soviético adoptaron alguna forma de división de poderes.

            La nueva Constitución de Bulgaria, adoptada en 1991, rechazó la noción de la unidad de poder y creó un sistema de separación o equilibrio de poderes entre el Parlamento unicameral, el Poder Ejecutivo y el Poder Judicial.[128]La Constitución interina de Polonia (conocida como la "PequeZa Constitución") dividió de igual forma el poder entre el Poder Legislativo, el Poder Ejecutivo y los tribunales independientes. La versión final de la Constitución polaca, la Constitución de 1997, dio preferencia al Parlamento, pero aún así reservaron algunos poderes a un presidente electo por el voto popular y a los tribunales.[129]

            La Constitución de Hungría declara al país como un estado constitucional democrático basado en la separación de poderes entre el Parlamento, el Consejo de Ministros y el Poder Judicial.[130]Asimismo, la Constitución de Eslovaquia establece lo que parece ser una división de poderes entre los órganos del gobierno.[131]La Constitución de la República Checa hace referencia a los diferentes poderes y mantiene la independencia del Poder Judicial.[132]Las constituciones de Bielorrusia, Estonia y Kazajstán enfatizan que, para promover un  gobierno eficaz, los poderes del Poder Ejecutivo y el Poder Legislativo deben estar equilibrados uno contra el otro.[133]

            La Constitución de pre-transición de Nicaragua, impuesta por los sandinistas en 1987, está más cerca de un modelo de centralismo democrático.[134]Aunque las diferentes funciones del gobierno fueron separadas, la mayoría del poder estaba concentrada en la Asamblea Nacional. El Poder Judicial no era siquiera nominalmente independiente y mientras se le dio un poder limitado para revisar la constitucionalidad de las leyes, ese poder podía ser ejercido sólo a solicitud del Poder Legislativo.[135]La Constitución ha sido enmendada dos veces desde que comenzó la transición: primero en 1995 y después en el 2000.

            Las enmiendas posteriores a la Constitución nicaragüense de 1987 han originado cambios en casi todas las secciones. Al igual que en la versión previa de la Constitución, no fueron creadas ramas independientes del gobierno, pero las funciones legislativas, ejecutivas y judiciales están separadas. La sección sobre el Poder Judicial reorganiza los tribunales y crea un Tribunal Supremo dividido en cuatro salas: civil, criminal, constitucional y administrativa. A las decisiones del Tribunal Supremo se les otorgan fuerza de ley. A los tribunales, por lo general, se les confieren poderes más amplios y el presidente está a cargo de proporcionar el apoyo necesario para hacer cumplir todas las decisiones de los tribunales.[136]

            La Constitución espaZola, ratificada en 1978 después de la muerte del general Francisco Franco, ha sido enmendada en varias ocasiones. El Poder Judicial en EspaZa está establecido como un poder independiente, y los jueces son declarados independientes y sujetos sólo al estado de derecho.[137]La Constitución propicia que las decisiones del Poder Judicial deben ser enforzadas  y que los tribunales deben ser apoyados a lo largo de cualquier procedimiento dado y durante del tiempo de ejecución de las sentencias.[138]

 

Recomendaciones para Cuba

            Incluso donde no exista una clara división de poderes entre las ramas, la tendencia hacia la creación de Poderes Judiciales como órganos separados e independientes, junto con los poderes dados a los tribunales para limitar los abusos del gobierno durante el ejercicio de la revisión judicial, crea un ambiente más favorable para la evolución de Poderes Judiciales independientes.

            A fin de comenzar el proceso de establecer un Poder Judicial independiente en Cuba, el nuevo gobierno cubano debe alejarse del concepto de centralismo democrático y procurar establecer un marco legal que divida de hecho las funciones y poderes del gobierno. Al hacer esto, Cuba respondería al llamado de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos para "reformar la Constitución Política del Estado, a fin de establecer la separación de poderes y de este modo evitar la situación de que la administración de la justicia esté subordinada al poder político".[139]Si al Poder Judicial se le da independencia estructural, existe una mayor posibilidad de que crezca la independencia judicial. En algunos países (Alemania, Francia, Canadá e Inglaterra), los Poderes Judiciales funcionan con mucha autonomía en la toma de decisión y generalmente son respetados y considerados como competentes, aunque no gocen de independencia estructural. Esto es improbable que ocurra en Cuba. Los Poderes Judiciales en Canadá, Alemania, Francia e Inglaterra funcionan de hecho sin independencia estructural, debido a la larga historia y tradición de respeto por el Poder Judicial en esos países.[140] La falta de esta tradición en Cuba hace improbable que un Poder Judicial independiente se desarrollará sin crear primero una esfera protegida en la cual el Poder Judicial pueda funcionar. Sin esta esfera, al Poder Judicial se le debe dar jurisdicción sobre todos los asuntos judiciales y debe tener autoridad exclusiva para decidir si un asunto sometido a su decisión está dentro de su competencia. Sus decisiones deben ser definitivas y no sometidas a revisión o modificación por el Poder Legislativo o el Poder Ejecutivo.

            La experiencia de Cuba puede probar ser similar a la de Europa Central y del Este o a la de EspaZa. Los países de Europa Central y del Este se estuvieron moviendo hacia la democracia desde sistemas comunistas, en los cuales, como en Cuba, el Poder Judicial no era ni independiente ni imparcial. Estos países eligieron crear sistemas en los cuales las diferentes funciones o poderes del gobierno están separadas, en un esfuerzo por proporcionar límites sobre el gobierno. A los Poderes Judiciales se les dieron poderes enumerados y se les proveyó una esfera en la cual esos poderes probablemente podían ser ejercidos sin interferencia de otros actores gubernamentales.

            En EspaZa, el gobierno cambió del régimen autoritario de Franco a la democracia. El gobierno de Franco, el cual había sido precedido por una monarquía, proporcionó tras la muerte de Franco que el sistema monárquico fuera restablecido. Sin embargo, la transición espaZola no constituyó una restauración ni fue posible usar algunas instituciones democráticas pre-Franco o algunas instituciones existentes para apoyar una transición democrática. Después de que el rey Juan Carlos retornó a EspaZa, comenzó un proceso de rápida consolidación democrática, acompaZado por la creación de nuevas instituciones. Esas nuevas instituciones y los procesos democráticos que fueron instituidos durante la transición, como se presenta en la Constitución espaZola, son responsables en gran parte del éxito de la transición espaZola.[141]

            En Cuba, será necesario empezar un proceso de rápida consolidación democrática, con el fin de mejorar las oportunidades de una transición exitosa en el país. Mientras más lento sea el proceso, es más probable que la transición se retarde antes de que cualquier cambio significativo sea emprendido. Desafortunadamente, en Europa Central y del Este el proceso de democratización se ha retardado, lo que ha traído como resultado la frustración general de la población, que ahora demanda cambios que puedan devolverle las fracasadas políticas del pasado. De esta forma, las reformas democráticas en Cuba deben ser empujadas hacia delante rápidamente, y entre esas reformas los tribunales cubanos deben ser estructurados con un definido rango de autoridad constitucional, para mejorar las oportunidades de desarrollo de un Poder Judicial independiente.

 

La revisión judicial

            Uno de los mayores progresos hechos por los países post-comunistas hacia el desarrollo de un estado de derecho y la autorización de un Poder Judicial independiente, es la adopción de la revisión judicial, esto es, el derecho de los tribunales a revisar los actos del gobierno para determinar su coherencia con la Constitución.[142]Muchos países en desarrollo y casi todas las antiguas repúblicas soviéticas han adoptado alguna forma de revisión judicial. Después del desplome de la Unión Soviética, Rusia, Bulgaria, la República Checa, Eslovaquia, Hungría, Rumania, Eslovenia, Estonia, Bielorrusia, Lituania, Kazajstán y Kirguizistán adoptaron alguna forma de revisión judicial. Polonia estableció la revisión judicial en 1985 y después extendió el alcance del poder de los tribunales en la Constitución de 1997.[143]Todos estos países instituyeron una versión centralizada de la revisión judicial, al establecer tribunales constitucionales para revisar la legalidad de los actos del gobierno. EspaZa también estableció un tribunal constitucional como parte de su transición a la democracia. Nicaragua optó por la creación de una sala constitucional dentro del Tribunal Supremo para dirigir los asuntos constitucionales.

            El rechazo de Cuba a la revisión judicial va contra la tendencia general en otras partes del mundo, donde la fuerza del Poder Judicial es vista como un freno importante contra el abuso de poder. Los países que han establecido sistemas de revisión judicial han incrementado enormemente la independencia del Poder Judicial y se han movido, mediante el uso de la revisión judicial, hacia una mayor protección de los derechos humanos e individuales.

            El poder de ejercer la revisión judicial, en posesión de muchos de los recién creados tribunales constitucionales de la antigua Unión Soviética y los países de Europa Central y del Este, ha demostrado ser uno de los más significativos acontecimientos en las transiciones de esos países hacia la democracia.[144]Mientras algunos de los países han creado poderes más limitados de revisión judicial, muchos han creado poderosos tribunales constitucionales con amplios poderes, los cuales han incrementado constantemente su poder e independencia y están propiciando importantes restricciones sobre el gobierno.[145]Algunos ejemplos de esto último son Bulgaria, Rusia, la República Checa, Hungría y Polonia. El efecto positivo de los tribunales constitucionales en establecer un gobierno de leyes, merece una mirada más cercana a la organización y poderes de estos tribunales.[146]

 

Los países del antiguo bloque soviético

            Bulgaria.El Tribunal Constitucional búlgaro es una de los grandes logros  de Europa del Este. El nuevo tribunal constitucional tiene amplia jurisdicción sobre los asuntos constitucionales y está encargado de 1) propiciar interpretaciones a la Constitución, 2) fallar sobre la constitucionalidad de las leyes,[147]3) fallar sobre la constitucionalidad de los acuerdos internacionales y su coherencia con los acuerdos previos, antes de su ratificación y 4) fallar sobre los desafíos de la legalidad de las elecciones y de la constitucionalidad de los partidos políticos.[148]Los poderes del tribunal pueden ser cambiados sólo por una enmienda de la Constitución.[149] En el ejercicio de estas funciones durante los últimos 10 aZos, el tribunal ha incrementado constantemente su poder y prestigio y de hecho protegió al Poder Judicial de las intrusiones del Poder Legislativo y del Poder Ejecutivo.[150]

            El Tribunal Constitucional búlgaro fue puesto a prueba y comenzó a desarrollarse como un tribunal independiente después de 1994, cuando los votantes eligieron un gobierno (del Partido Socialista Búlgaro, PSB), encabezado por el ala neo-comunista y de partidarios de la línea dura del partido. El nuevo gobierno socialista inmediatamente comenzó una agenda legislativa encaminada a revertir la liberalización económica y política de los aZos previos y a incluir la enmienda de la tierra, las leyes de restitución y la reintroducción de la agricultura colectiva.[151]El partido democrático del país, la Unión de las Fuerzas Democráticas (UFD) recurrió al tribunal constitucional en sus esfuerzos de desafiar la legalidad de la agenda del nuevo gobierno como inconstitucional. El tribunal constitucional sostuvo que las enmiendas eran inconstitucionales porque violaban el derecho de poseer propiedad privada establecido por la Constitución de 1992. De este modo comenzó una batalla de tres aZos entre el Partido Socialista y el tribunal, la cual finalizó con la elección de un gobierno de la UFD en 1997 y el establecimiento de la corte constitucional como un poderoso instrumento de revisión constitucional y un eficaz freno sobre el gobierno.[152]

            De igual significación, el tribunal constitucional impidió la implementación de un proyecto de llenar de partidarios los tribunales, ingeniado por el gobernante PSB (el cual habría tenido como resultado una purga del Poder Judicial, incluyendo los tribunales ordinarios[153]) y un intento de bloquear el funcionamiento de los tribunales, al dejar de destinarles fondos para su funcionamiento y administración.[154]Al bloquear la agenda del Partido Socialista sobre estos temas, el tribunal constitucional estableció el escenario para la continuada independencia del Poder Judicial en su totalidad.

           

La Federación Rusa. El Tribunal Constitucional ruso ejerce los poderes de revisión de forma similar a los de los tribunales de Bulgaria. El tribunal constitucional está autorizado, entre otras cosas, a 1) revisar la compatibilidad de los acuerdos internacionales con la Constitución y las leyes del país, 2) participar en procedimientos de destitución, 3) solucionar las disputas entre los órganos de poder federal y estatal, [155]y 4) escuchar las quejas de los ciudadanos que aleguen violaciones de los derechos o libertades constitucionales.[156]

            El tribunal constitucional ha desarrollado un meritorio récord durante los últimos aZos. Este ha tomado la postura de que la Constitución suministra un remedio legal para cualquier injusticia y ha apoyado el derecho de los trabajadores de la aviación a la huelga y fulminó la legislación que proveía castigos por abandonar el país y negaba crédito a los acusados de delitos por el tiempo cumplido en la detención previa al proceso mientras la defensa preparaba su caso.[157]La dependencia del tribunal constitucional respecto de la Constitución como una base para apoyar los derechos y limitaciones de la acción gubernamental, ha traído como resultado, a su vez, el reciente ejercicio de una forma de revisión judicial por los tribunales ordinarios. Tanto el Tribunal Supremo como los tribunales comerciales han empezado a aplicar la Constitución en los casos pendientes ante ellos, sin referir los casos a los tribunales constitucionales y han encontrado numerosas leyes inconstitucionales.[158]

 

Las naciones de Europa Central y del Este

La República Checa y Eslovaquia. Tanto la República Checa como Eslovaquia crearon tribunales constitucionales como parte de la reorganización del Poder Judicial. Estos tribunales revisan, en abstracto, la legalidad de los actos gubernamentales sometidos a ellos para consideración. Normalmente, ningún tribunal constitucional tiene la autoridad para revisar las leyes o los actos antes de su promulgación.[159]Las quejas individuales constitucionales son permitidas en ambos países, y de este modo se les proporciona a los ciudadanos acceso directo a los tribunales constitucionales.[160]Ambos tribunales constitucionales pueden participar en los procedimientos de destitución y pueden ilegalizar los grupos políticos y fallar sobre la legalidad de las elecciones.[161]

            Una importante diferencia entre los tribunales constitucionales de la República Checa y Eslovaquia está relacionada con los efectos de un fallo de inconstitucionalidad. Un fallo del tribunal constitucional en la República Checa, de que una ley es inconstitucional, anula la ley automáticamente. En Eslovaquia, el descubrimiento del tribunal, de que la ley no se ajusta a la Constitución, hace a la ley anulable. Se le da entonces seis meses al Poder Legislativo para enmendar la ley o actuar para ajustarla a la Constitución. Si el Poder Legislativo no actúa dentro de ese período de tiempo, la ley entonces se convierte en nula.[162]

            Hungría. Al tiempo que Hungría no adoptaba una Constitución completamente nueva después del hundimiento de la Unión Soviética, revisó aproximadamente el 80 por ciento de su Constitución en 1989. La Constitución fue revisada otra vez en 1990. La Constitución creó el primer tribunal constitucional de Hungría, cuyo propósito es interpretar la constitucionalidad de los fallos legales, incluyendo los acuerdos internacionales y para las actas parlamentarias anuales y otras regulaciones que encuentre inconstitucionales.[163]El poder del tribunal constitucional para anular leyes que estime inconstitucionales, es más amplio que el de otros tribunales constitucionales en la región; a veces el tribunal incluso dicta sentencias con respecto a la constitucionalidad de los proyectos  de leyes.[164]

            La jurisdicción del tribunal constitucional y el acceso al tribunal son igualmente amplias. El tribunal puede no sólo dictaminar  sobre la constitucionalidad de las leyes y proyectos de leyes  existentes, sino también puede decidir que el Parlamento debió haber aprobado una ley particular y ordenar al Parlamento aprobar la legislación necesaria. Además, cualquier ciudadano puede presentar una queja al tribunal para hacer valer sus derechos .[165]Esta amplia jurisdicción ha conducido a la presentación de casos en los cuales el acta de compensación original, la cual aborda temas relacionados con el pago de indemnización a los antiguos dueZos de propiedades expropiadas, fue declarada inconstitucional a causa de que discriminaba en favor de los antiguos terratenientes y contra los dueZos de bienes excepto la propiedad real. La prohibición contra la propiedad extranjera de la tierra también fue declarada inconstitucional.[166]

            Además de las funciones de vigilancia constitucional de los tribunales constitucionales, dentro de los tribunales de jurisdicción ordinaria, el Tribunal Supremo de Hungría juega un papel consultivo requerido constitucionalmente para los tribunales inferiores, emitiendo opiniones de asesoría cuando sea necesario.[167]  

Polonia. En los aZos 80, Polonia comenzó a adoptar algunas reformas políticas y económicas, incluyendo el derecho de revisión judicial por ciertos tribunales.[168]En los aZos 90, se hicieron más revisiones a la Constitución, que eliminaron la tradicional jerarquía comunista de propiedad y el papel dominante del Partido Comunista en el gobierno. Una comisión constitucional establecida en 1989, no fue capaz de producir inmediatamente una nueva Constitución.[169]En 1997, luego de aZos de debate y experimentación con varios modelos de gobierno, Polonia promulgó una nueva Constitución.

            La nueva Constitución de Polonia continuó la práctica de la revisión judicial por un tribunal constitucional. El tribunal constitucional está autorizado a 1) hacer una presunta determinación de la constitucionalidad de las leyes, a pedido del presidente, 2) fallar sobre la conformidad de los acuerdos internacionales con la Constitución y 3) decidir sobre la compatibilidad de las leyes con la Constitución.[170]El tribunal constitucional también tiene el derecho de escuchar las quejas individuales de los ciudadanos privados con respecto a la constitucionalidad de los actos del gobierno.[171]Las decisiones sobre la constitucionalidad de las leyes son definitivas y tienen fuerza legal obligatoria, y las leyes son estimadas nulas desde la fecha de cualquier fallo adverso.[172]Mientras otros tribunales no pueden declarar un estatuto o ley inconstitucional, si una cuestión respecto a la constitucionalidad surge en un caso o controversia, esos tribunales pueden detener el proceso y referir el asunto al tribunal constitucional para su fallo.[173]

            Eslovenia.Eslovenia también adoptó una nueva Constitución en 1991 y reformó el Poder Judicial. Allí  fue establecido un tribunal constitucional en la nueva Constitución. Su papel es revisar la constitucionalidad de las leyes, regulaciones y actos individuales del estado o de los partidos políticos. El tribunal esta encargado en  determinar si las leyes se ajustan a los tratados internacionales y decidir las disputas respecto a la competencia de las diferentes ramas del estado y los aparatos de administración local. Cualquier persona con un interés legal puede traer una queja constitucional ante el tribunal. Una ley que sea hallada inconstitucional, automáticamente es estimada nula.[174]

 

Nicaragua

            El Poder Judicial en Nicaragua nunca ha sido bien respetado e históricamente no ha actuado en el interés de proteger los derechos individuales. A pesar de las enmiendas a la Constitución intentando fortalecer el Poder Judicial y proporcionar a los tribunales mayor independencia, los jueces no fueron remplazados durante la transición y el Poder Judicial está aún poblado por muchos jueces simpatizantes de los sandinistas. Sin embargo, el cambio en el clima político, junto con la eliminación del monopolio de poder de los sandinistas, han traído como resultado un lento movimiento hacia la restauración de las protecciones de los derechos humanos y los principios democráticos fundamentales.[175]

 

EspaZa

            El poder de la revisión judicial está establecido en el Tribunal Constitucional espaZol. El tribunal constitucional en EspaZa es un cuerpo independiente sujeto sólo a la Constitución.[176] Este tiene la autoridad de decidir sobre la constitucionalidad de todas las leyes y conduce todos los casos de amparo que buscan reparación por violaciones de los derechos individuales constitucionales.[177]El tribunal constitucional está compuesto por 12 miembros designados por el rey después de la recomendación del Poder Legislativo, el Poder Ejecutivo y un consejo especial del tribunal.[178]

 

Recomendaciones para Cuba

            Bajo la Constitución cubana de 1940, el poder de la revisión judicial estaba específicamente creado y establecido en el Tribunal de Garantías Constitucionales y Sociales, una sala del Tribunal Supremo. Los tribunales constitucional tenía amplios poderes para declarar inconstitucionales "las leyes, decretos-leyes, decretos, regulaciones, resoluciones, órdenes, disposiciones y otros actos de cualquier organismo, autoridad o funcionario".[179]El tribunal constitucional podía escuchar procesos de habeas corpus sobre apelaciones y, cada vez que ningún otro recurso estaba disponible, podía también fallar sobre la validez de la modificación constitucional.[180]Es más, cualquiera que fuera afectado por una ley que considerara inconstitucional, tenía reputación para llevar una reclamación ante el tribunal constitucional.[181]
            La reinstitución del poder de la revisión judicial en Cuba es un elemento clave de la futura reforma judicial en la isla. La revisión judicial podría jugar un papel importante en promover la democracia en Cuba y contribuiría  a la eliminación de la subordinación tradicional de otros tribunales al proceso político. La fuerza del Poder Judicial para determinar si las leyes son coherentes con una nueva Constitución cubana son absolutamente necesarias para la protección de los derechos individuales en Cuba. Al establecer este poder en un tribunal apropiado, Cuba creará un mecanismo para frenar los abusos gubernamentales en un gobierno constitucional.

            Esto es particularmente importante en Cuba, a causa de la actual incapacidad de los ciudadanos individuales para obtener cualquier protección  de los abusos de poder del gobierno. Si se crea un tribunal constitucional con poder de revisión judicial y ese tribunal establece, mediante su protección de los individuos u otro derechos constitucionales, un respeto para el Poder Judicial, éste hará muchos esfuerzos para establecer un gobierno de derecho. Además, un tribunal que ejerza este poder puede jugar un papel fundamental en proteger una naciente democracia en Cuba, como hizo el tribunal constitucional en Bulgaria, donde el poder ha sido transferido regularmente  entre los Partidos Democrático y Socialista de ese país.

            Si la transición en Cuba implica, como debe ser para que sea exitosa, la rápida consolidación democrática, entonces los tribunales con el poder de revisión judicial pueden ayudar en el proceso de consolidación democrática protegiendo las recién creadas instituciones necesarias para la transición.

 

La organización del tribunal

            La mayoría de los países de derecho civil siguen los modelos de organización de tribunales que establecen cortes especializadas o salas especializadas dentro de los tribunales. En Europa, los tribunales de Francia, Alemania, Bélgica, Austria y Finlandia están altamente especializados y conducen asuntos específicos.[182]De igual forma, los tribunales en América Latina (por ejemplo, Costa Rica y Nicaragua) están divididos en salas especializadas que conducen determinado  tipos de casos. Esta práctica se encuentra en todos los niveles de los tribunales: tribunales de primera instancia , cortes de apelación y el Tribunal Supremo. En este modelo, los abogados son por lo general expertos que dependen de la aptitud de los jueces. El sistema de jueces especializados dentro de las distintas salas de los tribunales permite a los jueces desarrollar aptitudes en las subespecialidades legales, las cuales no tienen la mayor parte de los abogados en los países de derecho civil.[183]Esto está en contraste con los países del common law como Estados Unidos, donde los abogados en los tribunales de jurisdicción general (la mayor parte de los tribunales estatales y federales) desarrollan conocimientos especializados en subespecialidades de la ley y los jueces expertos cuentan con el conocimiento legal de los abogados en un caso dado.[184]

            La organización del tribunal en los países en transición es bastante uniforme. Antes de formar parte de los países de leyes socialistas, todos fueron países de derecho civil. Cuando las reformas judiciales empezaron, esos países regresaron a sus raíces de derecho civil y siguieron el modelo de tribunales especializados utilizados en Europa y América Latina. De este modo, además de crear tribunales constitucionales centralizados, la mayoría de los países en transición han reorganizado los tribunales ordinarios para crear diferentes niveles de tribunales (por ejemplo, el Tribunal Supremo, los tribunales regionales, los tribunales locales o municipales) con jurisdicción original o de apelación.[185]Además, las cortes están divididas en departamentos separados (por ejemplo, criminal, administrativo, comercial, laboral ), una práctica común en los países de derecho civil. Esta estructura de tribunales ha sido adoptada en la República Checa, Hungría y Polonia.[186]

            Nicaragua y EspaZa también han organizado sus tribunales de una forma similar. Los tribunales ordinarios espaZoles en su nivel más bajo están divididos en el tribunal laboral  el administrativo judicial, una corte de jurisdicción general. Las apelaciones se hacen a los tribunales provinciales, los tribunales superiores, el Tribunal Nacional de Justicia y el Tribunal Supremo. Cada uno de ellos está dividido en salas de lo civil, criminal, laboral y administrativa.

            En Nicaragua, el Tribunal Supremo está dividido en salas que incluyen las salas de lo civil, criminal, administrativa y constitucional. En los niveles inferiores, los tribunales están divididos en salas de igual forma. Las cortes de apelación están divididas al menos en dos salas que dirigen los asuntos civiles, criminales y  laboral.[187]Todos los tribunales distritales y locales están divididos en salas para asuntos civiles, criminales, laboral  y corte de familia . El Tribunal Supremo toma la determinación de qué las salas deben ser creadas en cada nivel y en cada tribunal.[188]

            La Asociación Americana de Abogacía (ABA, por sus siglas en inglés) ha estudiado el uso de los tribunales especializados y ha encontrado que la creación de éstos o las divisiones dentro de los tribunales para abordar áreas específicas, es un método eficaz de realzar la eficiencia del sistema legal en su conjunto.[189]Los jueces que han desarrollado una habilidad en una subespecialidad específica, serán capaces de actuar en las disputas de manera  más rápida y eficiente que un juez de jurisdicción general, el cual tiene  que ser informado sobre el área específica de la ley antes de tomar una decisión justa. Además, cuando los abogados comparezcan ante un juez, probablemente perderán menos tiempo detallando los elementos de la ley o los hechos que sólo soporten relevancia tangencial para el caso, si la aptitud del juez es tal que él o ella no necesiten un manual sobre la ley relevante para el caso. Esto no se traduce sólo en ahorro de tiempo, sino también en ahorro de costos que, a su vez, mejoran el acceso a la justicia.[190]

            Los tribunales especializados también aumentan la oportunidad de decisiones uniformes y cualitativa, de las cuales ninguna apelación puede o necesita ser tomada, incrementando de esta forma el elemento de previsiblidad en la ley. El manejo del caso también se mejora porque un juez versado en el área específica de la ley en cuestión, es más capaz para imponer fechas tope a la preparación preprocesal, supervisar la revelación de materiales probatorios, fallar sobre mociones dispositivas, supervisar la solución de los procesos, conducir el juicio y abordar otros temas del manejo del caso.[191]

 

Recomendaciones para Cuba

            Excepto por la falta de existencia de un tribunal constitucional separado, la organización del Poder Judicial en Cuba se asemeja a la organización de los tribunales en los países de derecho civil. La propia estructura, como un modelo de organización del tribunal, es factible y funciona con buenos resultados en muchos países de derecho civil. La diferencia estriba en el alcance limitado del  Poder Judicial y el papel específico asignado a los tribunales en la sociedad cubana. El problema es la falta de independencia y la consiguiente incapacidad de los tribunales para funcionar como un freno sobre el Poder Ejecutivo o el Poder Legislativo. Los tribunales deben estar provistos de la facultad institucional necesaria para desarrollar y asumir el papel de un freno independiente sobre el abuso del poder gubernamental.

            Cualquier sistema nuevo de tribunales en Cuba debe continuar el uso de salas especiales para abordar las áreas específicas de la ley, principalmente si se restaura un sistema de derecho civil. El uso de los tribunales especializados debe ser considerado para abordar las áreas de la ley, en las cuales la complejidad de los temas o actos legales sea tal que un tribunal especializado sea más capaz de solucionar los asuntos de forma eficiente y con la aptitud necesaria.

            Las áreas de la ley que se prestan a sí mismas para la creación de tribunales especializados incluyen impuestos, bancarrota, patentes y marcas registradas, trabajo,  empleo y mercado internacional. Los reclamos de propiedad también pueden constituir un área de la ley que se preste a sí misma para ser abordada por tribunales especiales. Si se adopta en Cuba una legislación que tenga en cuenta la restitución de propiedades expropiadas, es bastante seguro que se presente un gran número de reclamaciones de restitución. En algunos países en transición, como la República Checa, los reclamos de restitución de propiedad fueron abordados en el departamento civil de los tribunales regulares. Esto causó durante un tiempo una acumulación de casos en los tribunales y afectó a la administración de la justicia en general.[192]La creación de un tribunal especializado o comisiones para ocuparse de las demandas de restitución, pueden aliviar algunos de los problemas asociados con estos reclamos cuando se presenta un gran número de ellos.

            Los tribunales especializados no deben ocuparse de las áreas de la ley que limiten a un tribunal a ser "capturado por su clientela". Si los mismos grupos siempre aparecen sobre una muy limitada variedad de asuntos, los tribunales pueden empezar a adoptar los objetivos de las partes que se presenten ante ellos, perdiendo su independencia. Además, si el área de la ley es tan limitada que los jueces finalicen aplicando mecánicamente un limitado número de leyes, el prestigio del tribunal se verá afectado.[193]

 

La selección y aptitudes de los jueces

            Con el objetivo de que un sistema judicial funcione adecuadamente, los jueces individuales deben ser aptos y competentes. Un Poder Judicial que esté integrado por individuos competentes, que sean vistos en función de los intereses de la justicia y opuestos a sus propios intereses, llegará a ser respetado y contribuiría substancialmente en el establecimiento de un estado de derecho. Por lo tanto, el gobierno debería establecer mecanismos eficaces, a fin de seleccionar personas calificadas para ejercer en el Poder Judicial.[194]