Carta de Cuba, la escritura de la libertad

 

 

LA OCULTA PRIMERA DAMA

Por J.R.García, Carta de Cuba

La Habana.- La reciente aparición de Delia Soto, la presunta mujer del dictador Fidel Castro, tomó por sorpresa a los cubanos . Como un tabú supersecreto, los habitantes de la isla siempre advirtieron que los "lances" amorosos de Castro iban desde famosas periodistas extranjeras hasta jóvenes oficiales que rodeaban a su hermano Raúl.

Laura Rangel, seudónimo de una ex capitán del estado mayor del MINFAR , indica que " Fidel siempre llegaba a las maniobras militares, le gustaba disparar desde los tanques y hacer prácticas de tiro y en las noches se metía en una casa de campaña, enorme, que Raúl le instalaba. Allí muchas jóvenes oficales pasaban la noche con el Comandante en Jefe. .

Según Laura, estaba prohibido comentar sobre las relaciones amorosas de Castro. " Se sabía que tenía una amante, una mujer, que vivía con él, pero nunca se veía en los actos públicos". Laura, quien también ha sido periodista de Tribuna de La Habana y de la revista Bohemia, se sorprendio al ver a Delia Soto junto a Castro la semana pasada, cargando al niño Elian. Para Luisa Flores, una ama de casa que vive en la calle Lealtad, en Centro Habana, " si esa señora es la mujer de verdad de Fidel tiene que sentirse muy despreciada, él no la ha presentado públicamente, y eso es una falta de respeto, como todo lo del Caballo".

El mito familiar de Castro rodeaba hasta sus mas allegados. Una joven habanera, que no quiso identificarse, narró que su padrastro, quien labora con el equipo del Comandante en Jefe en las operaciones de comunicaciones, en un bunker de La Habana, "nunca hablaba de ella, como si ese tema estuviera prohibido. Ni ellos mismos sabían nada o no querían saber". El mito de las relaciones amorosas llegaba hasta la sofisticación. Salvo su matrimonio con Mirta Díaz-Balart y su hijo Fidelito, los cubanos nunca supieron del matrimonio de Castro con Delia y menos la cantidad de hijos que tiene con ella. Pero todos los cubanos bromeaban con eso de que "el comendante era un semental"

Después de Mirta se decía que la única mujer públicamente cercana a Castro era Celia Sánchez Manduley, una guerrillera que, al parecer, era la única que le "halaba las orejas" y se ocupaba de sus cosas íntimas.En las actividades oficiales, algunas veces lo compañaba su cuñada Vilma Espín, la presidenta de la Federación de Mujeres de Cuba..Tal parecía que estaba soltero. Pero no, a finales de los años sesenta ya estaba casado con la maestra Delio Soto. José Mendizabal, un abogado del Cerro, cuanta a Carta de Cuba que en los años sesenta Castro llegó a una movilización para recoger papas, en Güines, y se bajó del jeepy con una joven rubia, grande, que hablaba inglés. "Allí estuvo un rato, sateando con la rubia, y se metío en un magal, y la escolta no dejó pasar a nadie. Todo el mundo comentaba que Fidel se estaba "bailando" a la americana.

En general, a Castro le importaba muy poco que supieran de su familia. Era la muestra de su poder total. ¿ por qué ese cambio?

José Machado, profesor de matemáticas indica que " ahora él necesita, como todo anciano, el apoyo de su familia. Eso es una muestra que se siente viejo, acabado".

"Yo no creo que fuera casual mostrar a su mujer, eso estaba preparado, a lo mejor ahora la nombran en un cargo importante", señala Roberto, un profesor de la Universidad de La Habana.

Lo mas significativo de todo es que en la prensa cubana no salió el nombre de Delia Soto.Como si el tabú siguiera siendo eso un tabú.