Mi
nombre no es importante,la situación de mi país, si.
Los que tenemos mas de 35 años, aquellos que vivimos los gloriosos
momentos de la efervescencia revolucionaria y que pusimos todo en juego
por un futuro mejor, como si fuera un juego, y nos jugamos la vida en
Angola, en Etiopia, Zaire, el Congo y muchos lugares mas, los que
bebimos con lagrimas aquellas palabras apocalipticas del conocido
locutor, cuando los sucesos terribles de Granada: No se escuchan
disparos en la parte cubana, el ultimo reducto de cubanos acaba de
inmolarse junto a su bandera, o que sentimos la voz del líder
temblar con aquel final glorioso y luctuoso: cuando un pueblo
enérgico y viril llora, la injusticia tiembla
Los cubanos de a pie, los que hombro con hombro y una sonrisa en el
rostro, confiados, fuimos movilizados a la cosecha del café, la zafra de
la caña de azúcar, a recoger mangos, papas, tomates, o a sembrar lo
insembrable que nunca creció.
Los hijos de la doctrina del si y el no, que dijimos siempre si, porque
si significaba defender lo nuestro y nunca no, porque el no era signo de
traición y debilidad.
Los jovencitos de entonces que a pesar de las prohibiciones para oír a
José Feliciano, a los Beatles, a Julio Iglesias y Roberto Carlos, nos
íbamos a hacer guardia y formábamos parte del PPI (plan de preparación
de ingreso para la Juventud Comunista) o no, pero íbamos igual a las
guardias y a las concentraciones.
Los que tirando huevos o no vapuleamos y coreamos ¨TODO EL QUE SE QUIERA
IR QUE SE VAYA¨o¨PIM POM FUERA ABAJO LA GUSANERA¨ , confiados en que ´
EL FUTURO PERTENECIA POR ENTERO AL SOCIALISMO¨ y que eramos dueños de
una herencia partidista que supondría como pago al esfuerzo
inevitablemente un mañana mejor. Una comprensión dialéctica de las cosas
y los hechos.
Los que estudiamos esa misma dialéctica marxista, en la universidad a
veces insondable, pero siempre necesaria, porque constituía la base de
aquello que estábamos construyendo: un sistema donde el hombre no era el
lobo del hombre.
Los que fuimos a estudiar a la URSS, los que aprendimos en la
universidad que la política es la expresión concentrada de la economía y
no al revés.
Los que nunca supimos del quinquenio gris, o los que los supimos y no
nos importó, pues no lo entendíamos.
Los que nos disparamos las películas rusas y los animados de igual
factura, que criticábamos a sotto voce, pero siempre confiados en que
nos podían oír y agradecer los de arriba, cuando gritáramos que algo
andaba mal, al fin y al cabo nos habíamos ganado con nuestro sudor la
igualdad y porque no un escaño en el proceso real de toma de decisiones
, en un proceso único en América,.
Los que nunca supimos hasta que sucedió, porque se cayó el campo
socialista. Los que nunca nos ganamos un carro, o una casa o un viaje a
la Union Sovietica , o los que lo hicimos y creímos que eso era todo, lo
máximo, inmersos en la euforia, simplificando e ignorando la mas de las
veces que ese auto, o esa casa, no podían venderse a otros si así lo
necesitábamos, que el viaje no podia ser a Paris o Madrid, sino a Moscú
o Leningrado.
Nosotros los que orgullosos construimos el socialismo y quemamos miles
de imágenes yanquis, los hijos de los que rechazaron a los mercenarios
de Girón, crecimos, estudiamos y fuimos dúctiles al cambio, hasta donde
pudimos.
Aprendimos marketing, computación y seguimos hasta hoy venciendo
maestrías y doctorados que nos hacen creer que vamos hacia delante.
Pero nosotros realmente estamos destrozados por dentro, no solo porque
el proyecto que construimos se desgaja día a día ante la indolencia de
quienes anquilosados hablan de cambios que saben que no llegaran y de
una resistencia que va más allá de la naturaleza humana.
Sino también porque nos quedamos sin respuestas y el saco de preguntas
sigue lleno como un fantasma que cerramos los ojos para no ver, pero que
se nos atraviesa delante y nos habla en los oídos, mientras todo a
nuestro lado gira en torno a el, como ombligo acuciante y burlón que se
ríe de nosotros.
El
sistema socialista nuestro posee como base y estructura de ejecución un
elemento psicológico críticamente estructurado con un vigor y un
anclaje que lo hacen casi monolítico.
Este complejo psicológico armatoste que ayudamos a construir es
perfecto. Es un proceso que copa mentalmente las pretensiones de los
hombres porque esta basado en la fe y el agradecimiento, el temor a la
condena y la arenga política contra un enemigo poderoso y real.
Es
un sistema que ha ido perfeccionándose con los años y que amen de
multiplicar las bajas pasiones de muchos, limita la propagación de ideas
nuevas porque la premisa de que todo lo que se le oponga es traición,
pende sobre todos como espada flamígera terrible y omnipresente.
Es
un sistema de ideas, donde las batallas dan por sentado en nuestra mente
que estamos en constante guerra contra todos y por tanto en permanente
peligro y amenaza. Hemos batallado por el 6to, por el noveno y el 12
grado, por el regreso de Elian, por los 5 y por mil cosas mas que ahora
no recuerdo.
No
obstante el proyecto del socialismo cubano colapsa, no queda lugar a
dudas cuando todo el mundo habla de lo mismo ya sin el miedo a la
excomulgacion terrible e inquisitoria y nosotros los mismos de antes
que formamos parte del coro, nos paseamos cabizbajos, los brazos tras la
espalda, arrastrando al pasado que cuelga como una bandera raída, sin
mucho que enseñarle a los hijos.
No
es por la enfermedad repentina del líder, ni por la conducción sabia o
no de quienes le siguen, sino por la acumulación de la falta de
bienestar, el atiborramiento desmoralizante, y la perdida de los
valores.
Todo parece estar como antes pero no es asi, ahora muchas cosas
carecen poco de razon y el color rosa es solo un recuerdo doloso de
un color blanco sucio.
Los temas mas perentorios se imponen y como dijera alguien,el animal
que llevamos dentro precisa primero de comer, calzar y vestir, luego
vendrán otras necesidades, les aseguro que las espirituales son de las
ultimas, pero estan.
El
colapso ocurre porque ya los de arriba no convencen pues siguen
repitiendo historias que todos conocen, con resultados tambien manidos,
en tanto no hay cambios, o los que suceden por discretos y minimos no
son insuficientes.
La frase : Todo lo que inventan es para joder al de abajo,
posee una fuerte sentencia reprobatoria, dura, pero que puede llegar a
ser letal y todos la escuchamos mas de una vez a menudo.
Aquello de a esta gente no se le ocurre nada bueno,
anatemiza y aleja a la direccion de nuestras manos, estamos lejos de la
decisiones que se toman y ademas son malas, es lo que parece decir.
Luego están los hijos: esa preocupación con cuerpo y mente propia que
tienes la obligación de educar.
Para hacerlo nos adherimos al camino de las buenas costumbres y a la
salvadora sentencia del patriotismo y de la fidelidad, pero para
entonces hemos perdido de vista al enemigo que ya no es común.
Ellos tienen sus propios problemas y nosotros no tenemos como hacerle
entender que nos dejamos la vida en el sacrificio de la construccion de
este proyecto para que la de ellos fuera mejor, porque hacérselo
entender sería reconocer el fracaso en el que estamos sumidos.
Cientos de elementos nuevos atentan contra la integridad de nuestros
hijos, la prostitucion, la droga, la falta de carácter de los
educadores, la decadencia de buena parte de la juventud que no ha sido
educada de forma adecuada, el sonido armionoso del capital triunfante
ahora que tantos de nosotros no estamos y nos convertimos en el tio que
vive en Italia o la hermana que vive en Estados Unidos y que
despilfarradores y bonachones les hacemos creer en 15 dias de visitas
que no es necesario estudiar, que basta con irse de aquí.
¿Cuantos de nuestros hijos desean emigrar? Hace falta mucha valentía
política para dar real respuesta a esa pregunta, y causaría mucho dolor
(eso espero) ver condenado el futuro del país a la emigración brutal y
desmedida.
No
es que sea un nuevo fenómeno, pero nos pasamos 50 años diciendo que
tenemos el mejor sistema del mundo.
Bueno lo cierto es que los que viven afuera de una forma u otra ayudan y
los de aquí apenas sobrevivimos.
Todos y cada unos de los logros de los que nos vanagloriamos penden de
una débil cuerda.
La
salud publica es una risible y deteriorada fabula, donde unos pocos
doctores batallan en hospitales hacinados de pacientes, o en consultas
atestadas de hombres y mujeres que poseen una cultura medica superior a
la de muchos países, y mientras la mayor parte de esos galenos y
enfermeras que están aquí sueñan con una misión humanitaria que les
ayude a resolver sus mas perentorios problemas económicos, el gobierno
regala hospitales, vacunas y cientos de miles de dólares en recursos
necesarios.
Nadie se atrevería a hacer un inventario hoy de las personas que han
fallecido en Cuba por falta de algún medicamento o equipo de los que
hemos regalado o vendido, del mismo modo que tampoco se analizará que
pudo ser comprado para nosotros mismos con los recursos invertidos sin
miramientos en misiones a todo lo largo del mundo.
Cuanto invertmos en construir escuelas de trabajadores sociales,
publicar cientos de miles de libros de trasfondo politico e ideologico,
en pintar lugares vacios, y cuanto podria haberse hecho con todo ese
monto, un problema resuelto con eso habria sido uno menos.
Cuantas personas han fallecido por la falta de energía eléctrica en
hospitales en momentos críticos, hay mas de un caso, pero uno seria
suficiente para inclinar la cabeza en una revolución que se hizo por el
hombre, con el hombre y para el hombre.
El
Tercer Mundo recordará a Cuba por la histórica y solidaria tarea de
ayudar a millones de personas en todo el mundo, solo 14 millones miraran
esa gesta heroica con rencor, los 3 millones de nosotros que vivimos en
el extranjero doblando el lomo para mandar medicinas y sustento a las
familias y los 11 millones que en Cuba sobrevivimos en hospitales que
salvo raras excepciones están mal cuidados y sin recursos.
A
la falta de médicos se suma la incorporación de numerosos estudiantes de
los años iniciales de la carrera de medicina, que sin el conocimiento
necesario ni la preparación suficiente acuden a atender consultas en
hospitales y policlínicos para insatisfacción de la población, sin
enumerar tampoco los disímiles dislates que cometen como neofitos que
son .
Los gastos en la batalla de ideas que desde hace unos años lleva el pais
son numerosos, no conozco el numero, pero bien podrían haberse utilizado
en una batalla mas sana e igual de ideológica y humanitaria resolver los
problemas propios.
Otro logro innegable es la educación que hemos alcanzado y que con la
misma vehemencia hemos casi dejado caer.
El descontento del personal educador, la implantación de sistemas de
enseñanza incorrectos globalizados de una vez con resultados desastrosos
que todos conocen pero que nadie quiere aceptar, las mentiras constantes
ante la falta de recursos y los compromisos que nunca se cumplen son
algunos de los ingredientes de un coctel terrible con una accion
explosiva en el tiempo.
Una maestra de nuestro tiempo era una institución, seria respetada,
querida. Una persona de una sola palabra, de la que una queja desataba
un maremoto en casa que los niños preferíamos evitar.
Hoy ya los viejos maestros no están , y si están, van desanimados y
cansados de ver como un ministro en televisión asegura que todo esta
listo para comenzar un curso escolar cuando el desastre a su alrededor
demuestra lo contrario, cansados de ver sistemas que no responden,
salarios que mal llegan, problemas que nadie atiende y que todos
fingen comprender ¿Entonces que queda, quienes siguen si estos que
alguna vez tuvieron fuerza ya solo vegetan esperando el retiro?
Pues Los valientes.
Valiente hay que ser para entregar el futuro de un país de esa manera.
No
todos son malos, pero la enorme mayoría desconoce su valor histórico y a
partir de ahí todo cuanto sabemos es poco, porque muchas cosas suceden a
espaldas de los padres. ¿No son acaso los valientes parte de la misma
hornada de nuestros hijos que no están comprometidos con el sistema,
cuya preocupación fundamental es existencial y a la vez económica?
Pues los valientes llegaron para quedarse, pero si de
ahí a ser ejemplo dista mucho, de lo que son a educar dista tanto como
de la imagen de la vieja maestra de espejuelos y regordeta a la
jovencita frágil y pizpireta, con pantalón pelviano de hoy. Un humorista
cubano de estos tiempos, de lengua afilada y chabacana expresión lo ha
expresado muy bien.
Pero no son solo este nuevo tipo de profesor de que sabe de todo y no
sabe nada, la muestra de la decadencia en la educación, los talleres
vocacionales, tienden a desaparecer, cito un ejemplo en Santiago de Cuba
a los profesores de ballet de un conocido taller para niños no se les
paga desde hace meses y muchos abandonaron, la directora regional de
cultura se declara incapaz de resolver el problema y nada pasa, el
taller cierra, los padres se violentan la dirección del partido y el
gobierno no tiene respuesta y todo cae en el aparente saco del olvido,
caldo de cultivo del rencor y el desmiedo.
Cosas así se publican a menudo en nuestra prensa, pero solo si ocurren
en otro país, acá la prensa esta silenciada, porque la teoría del si y
el no, está expandida y hablar de nuestros errores sigue siendo
traición.
Otra situación en la educación que compromete seriamente el futuro es la
universalización, que no fue otra cosa que el resultado de un arranque
quimérico de sacar a los jóvenes desvinculados del estudio y el trabajo
de las calles, y para ello se les ha hecho creer que todos pueden ser
universitarios.
Se
les facilitó un determinado tipo de carreras universitarias, se les paga
por estudiar y pueden concluir sus estudios en 7 u 8 años, un tiempo
considerablemente mucho mas largo que el resto de los estudiantes
normales que es de 5 años, exceptuando a medicina que el termino es 6.
La
verdadera historia, es que este sistema recoge en su mayoría a
jóvenes solo interesados en cobrar su salario, son lamentablemente en su
inmensa mayoría personas sin interés en adquirir un titulo universitario
y como todo el proceso prevé que sean aprobados al final pues van ahí,
vadeando hasta que se hagan economistas, enfermeros, sociólogos,
psicólogos, especialistas en cultura física y deporte u otra cosa.
Nosotros sabemos que en Cuba estudiar no es un problema, pero solo es
una virtud ser universitario, técnico medio o lo que sea que uno estudie
cuando realmente se aprende y uno ha ganado su titulo con el esfuerzo de
sus neuronas, obtener un titulo con la indolencia de un sistema que
permite que no asistas a clases o a pruebas y aun así tengas todos los
derechos a seguir, esperando que te toque un profesor lo suficiente
desmoralizado y venal como para que te apruebe, es una vergüenza que
lamentablemente muchos dejan pasar inadvertida.
El
monto de salario pagado por estos conceptos es seguramente enorme, pero
nadie toca el tema, a nadie parece importarle y los alumnos cobran solo
por estar inscriptos, y reciben casi tanto como los profesores, y son
los profesores en buena medida la parte positiva del problema porque es
una opción de trabajo fresca, que estimula en sus primeros tiempos y
exige de nosotros, pero luego llega el desencanto cuando volvemos a ver
la distancia entre aquellos alumnos que fuimos, dando todo por estudiar,
privándonos de fiestas y placeres y estos alumnos de hoy que quieren ir
a vender cosas al aula, que tratan al profesor de tu o que simplemente
no van y luego los ves que pasaron misteriosamente de año.
Las escuelas en el campo, aquel proyecto de la vinculación del estudio y
el trabajo, prácticamente se han convertido en centros delincuenciales.
Como es lógico ante las carencias y la mutilaciones económicas, lejos de
la fuerza y el orden que puede lograrse en la escuelas de la ciudad, la
ley del mas fuerte se impone y en vez de ser el cajón de salto que una
vez fuera donde los adolescentes comenzaban a chocar con las durezas de
la vida y que los preparaba para el futuro se convierten ahora en
entidades que deforman en gran medida la buena educación que muchos
padres aun dan a sus hijos y los propios conocimientos que deben
adquirirse en esa etapa de la vida.
En
mi país, la alimentación es un problema serio sin vías de solución,
hasta que a alguien se le ocurra pensar que no podemos seguir comiendo
consignas y mesas redondas y que no podemos ir a comprar las viandas al
ICRT, sino que tienen que llegar al mercado a precios que la gente pueda
disponer de ellas.
Y
no solo el que tiene familia en el extranjero, no el trabajador
destacado, no el campeón olímpico, sino todos y cada uno, pero para eso
todos y cada uno tendrán que recibir de acuerdo a lo que aporte.
No
es igualitarismo lo que se necesita, basta con la igualdad del acceso al
bienestar,
¿Quien no vive cerca de alguien que no estudió, no aportó nada y gracias
a las múltiples vías que el cubano inventa para sobrevivir, vive y come
mejor que la mayoría ?
Cientos de miles de universitarios en este país se consumen por un
salario irrisorio, mientras algunos con un negocio viven mejor, pero ojo
la solución no es quitarle el negocio al otro, sino elevar el nivel de
vida del que te aportó mas .
Nosotros los de a pie, los que creíamos en aquello de cada cual según
su capacidad a cada cual según su trabajo, lo hemos visto pasar de largo
sin llegar, para ir asentarse en las piernas del capitalismo.
No nos han multiplicado la riqueza, sino que nos han
generalizado la pobreza.
Somos un pais con una rica historia, con un valor técnico reconocido a
nivel mundial, disponemos de figuras que trascienden y trascenderán en
el tiempo, pero aquellos que nos guían han olvidado cosas.
Se
han olvidado de nosotros y se han centrado en ellos y sus luchas
conceptúales, no han sido dúctiles. La flexiblidad es el
principio de la supervivencia.
El
socialismo puede construirse por diferentes caminos, pero hay que
estar alerta pues el tiempo pasa y muchos esperan a que el río se
revuelva, pues quieren el capitalismo mas férreo y están ahí a la
diestra y a la siniestra de los señores que poseen la llave de los
truenos, disfrazados, pero esos señores están demasiado lejos para
nosotros poder advertirles, y habría que ver aun si nos quieren oir
realmente.
Estamos separados de ellos por una madeja lógica de inquisidores y
reductores de tensión, por tanto la democracia también esta en peligro
si no podemos decir.
Y
el cubano de hoy esta diciendo solo que necesita que alguien haga algo
con lo que se dice.
En
los intercambios surgidos entre los intelectuales a raíz de aquellos
programas de televisión y luego el articulo de Soledad, han puesto a la
palestra una serie de cosas que no pueden esperar mas.
Cada elemento social esta tenso, no hay suficientes círculos infantiles,
no hay Internet , no hay teléfonos para todos, no hay autonomía en las
empresas, no hay casi empresa extrajeras que oxigenen la economía, no
hay casi opciones privadas que impulsen la economía cuando todas y cada
una de las iniciativas estatales han fallado una tras otra durante casi
50 años, no hay carreteras en buen estado, no hay medicinas suficientes,
no hay transporte, no hay,no hay, no hay, y no parece haber deseo de que
haya, pero ademas no hay repuesta.
Y
nada posee una explicación lógica, al menos para nosotros ya las
explicaciones que conocemos tienen el sabor de las viejas golosinas de
Perogrullo.
Es
preciso el debate abierto, pero será difícil pues el propio sistema lo
rechaza, los inquisidores son muchos y a todos los niveles.
Muchos en este país aman al bloqueo como aman los oficiales de la
defensa civil los huracanes, les es necesario el mal para vivir, para
ser alguien y lo peor es que hemos alimentado durante todo este tiempo a
esas alimañas, somos cómplices de ellas.
Pero los señores del trueno lo saben y las utilizan, las apañan, porque
son dóciles y útiles y es comprensible, el poder es un corruptor de
identidades, siempre ha sido y será así, una vez en sus manos no hay
vuelta gloriosa atrás, es una condición humana.
Aun les queda una oportunidad para unir a sus humanos logros y
desaciertos un golpe maestro, los instrumentos están, los ánimos
también.
Todo el circo esta montado, también por supuesto esta presente sentado
en primera fila el miedo, el temor de siempre, pero ha pasado medio
siglo y el decoro, la mesura, la fidelidad y el patriotismo no tienen
porque faltar a la fiesta,
El
debate debe ser y lo que se ha logrado si se empieza a luchar ahora
podrá recuperarse en algunos años, pero el tiempo, el tiempo es un hijo
de puta con un inexorable sentido del deber y nos tiene casada la pelea,
muchos nos fuimos, otros nos quedamos porque somos de los que siempre
estamos hasta el final, algunos no pudimos irnos y otros no pudimos
separarnos de los viejos y dejarlos embarcados en estas condiciones de
mierda después de joderse los años luchando por esto.
Entonces nos quedamos en el diario luchar la vida, yendo a las reuniones
del partido y del CDR,mientras pensamos en la novela o en que coño vamos
a inventar para comprar una carnecita para comer el domingo.
Diciendo en público lo que se espera oir y pensando que esto no sirve,
pero hay que seguir pa´lante.
Haciendo comentarios con los amigos de verdad o con un desconocido que
nos encontramos en la guagua, que es mejor y mas seguro a veces que
hablar con el compañero de trabajo, porque te puede mandar a matar,
por cualquier prebenda miserable o baja pasion.
O
montamos un negocito de algo y vamos tirando escondidos ahí.
Los que nos fuimos en tanto nos partimos el lomo para mandar las cosas
que hacen falta, bien que aprendimos a trabajar aqui sin ganar nada,
asi que si aca eran tres meses, podemos vivir allí con una botella de
aceite un mes, pero aún así, se nos hace un nudo en garganta cada
vez que esas cuatro letras se nos ponen de frente y algún comemierda que
siempre fue un delincuente allá se las quiere dar de supercapitalista
contigo.
Y
lloramos con las canciones y reímos con los mismos cuentos de Pepito, o
con los show de cualquier cómico de los que aun sigue en la isla y que
te habla de la tierra.
Seguimos perdidos en el frío de estos países que nada tienen que ver con
nosotros, a los que nos han obligado a emigrar para cumplir esta misión
de por vida, debatiéndonos en esa tortura de volver una y otra vez como
la mora de la perla, mareados por la nostalgia y arropados con el
consuelo de estar ayudando a tu gente, pero conscientes del dolor de
morir en un lugar ajeno
Viviendo, sin pasado, con el caribe en el corazón y un dólar en la mente
pero mas tranquilos, vistiendo el traje de inmigrante mientras se pueda,
hasta que podamos engañar como que somos de ambos lugares, pero no somos
de ninguno de los dos, además ahorita tenemos 50 años, y entonces la
rabia te da fuerte en el pecho y tragas gotas de sangre.
Así los que hicimos esto estamos, tratando de mirar al mañana de frente
pero ojala los que pueden comprendan que es necesario empezar a cambiar
ya, que el cambio no es renunciar sino adaptarse, para que el futuro los
recuerde por eso y no por lo contrario.
(Aparecido en el blog socialista catalán kaosenlared.net)
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