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"Juan Bruno Zayas "
Director: Dr. Darsi
Ferrer.
Ciudad de La Habana, Cuba |
"AUSENCIA DE
RESPONSABILIDAD MEDICA EN EL SISTEMA DE SALUD CUBANO"
"Negligencias médicas causan daño
de por vida".

Por Dr. Darsi Ferrer Ramírez, Dir. Centro
de Salud y Derechos Humanos
"Juan Bruno Zayas".
La joven Yamilé Fernández Donate, de 32 años de edad, estuvo a punto
de morir y quedó con secuelas permanentes, a pesar de que fue
valorada en cuatro hospitales por más de diez médicos especialistas,
luego de debutar con un proceso agudo de enfermedad abdominal.
El 27 de noviembre de 2005, la Sra.
Fernández presentó dolor en la región superior del abdomen, que se
agudizó en pocas horas y la obligó a recurrir por asistencia médica.
Como antecedentes, Fernández Donate
tenía diagnosticado un embarazo de seis semanas y no padecía de
enfermedades crónicas.
Fue asistida en el Hospital "Nacional",
donde la medicaron con analgésicos endovenosos y cuando se alivió la
dejaron ir para su hogar.
Horas después, reapareció el dolor en el
abdomen y, además, tuvo febrícula (37 grados c. de temperatura
corporal). En el Hospital Materno "Hijas de Galicia", quienes la
atendieron determinaron que no sufría de ningún trastorno
ginecológico y la remitieron a la guardia de cirugía del Hospital
"Miguel Enriques".
En ese otro hospital, los facultativos
relacionaron la causa del cuadro clínico a una Gastritis Aguda, le
realizaron un lavado gástrico y después le dijeron que se marchara
sin preocupaciones.
La agudización de los síntomas, así como
el progresivo deterioro de la salud conllevó a que la familia la
llevara, esta vez, al cuerpo de guardia del Hospital "Julio Trigo".
Allí, los médicos que la examinaron coincidieron en diagnosticarle
una Infección Urinaria, y decidieron mandarla a ingresar en el
servicio de ginecología del Hospital "Nacional".
Durante los dos días de ingreso en la
sala de ginecología, la salud de la Sra. Fernández estuvo peor; se
mantuvo con el dolor intenso en el abdomen, además de presentar
fiebre de 38 grados c., vómitos frecuentes, fatiga muscular e
incluso alteración de la conciencia.
Finalmente, por las quejas y la presión
de parte de los familiares, los cirujanos optaron por operarla y en
el quirófano encontraron que tenía: Apendicitis Perforada,
Peritonitis y Oclusión Intestinal.
Cuando se recuperó la trasladaron
reportada de muy grave del salón de operaciones para la sala de
cuidados intensivos. Siete días después la volvieron a reintervenir
por complicaciones de la primera operación, y 72 horas más tarde
hubo que interrumpirle el embarazo mediante legrado uterino.
La legislación cubana no contempla la
indemnización de los daños originados por negligencias médicas. Las
personas que resultan víctimas de esas frecuentes situaciones solo
tienen por alternativa: achacarle la culpa a la "mala suerte" y,
como en el caso de Yamilé, adaptarse a vivir con una porción
extirpada de intestino y de colon, con la pérdida del ansiado
embarazo y las cicatrices en su cuerpo que siempre le recordarán el
sufrimiento que vivió.
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