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EXTRACTOS DEL
INFORME DE HUMAN RIGHTS WATCH SOBRE
CUBA- 2006
Cuba sigue siendo el único país en América Latina que reprime
casi todas las formas de disidencia política. Durante los 47 años en el poder,
Fidel Castro no ha mostrado ningún interés en promover incluso reformas menores.
En efecto, el gobierno cubano continúa ejerciendo un estricto control político
mediante acciones penales, detenciones a corto y largo plazo, agresiones
violentas, advertencias políticas, vigilancia, arrestos domiciliarios,
restricciones de viaje y despidos laborales por razones políticas. El resultado
final es que sistemáticamente se niega a los cubanos los derechos fundamentales
a la libertad de expresión, asociación, reunión, privacidad, movimiento y debido
proceso legal.
A inicios de agosto, la decisión de Castro de ceder temporalmente el poder a su
hermano Raúl Castro a raíz de problemas de salud ha provocado gran especulación
sobre la posibilidad de reforma en Cuba. A la fecha de este informe, no se
aclara con exactitud si el anciano Castro será capaz de retomar el poder y lo
que podría significar su ausencia política para el futuro de la isla.
Deficiencias legales e institucionales
Las estructuras cubanas legales e institucionales son la raíz de las violaciones
de derechos. Aunque en la teoría los diferentes poderes del estado tienen áreas
separadas y definidas de autoridad, en la práctica el ejecutivo mantiene un
claro control sobre todos los poderes. Las cortes, que carecen de independencia,
socavan el derecho a un juicio imparcial al restringir severamente el derecho a
una defensa.
El Código Penal de Cuba proporciona la base legal para la represión de la
disidencia. Las leyes que sancionan la propaganda enemiga, la difusión de
"noticias no autorizadas" y ofensa a los símbolos patrios, se utilizan para
restringir la libertad de expresión bajo el pretexto de proteger la seguridad
estatal. Asimismo, el gobierno encarcela u ordena la vigilancia de personas que
no han cometido actos ilegales, basándose en las disposiciones que sancionan el
"estado peligroso" y contemplan la "advertencia oficial".
Encarcelamiento por motivos políticos
A inicios de julio del año 2006, la Comisión Cubana de Derechos Humanos y
Reconciliación Nacional, un respetado grupo local en materia de derechos
humanos, publicó una lista de 316 prisioneros que se dijeron fueron encarcelados
por razones políticas. La lista incluía los nombres de 12 disidentes pacíficos
que habían sido arrestados y detenidos en la primera mitad del año 2006, de los
cuales cinco habían sido acusados del cargo de "estado peligroso". De los 75
disidentes políticos, periodistas independientes y defensores de derechos
humanos que fueron juzgados brusca y repentinamente en abril del 2003, 59
permanecen encarcelados. Al cumplir las sentencias que alcanzan un promedio de
casi 20 años, los disidentes encarcelados soportan en prisión condiciones
inadecuadas y tratos punitivos.
Restricciones de viaje y separaciones familiares
El gobierno cubano prohíbe que los ciudadanos del país salgan o regresen a Cuba
sin obtener previamente un permiso oficial, que a menudo es denegado. El viaje
no autorizado puede dar como resultado una acción penal. En mayo del año 2006,
la Universidad de Columbia en Nueva York otorgó a Oswaldo Payá, el famoso
defensor cubano de derechos humanos, el título honorario de doctor en leyes en
reconocimiento por su trabajo. Sin embargo, las autoridades cubanas le negaron
la visa de salida, y por lo tanto, no pudo recibir el título en persona.
Asimismo, el gobierno frecuentemente prohíbe a los ciudadanos que cuenten con
autorización de viaje llevar a sus hijos con ellos al extranjero, especialmente
tener como rehén a los niños para garantizar el regreso de los padres. Dado el
temor difundido de la separación familiar forzada, estas restricciones de viaje
ofrecen al gobierno cubano una poderosa herramienta para sancionar a los
disidentes y acallar las críticas.
Libertad de expresión y de reunión
El gobierno cubano mantiene en la isla el monopolio en los
medios de comunicación, asegurando que la libertad de expresión sea
prácticamente inexistente. Aunque un número reducido de periodistas
independientes logran escribir artículos para sitios web extranjeros o publicar
boletines informativos clandestinos, los riesgos asociados con estas actividades
son considerables. De acuerdo a Reporteros sin Fronteras, actualmente existen 23
periodistas que cumplen penas privativas de la libertad en Cuba, la mayoría de
ellos acusados de amenazar la "independencia nacional y la economía de Cuba".
Esto pone al país en el segundo lugar, después de China, con respecto al número
de periodistas en prisión.
Además, en Cuba se restringe el acceso a la información a través de Internet. A
finales del agosto de 2006, el disidente y periodista independiente Guillermo
Fariñas puso fin a una huelga de hambre de siete meses en oposición a la
política del régimen en referencia al tema de Internet. Fariñas inició la huelga
después de que las autoridades cubanas suspendieran su correo electrónico, el
cual había estado utilizando para enviar mensajes al extranjero describiendo los
ataques contra los disidentes y otros abusos a los derechos humanos.
En Cuba, se restringe severamente la libertad de reunión, y en general se
prohíbe a los disidentes políticos reunirse en grandes grupos. Esto se evidenció
a mediados de septiembre del 2006 durante la 14a Cumbre del Movimiento No
Alineado en la Habana, cuando el gobierno cubano emitió una prohibición en
relación a las reuniones que podrían dañar la "imagen" de la ciudad.
Condiciones penitenciarias
En general, se mantiene a los prisioneros en condiciones precarias y abusivas, a
menudo en celdas abarrotadas. Ellos habitualmente pierden peso durante el
encarcelamiento, y algunos reciben atención médica inadecuada. Asimismo, algunos
sufren abuso físico y sexual, generalmente por parte de otros reclusos y con el
consentimiento de los guardias.
Los prisioneros políticos que denuncian las precarias condiciones del
encarcelamiento o que no cumplen las normas penitenciarias son frecuentemente
castigados con permanencia en celdas punitivas de aislamiento por periodos
prolongados, restricciones en las visitas, o denegación de tratamiento médico.
Algunos prisioneros políticos han llevado a cabo largas huelgas de hambre
para protestar contra las condiciones abusivas y maltrato por parte de los
guardias.
Pena de muerte
De acuerdo a la ley cubana, la pena de muerte existe para una gran variedad de
delitos. Es difícil constatar la frecuencia con la que se utiliza esta sanción
debido a que Cuba no publica información referente a su aplicación. Sin embargo,
de lo que sabe, ninguna ejecución se ha llevado a cabo desde abril del 2003.
Defensores de derechos humanos
Al no reconocer la supervisión de los derechos humanos como una actividad
legítima, el gobierno niega el reconocimiento jurídico a los grupos locales de
derechos humanos. Las personas que pertenecen a estos grupos enfrentan
persecuciones sistemáticas, con el gobierno que pone obstáculos para impedirles
que se documenten en temas de derechos humanos. Además, los grupos
internacionales de derechos humanos tales como Human Rights Watch y Amnistía
Internacional están prohibidas de enviar misiones de indagaciones de los hechos
a Cuba. De hecho, Cuba sigue siendo uno de los pocos países en el mundo que
niega el acceso a sus prisiones al Comité Internacional de la Cruz Roja.
Actores internacionales claves
La elección cubana al nuevo Consejo de Derechos Humanos de
las Naciones Unidas fue contraria al requerimiento del Consejo de que sus
miembros "defiendan los mayores estándares de promoción y protección de los
derechos humanos". Aunque el nuevo organismo fue designado para reemplazar a la
desacreditada Comisión de Derechos Humanos, cuya afiliación a menudo incluyó a
famosos violadores de derechos humanos, la elección de Cuba y otros países con
escasos registros de derechos humanos confirmaron que el Consejo aún no se había
mostrado superior a esta perturbadora práctica. De igual modo, fue preocupante
la representación por parte del gobierno cubano del mandato del Alto Comisionado
de Derechos Humamos como "ilegítimo" y su consentimiento de que no podría
cooperar con su oficina.
El embargo económico de los Estados Unidos a Cuba, vigente por más de cuatro
décadas, continúa imponiendo privaciones indiscriminadas a los cubanos y
bloqueando el viaje a la isla. La excepción al embargo que permite ventas de
alimentos a Cuba sólo en efectivo, sin embargo, ha conducido al comercio
sustancial entre los dos países.
En junio del 2004, en un esfuerzo por despojar al gobierno cubano de fondos, el
gobierno de los Estados Unidos promulgó nuevas restricciones a los viajes
relacionados a la familia a Cuba. De conformidad con estas normas, se permite
que las personas visiten Cuba sólo una vez cada tres años, y sólo si los
familiares corresponden a la estrecha definición de familia del gobierno
americano- una definición que excluye a tías, tíos, primos y otros parientes
cercanos que a menudo son miembros integrales de familias cubanas. Justificado
como un medio para fomentar la libertad en Cuba, las nuevas políticas de viaje
socavan la libertad de movimiento de cientos de miles de cubanos y americanos
cubanos y, causan profundo daño a las familias cubanas.
Los países dentro de la Unión Europea continúan discrepando con respecto a la
mejor postura para adoptar hacía Cuba. En enero del 2005, la UE decidió
suspender temporalmente las sanciones diplomáticas que había adoptado como
resultado de las medidas enérgicas del año 2003 a los disidentes por parte del
gobierno cubano. En junio del 2006, la UE decidió mantener las sanciones
suspendidas por un año más, aunque ésta emitió una declaración lamentando "el
deterioro posterior de la situación de derechos humanos en Cuba" y "varias
docenas de actos de persecución violenta e
intimidación" durante el año pasado. La República Checa fue el país miembro más
firme en favor de una posición más rígida a Cuba.
Arriba (up) Informe HRW Cuba 2006 Escritores encañonados Valdes Tamayo
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