Carta de Cuba, la escritura de la libertad

 

 


 

 UNA PELICULA Y SU MENSAJE

Por  Luis B.  González

Transmitido a Cuba el sábado 14 de enero de 2011)

La advertencia del General Raúl Castro a sus paniaguados no puede ser mas clara. “El partido debe dirigir y  controlar y no intervenir en las actividades del Gobierno a ningún nivel”     En palabras llanas,   el próximo Congreso del Partido Comunista Cubano, bajo el control de los hermanos Fidel y Raúl Castro  tiene como objetivo  central  la mutación  del presente sistema totalitario comunista   a la  expresión ideológica  contraria,  el  totalitarismo fascista. Capitalismo primitivo,  feroz,  lleno de privilegios para la casta de poder y sus socios del exterior,  sin posibilidades de movilidad social para el cubano de a pie.  Capitalismo en el plano economico  sin  aperturas políticas y  estado de derecho  es solo un intento de preservar el poder  total.    y  no dara  solución a la crisis creada por cincuenta anos de totalitarismo comunista.  Es mas de lo mismo.

El  proceso de reformas  esta encaminado   a la expansión de los privilegios de la familia Castro en el orden económico  sin  perjuicio de su poder  político  y no  a la solución de los apremiantes problemas  morales y sociales que afronta el país,.   Se les ve la costura  cuando,  con la  escusa de preservar la revolución y el socialismo,  separan  la actividad política de la administración del  gobierno.   El  partido Comunista bajo el férreo control de  Raúl y Fidel Castro  justifica   la nueva base ideologica  pero,   la participación del Partido  en las actividades de gobierno,  incluidas en ella  la administración de las   reformas,   queda  explícitamente vedada.   La actividad económica en  el modelo capitalista  quedara directamente  bajo el control  de la Dinastía Castrista.

En adición a su inherente  inmoralidad el proyecto es un absurdo abocado a un nuevo fracaso.   Con pura retorica   no podrán recuperar  la confianza del pueblo.  Mandan,  pero no pueden gobernar porque Cuba les queda grande y no tienen la capacidad para motivar al  trabajo creador y productivo que el país,  de manera tan critica, necesita.

La generación  del  59  y otras mas recientes  recuerdan   “El Puente sobre el Rio Kwai”  aquella  película que interpretada por el  actor  ingles   Alec Guiness   abarroto  las salas de cine de la época  .

La  trama  comienza  con la  orden del  comandante japonés a cargo de un  campo de concentración: Todos los prisioneros, sin consideración a sus rangos, quedaban obligados a trabajar en la construcción de un puente de ferrocarril dentro de un plazo  fijado..

El Comandante ingles al mando de la tropa prisionera  reclama que la Convención de Ginebra exime  del trabajo manual a los oficiales;   se niega  a  participar  junto a sus oficiales  en las obras de construcción del puente y  en  respuesta  son castigados y retirados  sus  mandos.    .      

 La tropa  desmoralizada  retrasa los trabajos y el comandante japonés presionado  por  la necesidad de terminar  la obra  dentro del plazo   no tiene otra alternativa que  liberar al  Coronel,  reintegrándolo  junto a sus oficiales,   al mando de la tropa.

 El Coronel Ingles  identifica  en la construcción  del puente   la  forma de levantar la moral de  la tropa   y  decide  que  las trabajos   se realizaran  tan  correcta y eficazmente como   soldados ingleses  resultan   capaces.     Las escenas de aquella tropa,  silbando a todo pecho la marcha tema de la película,  marcando el paso marcialmente con las botas rotas, orgullosos de la dura jornada de trabajo realizado  eran  evidencia del milagro ocurrido.   Prisioneros esclavos recuperaban su dignidad  en el  trabajo bien hecho y en consecuencia el puente,  para humillación del carcelero enemigo,  se terminaba   en el  tiempo provisto...   

Los Castro y el partido comunista, como fue el caso del coronel japonés  a cargo del campo de concentración, no pueden motivar  al  trabajo creador y productivo

General  Raúl  Castro  hace  apenas  dos  anos  un  humilde sacerdote católico,  el Padre Conrado      le  traía a su consideración  el  vacio existencial  que sufre el pueblo cubano y que  va mas allá de sus  necesidades económicas.   En  su  carta le decía   “Estamos en un momento tan critico que debemos plantearnos una profunda revisión de nuestros criterios y de nuestras practicas,  de nuestras aspiraciones y de nuestros objetivos…… Todos los cubanos somos responsables del futuro de la patria,  pero por el cargo que usted ocupa,  por el poder que ahora tiene,  esa  responsabilidad recae de manera especial en usted”  

No se trata General Castro de reconocer el fracaso y salvar la cara con falsas reformas,  se trata de  terminar con el  deterioro  social y moral presente  mediante  la  participación de un nuevo liderato en la gestión publica  y  esto es solo  posible con la apertura democrática y la reunificación de la familia cubana.  Es la hora de buscar,  encontrar y legitimar  ese liderato a través de un proceso verdaderamente democrático. .     Solo en libertad  el  pueblo cubano  podrá sentirse  nuevamente dueño de su destino  para  dedicarse por entero a la reconstrucción de la  nación.

Maquiavelo escribió que los sucesos humanos son el producto convergente de la confluencia de dos factores: la fortuna,  es decir,  las circunstancias objetivas y la virtud o,  lo que es lo mismo, los rasgos peculiares de la vida pública.    Las condiciones actuales en Cuba  apuntan  hacia la ocurrencia  de un  suceso trascendental:   el  re-encuentro de una generación con su alma de pueblo para la transición hacia la institucionalidad democrática.

La sociedad civil esta nuevamente presente  en la expresión cibernética de su juventud, en las demostraciones de nuestras más abnegadas mujeres: Las Damas de Blanco, en las reuniones ilegales, pero plenas de determinación democrática, de  la disidencia,   en la auto-inmolación  por la dignidad del mártir  Orlando  Zapata, en los pulpitos valientes de sus curas más humildes.  Un haz de  voluntades se une  para el reclamo de la transición  a la democracia institucional cubana. .

General Raul Castro, el conteo final  ha comenzado  y  es del régimen que usted encabeza  la responsabilidad de dar  paso a la ineludible transición democrática o pagar ante la historia el precio de su arrogante soberbia.  El  pueblo cubano recuperara su libertad con o sin la voluntad de la egida raulista . 

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