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Carta de Cuba, la escritura de la libertad |
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La “decencia” policial Por Fidel Lorenzo García 19 de marzo de 2004 La Habana – www.PayoLibre.com – Lo que narro a continuación sucedió entre los días 24 y 25 de febrero en le capitalino barrio de Lawton, municipio 10 de Octubre, Ciudad de La Habana. Siendo aproximadamente las 3:00 PM del día 24, se encontraba sentado en la acera, usando un rustico banco de madera y teniendo al frente una pequeña mesa de ídem confección, un ciudadano enfrascado en su diario bregar por el sustento, rellenando fosforeras de gas y poniendo nuevas piedras, (solo las que no son de magneto), cuando se presentó el jefe del sector de la PNR (Policía Nacional Revolucionaria), quien le tiende la mano al ciudadano y después que él se la estrecha, le pide la licencia para desarrollar esa labor. El ciudadano, (que es uno de los firmantes del Proyecto Varela), le explicó que no tenía licencia, ya que es conocido que desde hace aproximadamente 2 años el gobierno no otorga ninguna. Acto seguido el “agente del orden” lo conminó a abandonar el sitio, ya que ese era un trabajo ilegal y él no permitía ilegalidades en su zona. Lo que ocurrió a continuación no se lo esperaba jamás. El señor se levantó, y luego de limpiarse con un gesto de asco la mano que el policía le había estrechado, en un arranque de total impotencia, de la manera más explosiva que he visto en estos tiempos, acompañado de las palabras obscenas más fuertes y comunes en el cubano de esta época, le gritó al mismo que de esa labor se alimentaban sus dos hijos, que si no tenía un trabajo era porque no se lo daban, si no tenía licencia era por la misma causa, que debería darle pena acosar de esa manera a las personas que trataban de sobrevivir trabajando honradamente en lugar de cumplir con su cometido, que es precisamente salvaguardarlas de los delincuentes. El señor iba recogiendo sus cosas a la par que gritaba, a lo que el policía le pidió que lo escuchara, y en ese preciso instante, casi al borde del infarto por la rabia que sentía, a toda voz mandó al policía para el carajo, cogió sus cosas y entró para su casa. El policía miró a su alrededor, contempló las caras que lo observaban, y partió raudo del lugar. Todo habría quedado en un incidente más si al otro día 25 el mismo policía no hubiera sido sorprendido por muchos de los que presenciaron el hecho en el momento en que estaba comprando alcohol de forma ilegal para después revenderlo en el mercado negro. ¿Dónde queda la legalidad por él respetada?, ¿Dónde está la moral?, ¿Hasta cuando tendrá el pueblo cubano que soportar atropellos y vejaciones? CAMPAÑA CUBANA POR LA LIBERTAD DE PRISIONEROS DE CONCIENCIA http://www.payolibre.com/presos.htm "Acuérdate de los presos como si tú también lo estuvieras" Hebreos 13-3
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