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Carta de Cuba, la escritura de la libertad |
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Sale de Prisión Periodista Marroquí Ali Lmrabet, es un destacado periodista marroquí y director de las revistas 'Demain' y 'Duman' . El 21 de Mayo un tribunal le condenó a cuatro años de cárcel (reducida tras la apelación a tres) por publicar un fotomontaje, caricaturas y artículos sobre la Casa Real de Marruecos. Al enterarse del arresto de Raúl Rivero, Lmrabet le escribió una carta, que reproducimos abajo. Nos complace que ha logrado salir de prisión, pero esto no resuelve la situación de falta de libertad que ocasionó la misma originalmente. Reproducimos nota de Noticuba/Europa Press donde dan parte de su salida de prisión. Desgraciadamente, los sobre 75 periodistas independientes arrestados y condenados por el dictador Castro en abril, siguen en la cárcel. Como siempre, entre las dictaduras del mundo, la castrista continúa siendo líder en represión y crueldad. El periodista franco-marroquí Alí Lmrabet salió de la cárcel esta tarde y ha abandonado la huelga de hambre, según informó a Europa Press su hermana, Nadia Lmrabet, en una conversación telefónica. "Ya ha comido algo", declaró Nadia Lmrabet, quien precisó que todavía no había podido hablar con su hermano, que esos momentos se encontraba en la puerta de la cárcel. Alí Lmrabet, que actualmente estaba cumpliendo una condena de tres años de prisión por ultraje al Rey, fue hoy indultado por Mohamed VI, junto a otros 32 condenados "por diversos crímenes y delitos". El nombre de Lmrabet figuraba en la lista de 33 prisioneros que se han beneficiado de la medida de gracia real. Mohamed VI concedió a estos presos una "remisión especial de pena de prisión, de detención o de multa", según la agencia MAP. El listado precisa que el periodista Ali Lmrabet cumplía una condena firme de tres años por atacar a las "instituciones sagradas" a través de la prensa y otra de cuatro meses por difundir falsas informaciones. El periodista franco-marroquí afirmó hoy que tiene la intención de publicar próximamente dos nuevos periódicos, uno en lengua árabe y otro en francés, y precisó que va a presentar las peticiones pertinentes a las autoridades, según indicó esta noche en conversación telefónica con Europa Press, una hora después de salir de la cárcel de Salé, cerca de Rabat. El periodista hizo este anuncio poco después de que el Ministerio de Justicia advirtiera de que sus dos publicaciones seguían prohibidas. Lmrabet, que expresó su "gran sorpresa" por su liberación, tras un indulto concedido hoy por el rey Mohamed VI de Marruecos, indicó que ahora "queda la gran prueba: queda por saber si en los dos próximos dos meses me dejarán hacer mi trabajo libremente y sin escollos. Esta será la verdadera prueba", declaró. Asimismo, Alí Lmrabet aseguró que volvería a la cárcel si no le dejan hacer su trabajo, aunque no precisó si volvería a hacer una nueva huelga de hambre. El periodista se limitó a indicar que en la cárcel se acaban adoptando medidas "infrahumanas" como esa. Lmrabet inició el pasado 30 de noviembre una huelga de hambre que hoy abandonó tras conocer su indulto. Alí Lmrabet también quiso transmitir su "afecto" al periodista y poeta cubano Raúl Rivero, que junto a él recibió en el 2003 el premio 'Columnistas de El Mundo', y que se encuentra condenado en La Habana a 20 años de prisión. Por ello, Alí Lmrabet expresó su deseo de que su colega cubano sea "liberado próximamente". Los dos profesionales de la información recibieron el galardón del rotativo español por "defender la independencia periódistica y criticar al poder" un comportamiento que según el rotativo "constituye un ejemplo para toda la profesión". Finalmente, Lmrabet expresó su deseo de que haya en su país una justicia "independiente y que no sea mandada por el Estado marroquí". "Hoy, el 7 de enero de 2004, sigo siendo el mismo hombre que el 21 de mayo de 2003, cuando fui secuestrado legalmente por el Estado marroquí", sentenció. Alí Lmrabet, que actualmente estaba cumpliendo una condena de tres años de prisión por ultraje al Rey, fue indultado hoy por Mohamed VI, junto a otros 32 condenados "por diversos crímenes y delitos". El nombre de Lmrabet figuraba en la lista de 33 prisioneros que se han beneficiado de la medida de gracia real. Mohamed VI concedió a estos presos una "remisión especial de pena de prisión, de detención o de multa". El listado precisa que el periodista Ali Lmrabet cumplía una condena firme de tres años por atacar a las "instituciones sagradas" a través de la prensa y otra de cuatro meses por difundir falsas informaciones. http://www.noticubainternacional.com
Cuba como Marruecos:
Lmrabet escribe a Raúl Rivero 9 de julio de 2003
Reproducimos el texto de la carta que Ali Lmrabet, periodista marroquí y director de las revistas 'Demain' y 'Duman' dirigió, desde la celda donde está encerrado, al periodista cubano Raúl Rivero. A Lmrabet, el 21 de Mayo un tribunal le condenó a cuatro años de cárcel (reducida tras la apelación a tres) por publicar un fotomontaje, caricaturas y artículos sobre la Casa Real de Marruecos. Querido Raúl Rivero, cuando ingresé en la cárcel de Salé, en las cercanías de Rabat, alguien me hizo llegar tu último libro:Sin pan y sin palabras, que me leí en un día y que después guardé celosamente entre mis pocas pertenencias de recluso. Cuando fui trasladado al hospital, una semana después, fue la única cosa que me llevé conmigo. Te preguntarás seguramente por qué un súbdito de un reino musulmán escribe a un ciudadano de un país revolucionario que está a miles de kilómetros de donde vivo yo. Simplemente porque somos dos periodistas, dos pobres informadores encarcelados injustamente por sus respectivos regímenes. Sin embargo, hay otras cosas.He leído en los últimos días en alguna parte que habías, como yo, perdido bastante peso. Que la gente de tu dictador, como la mía, te había negado tu condición de periodista. Y, en fin, que alguien dijo, como me lo dijeron a mí, que te lo «habías buscado». Como puedes ver, estimado compañero de infortunio, a pesar de la diferencia de edad, nos parecemos bastante. Pero yo te gano en dos o tres cosas. A mí la salud se me quiebra poco a poco «como un filtro divino que se escapa» -así lo escribió no hace mucho un amigo periodista- y un ministro, ex comunista por cierto, dijo públicamente que tenía sobre mí un «dossier médico psiquiátrico». Lo más importante -y ahí ganas tú, Raúl- es que el presidente del Gobierno español, José María Aznar, no se atreve a tratar a la gente que me envió a la cárcel de la misma manera que trata a los que te enviaron a ti. Ya sabes, la Realpolitik que huye de los principios, los derechos humanos y la libertad de expresión. En tu desgracia has podido, gracias a Aznar, meterme un gol. Pero te escribo, Raúl, para otras cosas también. Para contarte que, como tantos jóvenes inocentes y exaltados de los años 80, fui un admirador de tu revolución cubana. Me acuerdo bien. Yo era un joven estudiante de la Universidad de La Sorbona de París; seguía algunos cursos en el Instituto de Estudios Latinoamericanos en Saint-Guillaume. Un día, un profesor, que no me acuerdo si era colombiano o chileno -en esa época no diferenciaba mucho los acentos del continente-, nos proyectó unas imágenes que recogían a Fidel Castro declamando solemnemente ante miles de tus paisanos algo así como: «Vamos a izar la bandera que proclama ante el mundo que Cuba es territorio libre de analfabetismo...».Imagínate lo que significaba para nosotros, habitantes involuntarios de un país del Tercer Mundo, ver cómo otra nación pobre se había quitado la lacra del analfabetismo por voluntad política. Después nos maravillamos cuando supimos lo de los logros en Sanidad y Educación que beneficiaban a todos los cubanos. Sí, querido Raúl, tu revolución, la de tu pueblo, tenía adeptos en un país lejano como el mío. Pero el más grande amor siempre llega a su fin. Y el mío por tu revolución se acabó cuando supe lo que había en el «jardín secreto». Como decía el rey Hassan II del propio Fidel Castro.La inagotable emigración hacia Miami, la persecución de los que llaman los disidentes, la ausencia de libertad de expresión o de libertad, simplemente... Y entonces me olvidé de tu país, de su ejemplo, para contemplar el mío. Contrariamente al tuyo, mi reino es un fiel aliado de Occidente. Un amigo fidedigno de Estados Unidos. El brazo secular de esa Iglesia yanqui que permite a los estadounidenses, desde el 11 de Septiembre, maltratar (es un eufemismo) a algunos desgraciados en tu Guantánamo. Mi país, pues, se convirtió en ayudante de campo de algunos occidentales que le permiten hoy violar nuestras libertades, maltratarnos y, por qué no, rebajar a lo más mínimo nuestra dignidad todos los días. Por ello, tengo miedo a que la tierra donde vivo y donde nacieron y murieron mis antepasados se convierta en un clon parecido a esas tantas dictaduras, de repúblicas bananeras latinoamericanas que han hecho tanto daño a tu continente. Te lo dije, compañero en la pluma, no hay muchas diferencias entre tu paraíso marxista y mi reino feliz. Tú y yo, bajo el sol cálido de tu Camagüey natal o bajo el sol de nuestros minaretes, no tenemos derechos. No podemos escribir libremente, no podemos mofarnos de nuestros poderosos ni reírnos de ellos cuando se nos antoje. Porque nuestros regímenes no tienen proyecto político para el futuro, no lo quieren. Lo que les interesa es el tiempo que se quedarán mandándonos. Bueno, te darás cuenta de que falta algo, de que mi reflexión es incompleta. Espero que sabrás ser generoso y que comprenderás mi actual situación de preso penitenciario-hospitalario (¡es la palabra oficial!). Estimado Raúl, los regímenes que oprimen caen bajo su propio peso. Es lo más importante que quería decirte.
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