Carta de Cuba, la escritura de la libertad

 

 

semana del 22 de febrero de 2000
ENTREVISTA A MIGDALIA ROSADO, 
ACTIVISTA DE DERECHOS HUMANOS
María de los Ángeles González Amaro, UPECI
La Habana.— Quien conoce a Migdalia no se extrañaría al conocer que el 
gobierno de Castro silenciarla y detener sus actividades a favor de una 
lucha no violenta por la democracia y la libertad.
Desde hace ya varios años se ve a esta mujer, de 57 años, participar 
activamente en la lucha por la defensa de los derechos civiles y la libertad 
en Cuba. Los días de encierro en las mazmorras de las gendarmerías habaneras 
y su asistencia casi asidua a las celdas tapiadas del Departamento Técnico 
de Investigaciones, en 100 y Aldabó, en las afueras de esta capital, no han 
quebrantado su carácter.
Hoy la opositora se encuentra amenazada por la Fiscalía General de la 
República.
P: ¿Cómo se siente después de conocer que será juzgada por los tribunales?
R: Me siento muy confortada, ya que la causa que defiendo es justa y estoy 
dispuesta a afrontar todas las consecuencias por defender a mi pueblo y a mi 
patria.
P: ¿A qué le atribuye que el gobierno de Fidel Castro lance una ola 
represiva contra un grupo de disidentes, muchos de los cuales se encuentran 
desde hace tiempo en prisión preventiva y otros cumplen condenas?
R: Siempre se presintió que después de la IX Cumbre Iberoamericana de Jefes 
de Estado, celebrada en noviembre último, iba a iniciarse una ola represiva 
contra los opositores. Eso se esperaba que sucediera. Pienso, además, que el 
“Caso Elián” repercutió, ya que nosotros formamos una de las organizaciones 
que se pronuncian a favor d que es niño, que se encuentra hoy en Miami, no 
regrese a la isla.
P: ¿Considera usted que luego de la denuncia formulada por el mandatario 
cubano, el 1ro. de noviembre, cuando reveló el nombre de 35 opositores y que 
clasificó como “cabecillas contrarrevolucionarios”, eso puede haber sido una 
orden para desatar la represión?
R: Sí. Pienso que a la vez que el gobernante llamó por su nombre a cada 
opositor, este hostigamiento ya se veía venir...
P: Como mujer: ¿Sabe usted que la también opositora Maritza Lugo Fernández, 
quien actúa como vicepresidenta del Partido Democrático 30 de Noviembre se 
encuentra encarcelada desde hace, aproximadamente, 45 días, y cómo usted 
presume que será juzgada y condenada? ¿Qué consecuencia origina en la mujer 
y la familia ese encierro?
R: Muchas han sido nuestras hermanas encarceladas. Tenemos el caso de Eliana 
Curra Luzón, Carmen Julia Arias, Cary Roque, entre otras que no menciono 
para no hacer interminable la lista. Sabemos que las prisiones son duras. La 
mujer cubana, pese a tener que enfrentar todas las penurias que ocasiona 
este gobierno, también ha decidido dar un paso al frente en esta lucha.
COMENTARIO SOBRE UNA FERIA
La Habana.—Cuentan que cuando el rey Carlos III supo del costo de la 
construcción de la fortaleza de La Cabaña solicitó un catalejo porque 
suponía que, a semejante precio, debía ser visible desde la península 
ibérica.
Quizás el monarca no hubiese tomado el asunto a broma de haber conocido que 
San Carlos de La Cabaña, además de costosa resultó inútil como defensa de la 
ciudad porque después de 1761 nadie atacó a La Habana, y el lugar fue 
utilizado como cuartel, presidio y activísimo centro de ejecuciones.
Obsoleto desde el punto de vista militar y tomando en cuenta que en otros 
lugares se pueden brindar los mismos servicios, en instalaciones más 
modernas, la fortaleza se ha convertido, previo remozamiento, en un centro 
turístico que este año sirvió de sede a la Feria del Libro, un evento 
clausurado el pasado 15 de febrero, y calificado de “éxito” por Omar 
González, presidente del Instituto Cubano del Libro, quien se apoyó en las 
estadísticas para hacer esa valoración.
El éxito de una exposición como esta, que se supone concebida en función de 
la cultura no se puede medir por el número de quioscos o la cantidad de 
libros que se exhiben. Las cifras no sirven en este caso, por la misma razón 
que no es contando las flores como se aprecia la belleza de  un jardín. Es 
lamentable que en una feria del libro, que se realiza en Cuba, estén 
ausentes tantos nombres cubanos: Guillermo Cabrera Infante, María Elena Cruz 
Varela, Raúl Rivero, Zoe Valdés, Daína Chaviano, Jesús Díaz, Heberto Padilla 
—y un copioso etcétera— son demasiados nombres reconocidos para que no se 
note la mutilación de una cultura que por fuerza de la circunstancia debió 
estar al menos tan liberalmente representada como la proveniente de algunos 
de los remotos países que participaron en la muestra.
Algún día se admitirá, por fin, que no son los funcionarios de un partido 
político los más aptos para decidir en materia cultural.
La feria del libro se podría efectuar, entonces —¿por qué no?— en el mismo 
lugar. Una muestra de tolerancia y humanismo disimularía, mejor que la 
pintura, la historia de horror, prisionera para siempre de los muros de La 
Cabaña.
Ricardo López Buver, UPECI
BISCET Y EL 28 DE OCTUBRE
La Habana.— El 28 de octubre pasado marcó a muchos de los que asistieron a 
la conferencia convocada por el doctor Oscar Elías Biscet, presidente de la 
Fundación Lawton de Derechos Humanos, a quien le esperaba, una semana más 
tarde, un largo encierro en los calabozos del Ministerio del Interior.
De los allí presente, cinco forman parte de los doce opositores que esperan 
por ser encausados: Ángel Moya, Eduardo Díaz Fleitas, José Aguilar, Marcel 
Valenzuela y el propio Biscet.
Lo ocurrido en el lugar molestó tanto a las autoridades de Castro que 
posterior a los hechos no cejaron en su empeño por llevarlos a prisión.
Todavía recuerdo las palabras de Marcel Valenzuela cuando al ver colocadas 
las banderas, con el triángulo al revés, me dijo: “Esto los va a molestar 
mucho. Yo sé que ya estoy preso. Por eso ando con las cosas de aseo personal 
arriba y las medicinas para la úlcera...”
Ese día se explicaron todas las tareas a realizar en ocasión de celebrarse 
en Cuba la IX Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado. Dentro de esas 
actividades tenía especial importancia la marcha del parque Dolores al 
Butari, en la barriada de La Víbora.
Minutos más tarde, las turbas castristas rodearon el lugar, vociferando por 
aquella reunión y por las banderas. Biscet no perdía la calma y respondía a 
cada provocación con la “V” de la victoria.
Hoy son diez años los que pesan sobre el hombre que intentó llevar todo un 
programa de desobediencia civil.
La prisión es dura. Pero él se preparó todo el tiempo para ella. Biscet lo 
sabía y nos explicaba: “Hay que mantener la lucha independientemente del 
lugar donde nos encontremos. Si estamos dentro de la cárcel la lucha es más 
difícil, más rigurosa porque generalmente estamos solos. Pero hay que 
mantener la dignidad dentro de la prisión”.
María del Carmen Carro, UPECI
PARA ALCANZAR LA INMORTALIDAD
La Habana.— Dicen que cuentan claras conservan amistades. Por lo tanto 
dejemos claro, para empezar, que si lo que a usted le interesa es la 
inmortalidad del alma que nos brinda el Dios padre eterno, deje de leer y 
búsquese un sacerdote o un pastor. No cuente conmigo.
	Mi propuesta es otra. Le mostraré, en pocas líneas, la vía más segura para 
alcanzar la inmortalidad desde una perspectiva más humana.
Algunos hablarán pestes de usted pero no se preocupe: si sigue estas 
instrucciones al pie de la letra, incluso aquellos “que no lo tragan” 
terminarán por reconocerlo como un triunfador.
	El primer consejo es que no pierda su tiempo tratando de inmortalizarse 
mediante nobles acciones. Por esa vía lo más que conseguirá serán actitudes 
paternal condescendencia hacia su persona.
	Su primer objetivo debe ser la toma del poder político absoluto de su país, 
mediante la fuerza. Esto último es importante porque la toma del poder por 
medios violentos le servirá para sostenerse y le permitirá mantenerse allí 
si no se lo arrebatan por la misma vía. La argumentación no es muy sólida 
pero tratarán de convencerlo de que está equivocado y así irá ganando 
tiempo.
Una vez “encaramado en el poder” no se ande con boberías. Cuando sea 
necesario mienta, traicione, destierre, encarcele y ejecute a cualquiera. 
Con respecto a las ejecuciones, conviene averiguar aproximadamente la 
cantidad de gente que mataron Stalin, Franco, Strossner o Mengistus y 
quedarse un poco por debajo y así será fácil demostrar que a fin de cuentas 
usted no es tan asesino.
Además, recuerde que usted tiene el poder absoluto y está en condiciones de 
matar de hambre a sus oponentes. Los muertos por esa causa, de acuerdo con 
las reglas de anotación, no irán a su récord.
Por último tenga presente que después de unos pocos miles de ejecuciones, 
amigos y enemigos estarán de acuerdo en que para oponérsele hay que estar 
loco de remate.
Y ya no será necesario meterle miedo a nadie: casi todos se lo tendrán.
No todo tiene que ser política: disfrute de su poder. Dilapide la riqueza 
nacional en todo aquello que se le ocurra. Lo mismo puede ofrecer grandes 
banquetes, que fomentar una guerra entre las tribus del Amazonía, que 
comprar vacas que se alimenten de caviar. No escatime en gastos, en 
definitiva el dinero no es suyo. Haga que sus compatriotas griten, salten y 
aplaudan y tiren piedras y las recojan en el tiempo que usted disponga.
Diviértase que la vida es corta, incluso para usted. Porque eso sí: a pesar 
de todo su poder no podrá impedir que el tiempo pase mientras usted se 
divierte de lo lindo, vapuleando a sus semejantes.
Un día descubrirá que sin darse cuenta se ha convertido en un viejo achacoso 
y algo decrépito. Puede que en ese momento se le ocurra pensar que después 
de todo su vida no sirvió para nada.
Tendrá razón mas no se lo diga a nadie. Llévese ese secreto a la tumba.
Y hablando de tumba: desde épocas remotas se ha mantenido hasta nuestros 
días una cierta tendencia a enterrar a la gente como usted en grandes 
monumentos funerarios, donde se conservan sus cuerpos momificados. No debe 
permitir ese destino para su cadáver. La suerte de las momias no suele ser 
muy edificante. Si lo duda analice lo ocurrido a las momias egipcias: se ven 
feísimas y sin embargo andan por ahí exhibiéndose como vedettes. Aun 
suponiendo que su momia sobreviva a los vaivenes de nuestra era, nadie puede 
garantizarle que los arqueólogos del futuro le guarden las debidas 
consideraciones.
Así, pues, amigo mío, nada de momias ni de mausoleos. Resígnese a la idea de 
que los gusanos metan el diente a su gloriosa carroña. Después de todo su 
objetivo ya ha sido alcanzado: su nombre y foto aparecerán en los libros de 
historia. Las bibliotecas lucharán por obtener sus manuscritos y los museos 
exhibirán su ropa interior en vitrinas a prueba de bala.
Será usted un hombre inmortal. Buen provecho.
Ricardo López Buver, UPECIEL JUEGO SIN TERMINAR
La Habana.— Las tradiciones y las costumbres, que hacen suspirar a tantos 
cubanos añorando su regreso, no indican que con ellas se marchasen los 
valores éticos y morales para dar paso al deterioro de la conducta del 
ciudadano en todas las esferas de la vida.
Todo comenzó cuando las madres dejaron de cantarle canciones de cuna a sus 
pequeños. La vida agitada, llena de privaciones, que las llevaban a una 
constante tensión, coadyuvaron a pensar que el niño estaba obligado a ser 
educado por sus maestros, fuera del hogar.
Las costumbres se desvanecían y no fuimos conscientes de ello. Los primeros 
años sin Reyes Magos significaron para las generaciones que se estrenaban 
como padre, por aquel entonces, un juego sin terminar. ¿Cuánto tendrían que 
pagar aquellos niños después?
Lo bello se proscribió por decreto porque rechazar las sutilezas y los 
caprichos de la imaginación era una forma de ser más comunista.
Aquellos niños crecieron y son los jóvenes de estos tiempos. Ellos nos 
llaman a la reflexión y nos demuestran con sus actos y palabras cuál ha sido 
el resultado de una niñez sin sorpresas inocentes.
Las experiencias de una pedagoga, miembro de una comisión especializada en 
trastornos de la conducta de los jóvenes —dentro de ellos, el jineterismo— 
nos indica que un alto por ciento de las muchachas que se dedican a la 
prostitución, al ser visitadas en sus hogares, exhibían como trofeos grandes 
muñecos de peluche, que tienen un valor de 75 u 80 dólares. Y aun cuando las 
casas donde residían eran muy pobres, se podían observar esos objetos 
infantiles.
Los resultados de esas entrevistas con las muchachas siempre arrojaron una 
niñez insatisfecha, tanto por carencias espirituales como materiales, que 
dieron paso, después, a sus actuales conductas.
Referirse al tema de las tradiciones y costumbre quedaría vacío si olvidamos 
las consecuencias de esa niñez sin alternativas.
Tendremos siempre que lamentarnos por haber permitido que los Reyes Magos 
extraviaran el camino de la estrella solitaria.
María del Carmen Carro, UPECI

TIEMPO DE VACIONES Y... MÁS TORMENTOS
La Habana.— La semana de vacaciones concluyó para los escolares cubanos sin 
que estos pudieran disfrutar de un programa apropiado, y, siquiera, pasear 
por parques de diversiones porque estos han desaparecido del entorno  
capitalino habanero.
El descanso escolar significó una presión adicional para los padres que se 
veían acompañados de sus hijos en los centros de trabajo o que estaban 
forzados a dejarlos en casa, al cuidado de alguien, para que los muchachos  
simplemente jugaran en las calles de sus barrios, en los que se han 
eliminado las áreas infantiles sin que nadie pueda —ni le interese— explicar 
el por qué de la desaparición.
Las áreas popularmente conocidas como “Los caballitos” existen sólo en los 
lugares alejados del centro de la capital, como “Expo Cuba” y “El parque 
Lenin”, y ni siquiera esos centros funcionan todos los días. Les quedaba a 
los pequeños habaneros disfrutar de los pocos equipos que quedan en “Jalisco 
Park”, en la céntrica zona de El Vedado, y desde luego, después de colas 
—filas— casi kilométricas.
Los padres y abuelos consultados por la periodista expresaron que en épocas 
pasadas se podía ir a al “Coney Island” pero hoy todos los aparatos se 
encuentran sepultados en el fondo del río Almendares, y la alguna vez 
brillante y bulliciosa instalación infantil es hoy pasto de la hierba, las 
inmundicias y los escombros.
Los niños cristianos, sin embargo, encontraron su distracción en las 
actividades que ofrecieron los templos evangélicos, como el de Zanja y 
Galiano, en Centro Habana, que regaló a los pequeños con innumerables 
opciones recreativas.
María del Carmen Carro, UPECI
16 de febrero de 2000

GRUPO DE ADOLESCENTES OPINAN

Yoanka Navarro Lasalle y Tamara Felisola González, Oriente Press

Santiago de Cuba.C En una de las escuelas de nivel de secundaria básica, en esta capital, se realizó una encuesta denominada A Test de los diez deseos@, y para la misma se utilizó un grupo de adolescentes con edades que oscilaban entre los doce y trece años de edad. En total se tomaron 45 alumnos de octavo grado, 27 hembras y 18 varones.

El trabajo investigativo se basó en cuatro puntos fundamentales: 1-Carreras; 2- Profesión u oficio y matrimonios; 3-Relación familiar, salud de sus miembros; 4- Dinero ( conjuntamente con los medios para la obtención principalmente en divisas).

El resultado fue el siguiente: la mayoría de las muchachas desean realizarse en el matrimonio con un hombre lleno de posibilidades económicas, no importa el medio de obtención de los mismos. También ser modelos de las tiendas como casas de modas de ALa Mesón@, porque en ellas los espectadores son extranjeros y el ambiente favorable para relacionarse con ellos. Otras hablan de ser aeromozas internacionales a quienes se les paga en divisa la dieta, en cada país donde llegan, y por lo tanto su nivel de vida es bastante elevado.

Por otro lado al sexo masculino les interesa estar preparado pero no les importa el nivel escolar, en su mayoría desean ser buenos deportistas, poder viajar, y ser dueños de automóviles para alquilar.

Conclusión desean la forma de, por sus propios medios, tener sus necesidades completamente cubierta, es decir: joyas, televisor a color, videos y mantener una o dos mujeres.

Con respecto a la familia, ambos sexos coinciden en obtener: estabilidad en el hogar, salud y paz. Desean la unión familiar, un mejor trato de los padres hacia los hijos y, principalmente, que a sus viviendas no le falte nada, estén bien habitadas para poder vivir y no subsistir. Tos los jóvenes abordaron la escasez de alimentos que padece el país. Las hembras quieren que sus quince años sean fiestas a todo lujo, regalos de ropas y zapatos, solo una deseo llegar virgen a ese día.

En este pequeño grupo de estudiantes, como muestra de adolescentes, no se encontró ningún elemento patriótico, el que desea ser intelectual es por decir Asoy alguien@, porque vale más el que tenga dinero, no importa cómo lo obtenga, y lo más importante fue hablar de lo que esté a la moda que algún elemento de la historia de Cuba.

Esta muestra evidencia la necesidad de un trabajo urgente en donde intervengan no solamente los maestros sino toda la sociedad. Y por ese camino es obvio que se le debe dar a las organizaciones no gubernamentales su papel. Cuidar del futuro, que está representado en la adolescencia, se impone.

DEL DESEMPLEO Y LOS ACONFIABLES@

Por María del Carmen Carro, UPECI

La Habana.CQué difícil se hace llegar a ser Aconfiable@ para la mayoría de los cubanos. Detrás de esa palabra, dicha tantas veces en 40 años, hay en muchas ocasiones el reflejo de no poder recuperar el tiempo perdido. Para muchos todos estos años han sido una preparación constante para resolver los problemas exteriores y descuidar los interiores.

Hoy cuando muchos empleados peinan canas y se acercan a la jubilación se aferran a sus puestos de trabajo de forma enfermiza. Esos mismos problemas enfrentaron los ciudadanos en la extinta URSS. Según un estudio realizado por la socióloga Nina Fimakova las mujeres se entregaban al trabajo descuidando la vida del hogar y luego rehuían las jubilaciones porque no habían creado condiciones hogareñas que compensaran sus actividades laborales. Los hombres, por su parte, cuando llegaban a la edad del retiro, en un gran por ciento terminaban en alcohólicos.

En la Cuba de hoy este fenómeno aparece a imagen y semejanza de aquellas sociedades que se dedicaron a Aconstruir el socialismo@ cuando en realidad destruyeron sus vidas personales, rechazando, después, el derecho al descanso laboral.

Si hacemos un estudio de la cantidad de puestos de trabajos destinados para personal Aconfiable@ obtendríamos como resultado que un buen número de esas plazas está ocupada por personas mayores de 40 años y, de igual manera, se incluyen los puestos de cargos directivos, exclusivos para militantes del partido comunista.

Ese fenómeno aparece no sólo para obtener distintos empleos en turismo. También emerge entre los chóferes de taxi, si estos pertenecen al área dólar, como Havanautos, Panataxis o Taxis OK, de Cubanacán. Esas plazas no las ocupa cualquier joven que opte por ella porque son exclusivas para Aconfiables@, en su casi totalidad desmovilizados del Ministerio del Interior o las Fuerzas Armadas.

Existen en el país otros puestos como los chóferes de taxi en moneda nacional, que prestan servicios en hospitales y otros recorridos. A esos puestos tampoco pueden aspirar los jóvenes que buscan empleos porque las piqueras han convertido esas plazas en vitalicias. Con sólo observar a sus chóferes es fácil darse cuenta que ya cumplieron su edad laboral. En una pequeña encuesta, al preguntársele por qué no se retira si ya llegaron a la edad del descanso, la mayoría respondió: ATenemos que subsistir, si nos vamos nos morimos de hambre: el retiro no alcanza ni para alimentarse una semana...@

)Qué queda para los jóvenes que buscan empleos? La respuesta es siempre por el estilo: AHay que inventar para poder escapar@ o AEstoy en el sorteo de visas para irme de Cuba: no me interesa la política, sólo quiero trabajar...@

María del Carmen Carro, UPECI

Y PASO EL TIEMPO Y PASO... LO QUE TENIA QUE PASAR

Por María de los Ángeles González Amaro, UPECI

Muchos han sido y aun lo son los comentarios alrededor de la destitución de Roberto Robaina, ex ministro de Relaciones Exteriores. Su insólita desaparición dejó asombrado a sus compañeros del Ministerio, incluso a aquellos que se decían Alos más allegados@ del canciller.

Nada comprobado de las habladurías que se filtraban en los despachos de noticia. Sólo hace apenas unos días una fuente que por razones de seguridad desea mantenerse en el anonimato informó al reportero Debuchet, de esta agencia, que Robaina se encontraba cursando estudios especializados en la Academia Militar Máximo Gómez, en la localidad de Alamar, en el municipio Habana del Este.

La misma fuente asegura que el ex canciller siempre está acompañado de altos oficiales del centro y que su acceso al resto del alumnado es tan limitado que hasta la fecha no se conoce qué clase de estudios cursa. El cambio repentino del ministro se trata, una vez más, de una jugada donde se entrega a la dama por un peón que pone en jaque a quién sabe quién. Pero que resultará, al final, de una estrategia publicitaria donde el gobernante aparece como benévolo, con aquellos que disienten.

El tiempo será el único que podrá decir la última palabra.

 

29 de marzo de 2000

LOS DERECHOS "HERMOSOS"

Por María del Carmen Carro, UPECI

La Habana.— La algarabía de los jóvenes de la Enseñanza Media que salían de un ómnibus me hizo detener. En las pancartas se podía leer "Devuelvan a Elián", de modo que los seguí hasta donde se comenzaban a concentrar.

Unos cantaban, otros convertían el momento en un instante de distracción, lejos de la carga escolar y el tedio de la vida cotidiana de la sociedad cubana.

De ellos seleccioné a los más gritones. Y les pregunté: "¿Por qué están aquí?" Una joven de inmediato se identificó: "Mi nombre es Idalmis Campoalegre. Soy estudiante de un Tecnológico y estamos aquí para reclamar el regreso de Elián a la patria."

Así fui por uno y otro hasta que pregunté: "¿Y si ustedes no vienen qué pasa?" Un estudiante de Secundaria Básica me respondió: "Bueno, no pasa nada más que te vas con la evaluación de ‘insatisfactorio’ en los análisis de grupo." Los que le rodeaban rieron y entonces una estudiante irrumpió, resueltamente. "No le respondan más que ella es una periodista de los derechos ‘hermosos’" en los rostros de los muchachos vi que no entendían el mensaje de su compañerita de estudio.

Comprendí que la desinformación no los dejaba llegar hasta el significado real de las palabras de ella. Ninguno se apartó. Para mí fueron sus palabras de una extraordinaria alegría. No se había equivocado la joven: claro que los derechos humanos son hermosos.

 

REAPARECEN PROSTITUTAS Y PROXENETAS

 

Por María de los Angeles González Amaro, UPECI

 

La Habana.— Luego de promulgarse en Cuba el Decreto Ley 187, principalmente dirigido a figuras delictivas de carácter grave, se lanza toda la fuerza policial contra las prostitutas, conocidas aquí como "jineteras".

La magnitud de la represión alcanzó a los proxenetas, a propietarios de viviendas que prestaban servicio a ellos, y a quienes conociendo el modo operandi de los infractores no los denunciaban.

Asimismo, se actuó contra los adictos y traficantes de drogas. A los policías que detectaban esos casos se les estimulaba con un pago adicional de 1,500 pesos. Todo indicaba que la situación volvería a la normalidad, de acuerdo a las costumbres criollas. Pero quizás alguien se percató que erradicar totalmente a las "jineteras" afectaría la principal fuente de atracción turística. Y no me refiero a las hermosas playas que adornan estas tierras ni a los monumentos históricos que aún se conservan. Me refiero a las jóvenes cubanas, con estampas de princesas, que colman los sitios turísticos de la isla.

Antes de marzo de 1998 se veían a esas mujeres por distintos polos turísticos de la capital. Ahora eligen lugares recónditos, como el hoy complejo turístico "La Giraldilla", antes ciudad para rusos. La instalación, de estilo ecléctico, con elementos neoclásicos, fue adquirida en el año 1925 por el ingeniero civil, de origen panameño, Manuel Corcovares, que la habita hasta 1964, cuando emigró hacia Estados Unidos.

Luego de una intensa renovación de las instalaciones, un grupo de franceses y españoles, en asociación con la Compañía "Palmares", asumen un contrato de administración y asistencia técnica en la remodelación del inmueble, habilitando así tres salones climatizados, piscinas, restaurantes, discoteca y un parqueo con capacidad para 400 autos.

Decenas de prostitutas se refugian en esos tipos de centros recreativos, ante la mirada y anuencia de la policía, sin descartar la posibilidad de que muchas de esas jóvenes sean informantes del Ministerio del Interior. Para ellas, la ley, no existe.

22 de marzo de 2000

EN BUSCA DE UNA SONRISA

Por Haydee Rodríguez, APLO

Santiago de Cuba.— Salgo a las calles, como otras veces. Veo por doquier rostros tristes, preocupados, rostros con visible ansiedad. Recorro la calle Enramada, en el corazón de la ciudad, sin lugar a dudas, la más popular. ¿Qué sucede?

Cientos de transeúntes suben y bajan. Me detengo a observarlos. Veo rostros muy jóvenes: no hay una expresión alegre en ellos. Caminan de prisa, serios, con los labios apretados. Algunas mujeres, más de prisa aún, casi arrastran a sus hijos. Serias, ceñudas.

Un niño llora desconsolado. Ha visto a otro más afortunado que él con una golosina. También quiere saborearla. La madre lo hala: "¿De dónde voy a sacar dólares para comprarla?" el niño no comprende. Tiene muy pocos años para entender que en Cuba existen dos monedas a la que menos del 30% de los criollos tienen acceso. La nacional está devaluada y sirve para muy poco. La otra, poderosa, que abre todas las puertas donde están los dulces, caramelos y juguetes que mamá y papá no pueden comprar aunque sean profesionales.

Paso junto a un anciano triste. Tiene la mirada perdida en la desesperanza. ¿Cómo va a reír? Pero sigo buscando una sonrisa. No la encuentro. Escucho a lo lejos el ritmo de tambores y cornetas chinas. Es una conga callejera. Apuro el paso: allí debo encontrar, seguro, una sonrisa.

Me abro paso entre la gente. Es un grupo que toca en el parque Céspedes. Pero la agente apenas si los mira: no hay alegría y muchos menos deseos de bailar. Los músicos inútilmente tocan sus instrumentos. El de la corneta china se queda sin aire.

Y yo sigo buscando una sonrisa.

Subo y bajo las empinadas calles. Veo una cola. Allí venden helados, a precios diferenciados (nuevo nombre de la bolsa negra autorizada). Pero tampoco allí encuentro una sonrisa.

Más allá veo un grupo de mujeres en lo que alguna vez fue una tienda de importancia. Buscan entre la ropa vieja —que ahora llaman "reciclada"—algo que les pueda servir. Veo un gesto de asco. Huele mal la ropa usada. Y tampoco sonríen.

¿Qué pasa más allá? Voy a ver. Es un policía que registra un octogenario. Le trata de quitar tres aguacates que lleva. El anciano protesta, los tira al suelo. Finalmente el vigilante se lo lleva, esposado, hacia la estación de policía. El público ve con pesadumbre la escena. Qué abuso.

Pero, señor: ¿Dónde voy a encontrar una sonrisa?

Quizás del otro lado. Allí está una jovencita de piel morena. Alta, delgada. Viste de negro. Trata de sonsacar a un viejo obeso, un turista extranjero. La muchacha no sonríe: discute el precio de su compañía. El la mira con desprecio y sigue calle abajo. Ella hace un gesto de fracaso. Sigue su camino con mirada sombría. ¿De qué se va a reír?

Unos jóvenes miran con recelo y me ofrecen dólares, a 20 pesos. Uno dice, de pronto: "¡Vámonos, ahí viene la policía!" Guardan los dólares y desaparecen.

Un anciano pregona, apenas sin aliento: "¡Ajos, ajos!" Parece muy cansado. Tampoco sonríe. Una señora arrastra su humanidad por la acera: el peso de sus años casi no la dejan andar. ¡Qué rostro tan triste! ¿Cuál será la aflicción que guarda en su alma? Viene unos jóvenes bien vestidos. Pero, qué cara de preocupación traen. Los detiene la policía. Los agentes los registran y se los llevan.

Me detengo en otra esquina. Allí veo a tres muchachas que conversan. Una de ellas dice: "Qué suerte tuvo: se ganó el sorteo de visas." Qué rostros tan ansiosos pero ni una pequeña sonrisa.

Tengo que encontrar una sonrisa por algún lugar.

Sigo por las calles de Santiago. Encuentro un grupo de adolescentes uniformados que rodean a un joven semidesnudo, descalzo, sucio y desgreñado. Este hace piruetas, dice cosas incoherentes y se ríe, ríe... Es un infeliz retrasado mental, ajeno a las atrocidades de este mundo porque no tiene conciencia. En vez de reírme se me han llenado los ojos de lágrimas.

No es hora de buscar una sonrisa sino de algo que llene este vacío. No hay tiempo para la risa. Es mucha la tristeza y la miseria, espiritual y material, que nos rodea. ¿De qué se puede reír este pueblo?

9 de marzo de 2000

LA PAJA EN EL OJO AJENO...

Por Carmelo Díaz Fernández, Agencia Sindical Independiente

La Habana.— En la radio, en la televisión y en la prensa plana nacional, además de las llamadas "tribunas abiertas" y "mesas redondas", y donde se presente la más oportunidad, el gobierno cubano, sus voceros y otros que s prestan para la manipulación, exigen con vehemencia el cumplimiento de las leyes internacionales. Sobre todo la de emigración e inmigración, cuando de todos es conocido que en la isla, diariamente, el gobierno viola sus propias leyes.

Hay un refrán que dice: "Para tener derecho a exigir, primero hay que cumplir". Y, fundamentándome en esa sentencia, traigo a colación un mensaje de las Sagradas Escrituras, del Evangelio de San Mateo, capítulo VII, versículos III al V, que bien se ajusta a nuestra realidad y que dice:

"¿Por qué miras la paja en el ojo de tu hermano y no adviertes la viga que tienes en el tuyo? ¿Con qué cara le dices a tu hermano: déjame quitarte la paja que llevas en el ojo cuando tú llevas una viga en el tuyo? Hipócrita, sácate primero la viga que tienes en el ojo y luego podrás ver bien para sacarle a tu hermano la paja que lleva en el suyo."

El estado cubano exige ante el mundo el cumplimiento de las leyes internacionales. ¿Por qué no cumple internamente las que le corresponde y con las que está comprometido? Son diversos los convenios internacionales que siendo aprobados y ratificados por Cuba no se cumplen en el territorio nacional. Ejemplo: Declaración Universal de los Derechos Humanos, Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, Declaración de Viña del Mar, en la VI Cumbre Iberoamericana, celebrada en la República de Chile; Convenio 87 sobre la libertad sindical y la protección del derecho de sindicalización del año 1948, etc.

Contraer compromisos que luego serán deliberadamente incumplidos expresa la forma más genuina de ignorar la ética y el respeto por los valores humanos.

 
"ANTILLANA DE ACERO" A PUNTO DE CERRAR
 
La Habana.-La mayor y una de las pocas acerías cubanas en activo, la
"Antillana de Acero" se encuentra en una grave situación, a punto de cerrar
y tal como se lamentan sus obreros: "ahora sí que estamos contra la pared".
El nudo del problema está en su incosteabilidad y cada tonelada de metal
fundido, que sale de sus hornos, es ya demasiado cara para competir con las
exportaciones de la Unión Europea en sus antiguos mercados de Centroamérica
y el Caribe. Inclusive, para el mercado interno cubano es mucho más barato
importar el acero que utilizar el de la obsoleta siderurgia de El Cotorro,
en las afueras de la capital.
La "Antillana" es una industria instalada con equipos procedentes de la
antigua Unión Soviética y algunos de sus países satélites europeos. En
realidad nunca fue eficiente pero antes de 1989 la producción cubana vivía
ajena al rigor de los parámetros costos-calidad porque la famosa subvención
soviética que Cuba recibía lo cubría todo. Ahora ya no es así y la fábrica
tiene que ser competitiva o colapsa.
Así, en 1998, a raíz de la crisis financiera del sudeste asiático,
competidores europeos ofertaron aceros de calidad en los mercados habituales
de la industria cubana, que entonces perdió, inmediata y totalmente, a sus
compradores. Fue el tiro de gracia al concurrente menos competitivo del
mercado.
Aún no ha cerrado pero está en difícil aprieto. Porque la "Antillana de
Acero" no cuenta con una tecnología de punta, ni siquiera moderna en su
equipamiento fundamentalmente en las áreas más sensibles, como los hornos
por arco eléctrico y la máquina de colado. Y sus técnicos y obreros no están
apertrechados con una calificación actualizada e idónea. Su producción de
palanquilla de acero, destinada a la elaboración de cabillas, registra un
elevado costo por tonelada de 205 dólares. La dirección de la empresa afirma
que eventualmente, ha disminuido esa cifra en más del 15 % pero aún si así
fuera todavía seguiría siendo irrentable.
Ganar de nuevo sus mercados requeriría mayor eficiencia y calidad. Y eso es
imposible en la Cuba de este final de milenio.
  
Aldo Novara, Pueblo Libre
 
"SEGURIDAD SOCIAL" Y BOLSA ROJA
 
Por Carmelo Díaz Fernández, Agencia Sindical Independiente
 
La Habana.- Es bien conocida la grave situación económica que atraviesa el
pueblo cubano. El régimen, en vez de tomar medidas conducentes al
mejoramiento, crea dispositivos y da pasos errados muy pocos estimulantes.
 Uno de ellos es el mercado irregular.
 Como todos conocen, y sustentado por políticas económicas implantadas por
el gobierno cubano, ese mercado irregular de bolsa negra oficializada para
la distribución de productos, tantos alimenticios como de uso general, es
afectado con gravámenes impositivos de circulación, que alcanzan 15 y hasta
25 veces su verdadero valor. Los más significativos y los que mayores
ingresos aportan al presupuesto del estado resultan los provenientes de las
ventas de cigarros y bebidas alcohólicas que, según estimaciones efectuadas,
deben representar más de 2 mil millones de pesos de ingresos al fisco,
anualmente, por esos dos únicos renglones.
 Esa suma permite sufragar en casi su totalidad los presupuestos de
Seguridad Social, Salud Pública y Educación, lo que posibilita al estado,
mediante estos gravámenes impositivos enfrentar los gastos sociales sin el
mayor esfuerzo en cuanto a eficiencia económica en las ramas de la economía
nacional.
 Es de significar que en los últimos tiempos, y muy especialmente desde el
comienzo del año 1998, se han acrecentado las reducciones alimentarias de
los cubanos en las cuotas de racionamientos, ya que a productos tales como
galletas, pastas alimenticias, derivados cárnicos, pescados, huevos
etcétera, se le han alargado el ciclo de entrega a casi más del doble, sin
la compensación de nuevas asignaciones de alimentos.
 El gobierno cubano presta muy poca atención para proveer nuevos renglones
de productos nutricionales a la ciudadanía, y su política económica es
ahorrar los productos de producción nacional para venderlos en el mercado
interno de divisas. La justificación, ya gastada, de que se hace para
"garantizar los servicios sociales" que presta el Estado es falsa. Y esta
situación gravita significativamente en el costo social pues ni siquiera
compensan los servicios que se prestan. Porque, como se ha expuesto
anteriormente, estos son sufragados por el aporte del pueblo mediante los
elevados impuestos de circulación con que están gravados todos los productos
que se comercializan en "venta libre".
 El pueblo, un poco en broma, y mucho más en serio, le ha adjudicado un
nombre a este mercado estatal: "La bolsa roja".
 

2 de marzo de 2000

BISCET ESTA PRESENTE

Por María del Carmen Carro, UPECI

La Habana.CDesde el pasado 3 de noviembre del pasado año, la oposición interna vive pendiente de la situación del presidente de la Fundación Lawton de Derechos Humanos, doctor Oscar Elías Biscet.

Muchos pronosticaron que estaría detenido hasta el 10 de ese mes, ocasión en que se efectuaría la marcha desde el parque Dolores al Buttari, en el municipio 10 de Octubre de esta capital. Poco después las esperanzas de que pusieran en libertad al destacado dirigente se hacían más lejanas. ALa voz de Biscet nunca se ha apagado dentro de la prisión@, dijo Marcos Lázaro Torres, del Partido Democrático 30 de Noviembre, quien permaneció en una celda tapiada, cercana a la que ocupa el médico, en la prisión de 100 y Aldabó, en las afueras de la ciudad.

Biscet acaba de ser condenado, y el movimiento de opositores de Cuba exige, hoy más que nunca, la libertad de todos los presos políticos, y en especial de los 12 opositores, últimamente encarcelados. Y para ello organizó una vigilia el pasado 24 de febrero, fecha que tuvo este año un significado especial por ser la víspera del juicio de tres de los detenidos: Eduardo Díaz Fleitas, Fermín Scull Zulueta, y Oscar Elías Biscet.

La vigilia se realizó a pesar de todas las presiones de la Seguridad del Estado, con la asistencia de más de medio centenar de opositores. Desde horas tempranas del pasado 22, la Policía Política comenzó su ola de arrestos contra periodistas independientes y opositores pacíficos para impedir el acto cívico. Desde horas antes del juicio están bajo arresto Ángel Pablo Polanco, Gamma Rodríguez, presidente de la Unión de Opositores, René Montes de Oca, del Partido Pro Derechos Humanos, y Alejandro Chang Cantillo, director de Hermandad Cívica.

LA PERSECUCION RELIGIOSA EN CUBA

Por Pedro Nazco Álvarez, UPECI

La Habana.CDurante más de tres décadas la población cubana soportó una tremenda ofensiva gubernamental contra las creencias religiosas. Sin embargo, ese componente esencial, intrínseco de la idiosincrasia de cada nación, nunca llegó a ser extirpado de los cubanos.

Para justificar su intento, el gobernante cubano se ha valido de recursos de toda laya. Los principales han sido: argumentos propios de una ideología política y filosófica, totalmente ajenos a nuestras tradiciones históricas y culturales, tergiversación de la ideología de nuestro apóstol José Martí, así como la utilización, fuera de contexto de algunas de las palabras escritas por él, divulgación masiva y sistemática de algunos errores históricos de la cristiandad, muy especialmente de la iglesia católica, además de acallar la participación de diversas confesiones religiosas y sus creyentes en múltiples y positivos aspectos del acontecer nacional a lo largo de los siglos XIX y XX.

Al fallar los argumentos anteriores, se procedió al acoso total y marginación de todo aquel que fuera creyente confeso, sin distingo de la fe religiosa a que perteneciera. Por supuesto que los que han regido los destinos del estado cubano durante los últimos 40 años nunca mencionaron las reales motivaciones de un accionar anti-religioso. Las reales y únicas motivaciones no se localizan en el hecho de que las creencias religiosas, especialmente aquellas que están institucionalizadas constituirán siempre una posibilidad de reunión y movilización de la ciudadanía que escapa de los mecanismos represivos del gobierno.

Ante los argumentos empleados por el aparato ideológico gubernamental y especialmente ante el acoso y marginación de los creyentes el pueblo cubano comenzó a aplicar la táctica del doble pensar, del mismo modo que algunos personajes orwellianos, elevándolo a la casi categoría filosófica que se denomina doble moral. Siguiendo esa táctica casi todos en este país comenzaron a entonar consignas ateas en público mientras en la intimidad elevaban frases a las deidades de su devoción.

Debo aclarar que a esas situaciones no eran ajenos muchos militantes del partido comunista, así como alistados en el Ministerio del Interior y las Fuerzas Armadas. Esa generalización práctica de la doble moral en cuestiones de la religión dio paso, por ejemplo, a que el conocido músico Adalberto Álvarez compusiera una guaracha que dice en su estribillo: AHay muchos que no creen en na/ y van a consultarse por la madrugá.

Todo lo anterior me ha motivado a escribir sobre el tema. La participación de los creyentes por las luchas cívicas ha sido en Cuba, desde siempre, extraordinaria.

Los principales argumentos que esgrimió el régimen cubano en contra de la religión, especialmente la católica, han sido primero las prácticas inquisitoriales; segundo, que la jerarquía eclesiástica de la isla apoyó a la Corona española a todo lo largo de nuestras guerras de independencia, tercero, que la iglesia en Cuba era de los ricos, a los que apoyó durante toda la vida republicana del país. Tales argumentaciones, totalmente tendenciosas, solamente reflejan la verdad a medias, en unos casos mientras que en otros la distorsionan. Además acallan los aspectos favorables de la religión.

A fuer de querer ser absoluto, los argumentos del régimen no son capaces de resistir una elemental análisis.

Las prácticas inquisitoriales son presentadas como algo exclusivamente ejercida por la iglesia católica. Realmente, la Inquisición o Tribunal del Santo Oficio no fue más que el aparato represivo creado por la iglesia para reprimir a sus disidentes. Prácticas inquisitoriales fueran las empleadas por el imperio romano contra los primitivos cristianos, las empleadas por las iglesias de denominación protestantes contra aquellos a los que acusó de prácticas demoníacas. También las fueran las pretensiones de Mao, Stalin, Musolini y otros dictadores contra sus oponentes.

Fueron y son prácticas inquisitoriales el encarcelamiento y destierro de muchos cubanos por discrepar del actual sistema político.

Como se ve no han sido las iglesias las primeras ni las últimas en aplicar prácticas represivas contra sus disidentes.

Aunque resulten explicables las prácticas inquisitorias, las mismas fueron y serán injustificables. Porque no son más que la defensa de lo caduco mediante la represión de las ideas que pugnan por abrirse paso dentro del marco cerrado creado por los detentadores del poder.

Resumiendo: podemos decir que Inquisición fue el nombre aplicado a un órgano represivo. Ese tipo de aparato, bajo diferentes y aplicando métodos distintos, continúa existiendo en el presente en diferentes partes del mundo.

Es incuestionable que la jerarquía eclesiástica siempre apoyó a la Corona española. Pero si razonamos esa verdad llegaremos a las siguientes conclusiones: siempre hemos mirado nuestras guerras de independencia desde un solo ángulo. Desde el punto de vista cubano vemos ese proceso como una guerra de liberación, como una lucha contra una metrópolis colonial que nos esclavizaba y conculcaba nuestros derechos. Pero si cruzamos el Atlántico y coloquemos nuestra óptica en la península ibérica. Veamos la guerra como españoles.

Vista desde ese punto esa no sería una guerra de liberación. Lo veremos como una guerra entre españoles, como una guerra civil, como una guerra de secesión.

La jerarquía eclesiástica presente en Cuba estaba formada por sacerdotes nacidos, y educados en España. De hecho, convicciones, intereses y simpatías estaban lógicamente al lado de la Corona. Visto lo anterior, comprendemos que para los españoles del pasado siglo XIX está situación fue similar, guardando las debidas distancias, a lo que sería para el cubano presente, el que Isla de Pinos quisiera independizarse de Cuba.

Además de lo apuntado existen múltiples hechos históricos relacionados con los creyentes y la religión que en los últimos 40 años han sido callados por las autoridades, hechos que se ocultan, especialmente a las nuevas generaciones.

En primer término está el hecho de que el indiscutible padre de la nacionalidad fue un sacerdote católico, Félix Varela Morales, a quien los gobernantes actuales mencionan como educador y por sus virtudes cívicas, y tan sólo a partir de 1997, ante la ya próxima visita de Su Santidad Juan Pablo II comenzó a ser reconocida su condición de sacerdote. Es un hecho histórico comprobado que muchos miembros de la curia fueran víctimas de destierro y encarcelamiento por sus vínculos con los separatistas. Así como que otros compartieron la manigua con el mambisado.

Tampoco se menciona el hecho de que el primer acto público convocado por Carlos Manuel de Céspedes al tomar Bayamo fue ordenar una misa de acción de gracia por la victoria obtenida. Otro hecho que se callan las autoridades es la filiación masónica de casi todos los próceres de nuestra de independencia, tanto así es que se ha tratado de negar el hecho de que el apóstol, José Martí era masón. Por supuesto que reconocer la filiación masónica de esos patricios equivalía a reconocer su condición de creyentes en la existencia de un Ser Supremo.

Por mucho que las autoridades lo callen es incuestionable que casi todos los mambises eran creyentes religiosos, los de ascendencia hispana practicaban el catolicismo, los de África eran practicantes de muchos de sus ancestrales ritos, como la Regla de Ocha y Palo Monte, sin faltar los que habían sido convertidos a catolicismo.

Por último, entre los chinos que lucharon por la independencia existían católicos, budistas y animistas.

Hasta aquí hemos hablado del papel desempeñado por los creyentes religiosos en nuestras luchas libertarias del siglo XIX. Mucho más se pudiera decir pero con lo apuntado quedan rebatidos los argumentos de las autoridades cubanas.

Queda por hablar de la participación de los creyentes y sus religiones en las luchas cívicas cubanas durante este feneciente siglo XX. Es en este siglo donde se localizan las verdaderas motivaciones para la animadversión estatal contra la religión. Pero, reitero, que es mucho lo que queda por decir, por eso estimo que el siglo XX merece una reflexión aparte. 

semana del 22 de febrero de 2000
ENTREVISTA A MIGDALIA ROSADO, 
ACTIVISTA DE DERECHOS HUMANOS
María de los Ángeles González Amaro, UPECI
La Habana.— Quien conoce a Migdalia no se extrañaría al conocer que el 
gobierno de Castro silenciarla y detener sus actividades a favor de una 
lucha no violenta por la democracia y la libertad.
Desde hace ya varios años se ve a esta mujer, de 57 años, participar 
activamente en la lucha por la defensa de los derechos civiles y la libertad 
en Cuba. Los días de encierro en las mazmorras de las gendarmerías habaneras 
y su asistencia casi asidua a las celdas tapiadas del Departamento Técnico 
de Investigaciones, en 100 y Aldabó, en las afueras de esta capital, no han 
quebrantado su carácter.
Hoy la opositora se encuentra amenazada por la Fiscalía General de la 
República.
P: ¿Cómo se siente después de conocer que será juzgada por los tribunales?
R: Me siento muy confortada, ya que la causa que defiendo es justa y estoy 
dispuesta a afrontar todas las consecuencias por defender a mi pueblo y a mi 
patria.
P: ¿A qué le atribuye que el gobierno de Fidel Castro lance una ola 
represiva contra un grupo de disidentes, muchos de los cuales se encuentran 
desde hace tiempo en prisión preventiva y otros cumplen condenas?
R: Siempre se presintió que después de la IX Cumbre Iberoamericana de Jefes 
de Estado, celebrada en noviembre último, iba a iniciarse una ola represiva 
contra los opositores. Eso se esperaba que sucediera. Pienso, además, que el 
“Caso Elián” repercutió, ya que nosotros formamos una de las organizaciones 
que se pronuncian a favor d que es niño, que se encuentra hoy en Miami, no 
regrese a la isla.
P: ¿Considera usted que luego de la denuncia formulada por el mandatario 
cubano, el 1ro. de noviembre, cuando reveló el nombre de 35 opositores y que 
clasificó como “cabecillas contrarrevolucionarios”, eso puede haber sido una 
orden para desatar la represión?
R: Sí. Pienso que a la vez que el gobernante llamó por su nombre a cada 
opositor, este hostigamiento ya se veía venir...
P: Como mujer: ¿Sabe usted que la también opositora Maritza Lugo Fernández, 
quien actúa como vicepresidenta del Partido Democrático 30 de Noviembre se 
encuentra encarcelada desde hace, aproximadamente, 45 días, y cómo usted 
presume que será juzgada y condenada? ¿Qué consecuencia origina en la mujer 
y la familia ese encierro?
R: Muchas han sido nuestras hermanas encarceladas. Tenemos el caso de Eliana 
Curra Luzón, Carmen Julia Arias, Cary Roque, entre otras que no menciono 
para no hacer interminable la lista. Sabemos que las prisiones son duras. La 
mujer cubana, pese a tener que enfrentar todas las penurias que ocasiona 
este gobierno, también ha decidido dar un paso al frente en esta lucha.
COMENTARIO SOBRE UNA FERIA
La Habana.—Cuentan que cuando el rey Carlos III supo del costo de la 
construcción de la fortaleza de La Cabaña solicitó un catalejo porque 
suponía que, a semejante precio, debía ser visible desde la península 
ibérica.
Quizás el monarca no hubiese tomado el asunto a broma de haber conocido que 
San Carlos de La Cabaña, además de costosa resultó inútil como defensa de la 
ciudad porque después de 1761 nadie atacó a La Habana, y el lugar fue 
utilizado como cuartel, presidio y activísimo centro de ejecuciones.
Obsoleto desde el punto de vista militar y tomando en cuenta que en otros 
lugares se pueden brindar los mismos servicios, en instalaciones más 
modernas, la fortaleza se ha convertido, previo remozamiento, en un centro 
turístico que este año sirvió de sede a la Feria del Libro, un evento 
clausurado el pasado 15 de febrero, y calificado de “éxito” por Omar 
González, presidente del Instituto Cubano del Libro, quien se apoyó en las 
estadísticas para hacer esa valoración.
El éxito de una exposición como esta, que se supone concebida en función de 
la cultura no se puede medir por el número de quioscos o la cantidad de 
libros que se exhiben. Las cifras no sirven en este caso, por la misma razón 
que no es contando las flores como se aprecia la belleza de  un jardín. Es 
lamentable que en una feria del libro, que se realiza en Cuba, estén 
ausentes tantos nombres cubanos: Guillermo Cabrera Infante, María Elena Cruz 
Varela, Raúl Rivero, Zoe Valdés, Daína Chaviano, Jesús Díaz, Heberto Padilla 
—y un copioso etcétera— son demasiados nombres reconocidos para que no se 
note la mutilación de una cultura que por fuerza de la circunstancia debió 
estar al menos tan liberalmente representada como la proveniente de algunos 
de los remotos países que participaron en la muestra.
Algún día se admitirá, por fin, que no son los funcionarios de un partido 
político los más aptos para decidir en materia cultural.
La feria del libro se podría efectuar, entonces —¿por qué no?— en el mismo 
lugar. Una muestra de tolerancia y humanismo disimularía, mejor que la 
pintura, la historia de horror, prisionera para siempre de los muros de La 
Cabaña.
Ricardo López Buver, UPECI
BISCET Y EL 28 DE OCTUBRE
La Habana.— El 28 de octubre pasado marcó a muchos de los que asistieron a 
la conferencia convocada por el doctor Oscar Elías Biscet, presidente de la 
Fundación Lawton de Derechos Humanos, a quien le esperaba, una semana más 
tarde, un largo encierro en los calabozos del Ministerio del Interior.
De los allí presente, cinco forman parte de los doce opositores que esperan 
por ser encausados: Ángel Moya, Eduardo Díaz Fleitas, José Aguilar, Marcel 
Valenzuela y el propio Biscet.
Lo ocurrido en el lugar molestó tanto a las autoridades de Castro que 
posterior a los hechos no cejaron en su empeño por llevarlos a prisión.
Todavía recuerdo las palabras de Marcel Valenzuela cuando al ver colocadas 
las banderas, con el triángulo al revés, me dijo: “Esto los va a molestar 
mucho. Yo sé que ya estoy preso. Por eso ando con las cosas de aseo personal 
arriba y las medicinas para la úlcera...”
Ese día se explicaron todas las tareas a realizar en ocasión de celebrarse 
en Cuba la IX Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado. Dentro de esas 
actividades tenía especial importancia la marcha del parque Dolores al 
Butari, en la barriada de La Víbora.
Minutos más tarde, las turbas castristas rodearon el lugar, vociferando por 
aquella reunión y por las banderas. Biscet no perdía la calma y respondía a 
cada provocación con la “V” de la victoria.
Hoy son diez años los que pesan sobre el hombre que intentó llevar todo un 
programa de desobediencia civil.
La prisión es dura. Pero él se preparó todo el tiempo para ella. Biscet lo 
sabía y nos explicaba: “Hay que mantener la lucha independientemente del 
lugar donde nos encontremos. Si estamos dentro de la cárcel la lucha es más 
difícil, más rigurosa porque generalmente estamos solos. Pero hay que 
mantener la dignidad dentro de la prisión”.
María del Carmen Carro, UPECI
PARA ALCANZAR LA INMORTALIDAD
La Habana.— Dicen que cuentan claras conservan amistades. Por lo tanto 
dejemos claro, para empezar, que si lo que a usted le interesa es la 
inmortalidad del alma que nos brinda el Dios padre eterno, deje de leer y 
búsquese un sacerdote o un pastor. No cuente conmigo.
	Mi propuesta es otra. Le mostraré, en pocas líneas, la vía más segura para 
alcanzar la inmortalidad desde una perspectiva más humana.
Algunos hablarán pestes de usted pero no se preocupe: si sigue estas 
instrucciones al pie de la letra, incluso aquellos “que no lo tragan” 
terminarán por reconocerlo como un triunfador.
	El primer consejo es que no pierda su tiempo tratando de inmortalizarse 
mediante nobles acciones. Por esa vía lo más que conseguirá serán actitudes 
paternal condescendencia hacia su persona.
	Su primer objetivo debe ser la toma del poder político absoluto de su país, 
mediante la fuerza. Esto último es importante porque la toma del poder por 
medios violentos le servirá para sostenerse y le permitirá mantenerse allí 
si no se lo arrebatan por la misma vía. La argumentación no es muy sólida 
pero tratarán de convencerlo de que está equivocado y así irá ganando 
tiempo.
Una vez “encaramado en el poder” no se ande con boberías. Cuando sea 
necesario mienta, traicione, destierre, encarcele y ejecute a cualquiera. 
Con respecto a las ejecuciones, conviene averiguar aproximadamente la 
cantidad de gente que mataron Stalin, Franco, Strossner o Mengistus y 
quedarse un poco por debajo y así será fácil demostrar que a fin de cuentas 
usted no es tan asesino.
Además, recuerde que usted tiene el poder absoluto y está en condiciones de 
matar de hambre a sus oponentes. Los muertos por esa causa, de acuerdo con 
las reglas de anotación, no irán a su récord.
Por último tenga presente que después de unos pocos miles de ejecuciones, 
amigos y enemigos estarán de acuerdo en que para oponérsele hay que estar 
loco de remate.
Y ya no será necesario meterle miedo a nadie: casi todos se lo tendrán.
No todo tiene que ser política: disfrute de su poder. Dilapide la riqueza 
nacional en todo aquello que se le ocurra. Lo mismo puede ofrecer grandes 
banquetes, que fomentar una guerra entre las tribus del Amazonía, que 
comprar vacas que se alimenten de caviar. No escatime en gastos, en 
definitiva el dinero no es suyo. Haga que sus compatriotas griten, salten y 
aplaudan y tiren piedras y las recojan en el tiempo que usted disponga.
Diviértase que la vida es corta, incluso para usted. Porque eso sí: a pesar 
de todo su poder no podrá impedir que el tiempo pase mientras usted se 
divierte de lo lindo, vapuleando a sus semejantes.
Un día descubrirá que sin darse cuenta se ha convertido en un viejo achacoso 
y algo decrépito. Puede que en ese momento se le ocurra pensar que después 
de todo su vida no sirvió para nada.
Tendrá razón mas no se lo diga a nadie. Llévese ese secreto a la tumba.
Y hablando de tumba: desde épocas remotas se ha mantenido hasta nuestros 
días una cierta tendencia a enterrar a la gente como usted en grandes 
monumentos funerarios, donde se conservan sus cuerpos momificados. No debe 
permitir ese destino para su cadáver. La suerte de las momias no suele ser 
muy edificante. Si lo duda analice lo ocurrido a las momias egipcias: se ven 
feísimas y sin embargo andan por ahí exhibiéndose como vedettes. Aun 
suponiendo que su momia sobreviva a los vaivenes de nuestra era, nadie puede 
garantizarle que los arqueólogos del futuro le guarden las debidas 
consideraciones.
Así, pues, amigo mío, nada de momias ni de mausoleos. Resígnese a la idea de 
que los gusanos metan el diente a su gloriosa carroña. Después de todo su 
objetivo ya ha sido alcanzado: su nombre y foto aparecerán en los libros de 
historia. Las bibliotecas lucharán por obtener sus manuscritos y los museos 
exhibirán su ropa interior en vitrinas a prueba de bala.
Será usted un hombre inmortal. Buen provecho.
Ricardo López Buver, UPECIEL JUEGO SIN TERMINAR
La Habana.— Las tradiciones y las costumbres, que hacen suspirar a tantos 
cubanos añorando su regreso, no indican que con ellas se marchasen los 
valores éticos y morales para dar paso al deterioro de la conducta del 
ciudadano en todas las esferas de la vida.
Todo comenzó cuando las madres dejaron de cantarle canciones de cuna a sus 
pequeños. La vida agitada, llena de privaciones, que las llevaban a una 
constante tensión, coadyuvaron a pensar que el niño estaba obligado a ser 
educado por sus maestros, fuera del hogar.
Las costumbres se desvanecían y no fuimos conscientes de ello. Los primeros 
años sin Reyes Magos significaron para las generaciones que se estrenaban 
como padre, por aquel entonces, un juego sin terminar. ¿Cuánto tendrían que 
pagar aquellos niños después?
Lo bello se proscribió por decreto porque rechazar las sutilezas y los 
caprichos de la imaginación era una forma de ser más comunista.
Aquellos niños crecieron y son los jóvenes de estos tiempos. Ellos nos 
llaman a la reflexión y nos demuestran con sus actos y palabras cuál ha sido 
el resultado de una niñez sin sorpresas inocentes.
Las experiencias de una pedagoga, miembro de una comisión especializada en 
trastornos de la conducta de los jóvenes —dentro de ellos, el jineterismo— 
nos indica que un alto por ciento de las muchachas que se dedican a la 
prostitución, al ser visitadas en sus hogares, exhibían como trofeos grandes 
muñecos de peluche, que tienen un valor de 75 u 80 dólares. Y aun cuando las 
casas donde residían eran muy pobres, se podían observar esos objetos 
infantiles.
Los resultados de esas entrevistas con las muchachas siempre arrojaron una 
niñez insatisfecha, tanto por carencias espirituales como materiales, que 
dieron paso, después, a sus actuales conductas.
Referirse al tema de las tradiciones y costumbre quedaría vacío si olvidamos 
las consecuencias de esa niñez sin alternativas.
Tendremos siempre que lamentarnos por haber permitido que los Reyes Magos 
extraviaran el camino de la estrella solitaria.
María del Carmen Carro, UPECI

TIEMPO DE VACIONES Y... MÁS TORMENTOS
La Habana.— La semana de vacaciones concluyó para los escolares cubanos sin 
que estos pudieran disfrutar de un programa apropiado, y, siquiera, pasear 
por parques de diversiones porque estos han desaparecido del entorno  
capitalino habanero.
El descanso escolar significó una presión adicional para los padres que se 
veían acompañados de sus hijos en los centros de trabajo o que estaban 
forzados a dejarlos en casa, al cuidado de alguien, para que los muchachos  
simplemente jugaran en las calles de sus barrios, en los que se han 
eliminado las áreas infantiles sin que nadie pueda —ni le interese— explicar 
el por qué de la desaparición.
Las áreas popularmente conocidas como “Los caballitos” existen sólo en los 
lugares alejados del centro de la capital, como “Expo Cuba” y “El parque 
Lenin”, y ni siquiera esos centros funcionan todos los días. Les quedaba a 
los pequeños habaneros disfrutar de los pocos equipos que quedan en “Jalisco 
Park”, en la céntrica zona de El Vedado, y desde luego, después de colas 
—filas— casi kilométricas.
Los padres y abuelos consultados por la periodista expresaron que en épocas 
pasadas se podía ir a al “Coney Island” pero hoy todos los aparatos se 
encuentran sepultados en el fondo del río Almendares, y la alguna vez 
brillante y bulliciosa instalación infantil es hoy pasto de la hierba, las 
inmundicias y los escombros.
Los niños cristianos, sin embargo, encontraron su distracción en las 
actividades que ofrecieron los templos evangélicos, como el de Zanja y 
Galiano, en Centro Habana, que regaló a los pequeños con innumerables 
opciones recreativas.
María del Carmen Carro, UPECI
16 de febrero de 2000

GRUPO DE ADOLESCENTES OPINAN

Yoanka Navarro Lasalle y Tamara Felisola González, Oriente Press

Santiago de Cuba.C En una de las escuelas de nivel de secundaria básica, en esta capital, se realizó una encuesta denominada A Test de los diez deseos@, y para la misma se utilizó un grupo de adolescentes con edades que oscilaban entre los doce y trece años de edad. En total se tomaron 45 alumnos de octavo grado, 27 hembras y 18 varones.

El trabajo investigativo se basó en cuatro puntos fundamentales: 1-Carreras; 2- Profesión u oficio y matrimonios; 3-Relación familiar, salud de sus miembros; 4- Dinero ( conjuntamente con los medios para la obtención principalmente en divisas).

El resultado fue el siguiente: la mayoría de las muchachas desean realizarse en el matrimonio con un hombre lleno de posibilidades económicas, no importa el medio de obtención de los mismos. También ser modelos de las tiendas como casas de modas de ALa Mesón@, porque en ellas los espectadores son extranjeros y el ambiente favorable para relacionarse con ellos. Otras hablan de ser aeromozas internacionales a quienes se les paga en divisa la dieta, en cada país donde llegan, y por lo tanto su nivel de vida es bastante elevado.

Por otro lado al sexo masculino les interesa estar preparado pero no les importa el nivel escolar, en su mayoría desean ser buenos deportistas, poder viajar, y ser dueños de automóviles para alquilar.

Conclusión desean la forma de, por sus propios medios, tener sus necesidades completamente cubierta, es decir: joyas, televisor a color, videos y mantener una o dos mujeres.

Con respecto a la familia, ambos sexos coinciden en obtener: estabilidad en el hogar, salud y paz. Desean la unión familiar, un mejor trato de los padres hacia los hijos y, principalmente, que a sus viviendas no le falte nada, estén bien habitadas para poder vivir y no subsistir. Tos los jóvenes abordaron la escasez de alimentos que padece el país. Las hembras quieren que sus quince años sean fiestas a todo lujo, regalos de ropas y zapatos, solo una deseo llegar virgen a ese día.

En este pequeño grupo de estudiantes, como muestra de adolescentes, no se encontró ningún elemento patriótico, el que desea ser intelectual es por decir Asoy alguien@, porque vale más el que tenga dinero, no importa cómo lo obtenga, y lo más importante fue hablar de lo que esté a la moda que algún elemento de la historia de Cuba.

Esta muestra evidencia la necesidad de un trabajo urgente en donde intervengan no solamente los maestros sino toda la sociedad. Y por ese camino es obvio que se le debe dar a las organizaciones no gubernamentales su papel. Cuidar del futuro, que está representado en la adolescencia, se impone.

DEL DESEMPLEO Y LOS ACONFIABLES@

Por María del Carmen Carro, UPECI

La Habana.CQué difícil se hace llegar a ser Aconfiable@ para la mayoría de los cubanos. Detrás de esa palabra, dicha tantas veces en 40 años, hay en muchas ocasiones el reflejo de no poder recuperar el tiempo perdido. Para muchos todos estos años han sido una preparación constante para resolver los problemas exteriores y descuidar los interiores.

Hoy cuando muchos empleados peinan canas y se acercan a la jubilación se aferran a sus puestos de trabajo de forma enfermiza. Esos mismos problemas enfrentaron los ciudadanos en la extinta URSS. Según un estudio realizado por la socióloga Nina Fimakova las mujeres se entregaban al trabajo descuidando la vida del hogar y luego rehuían las jubilaciones porque no habían creado condiciones hogareñas que compensaran sus actividades laborales. Los hombres, por su parte, cuando llegaban a la edad del retiro, en un gran por ciento terminaban en alcohólicos.

En la Cuba de hoy este fenómeno aparece a imagen y semejanza de aquellas sociedades que se dedicaron a Aconstruir el socialismo@ cuando en realidad destruyeron sus vidas personales, rechazando, después, el derecho al descanso laboral.

Si hacemos un estudio de la cantidad de puestos de trabajos destinados para personal Aconfiable@ obtendríamos como resultado que un buen número de esas plazas está ocupada por personas mayores de 40 años y, de igual manera, se incluyen los puestos de cargos directivos, exclusivos para militantes del partido comunista.

Ese fenómeno aparece no sólo para obtener distintos empleos en turismo. También emerge entre los chóferes de taxi, si estos pertenecen al área dólar, como Havanautos, Panataxis o Taxis OK, de Cubanacán. Esas plazas no las ocupa cualquier joven que opte por ella porque son exclusivas para Aconfiables@, en su casi totalidad desmovilizados del Ministerio del Interior o las Fuerzas Armadas.

Existen en el país otros puestos como los chóferes de taxi en moneda nacional, que prestan servicios en hospitales y otros recorridos. A esos puestos tampoco pueden aspirar los jóvenes que buscan empleos porque las piqueras han convertido esas plazas en vitalicias. Con sólo observar a sus chóferes es fácil darse cuenta que ya cumplieron su edad laboral. En una pequeña encuesta, al preguntársele por qué no se retira si ya llegaron a la edad del descanso, la mayoría respondió: ATenemos que subsistir, si nos vamos nos morimos de hambre: el retiro no alcanza ni para alimentarse una semana...@

)Qué queda para los jóvenes que buscan empleos? La respuesta es siempre por el estilo: AHay que inventar para poder escapar@ o AEstoy en el sorteo de visas para irme de Cuba: no me interesa la política, sólo quiero trabajar...@

María del Carmen Carro, UPECI

Y PASO EL TIEMPO Y PASO... LO QUE TENIA QUE PASAR

Por María de los Ángeles González Amaro, UPECI

Muchos han sido y aun lo son los comentarios alrededor de la destitución de Roberto Robaina, ex ministro de Relaciones Exteriores. Su insólita desaparición dejó asombrado a sus compañeros del Ministerio, incluso a aquellos que se decían Alos más allegados@ del canciller.

Nada comprobado de las habladurías que se filtraban en los despachos de noticia. Sólo hace apenas unos días una fuente que por razones de seguridad desea mantenerse en el anonimato informó al reportero Debuchet, de esta agencia, que Robaina se encontraba cursando estudios especializados en la Academia Militar Máximo Gómez, en la localidad de Alamar, en el municipio Habana del Este.

La misma fuente asegura que el ex canciller siempre está acompañado de altos oficiales del centro y que su acceso al resto del alumnado es tan limitado que hasta la fecha no se conoce qué clase de estudios cursa. El cambio repentino del ministro se trata, una vez más, de una jugada donde se entrega a la dama por un peón que pone en jaque a quién sabe quién. Pero que resultará, al final, de una estrategia publicitaria donde el gobernante aparece como benévolo, con aquellos que disienten.

El tiempo será el único que podrá decir la última palabra.

Semana del 9 de febrero de 2000

EN EL 2000, EL PUEBLO EN LA MISERIA
Por Ulises Cabrera, Pueblo Libre
   La Habana.—El año 2000, el último del siglo XX y del segundo milenio, 
encuentra al pueblo cubano sumido en la peor miseria de su historia, a pesar 
de las reiteradas promesas y los cantos de sirena del régimen totalitario en 
el poder desde cuarenta y un años.
   Y lo peor es que para su crítica situación socioeconómica no se vislumbra 
la menor esperanza. El espejismo de la recuperación y el despegue en su 
nivel de vida, uno de los más deteriorados del planeta, está sólo en el 
discurso oficial. Es un cliché que ha perdido credibilidad en las masas, 
desposeídas de todo: desde libertad y derecho hasta el amparo de un techo y 
el pan cotidiano.
   La solución a la crisis actual del país resulta imposible en las actuales 
circunstancias. Si se analiza sensata, objetiva y desprejuiciadamente no es 
tan coyuntural el relevo de funcionarios, aparente reformas epidérmicas o el 
constante reclamo a la supresión del embargo de Estados Unidos. Porque lo 
que requiere la nación es un cambio radical del sistema, lo que implica la 
reconstrucción en gran escala del país arruinado y oprimido, la apertura a 
una genuina democracia, la preponderancia de la sociedad civil, el 
establecimiento de una economía moderna, competitiva, desencentralizada, 
eficiente, capaz de premiar con el éxito y una vida mejor a los que 
desarrollan la producción y conquistan mercados, a los que son capaces de 
hacer fructificar los cuantiosos recursos humanos y naturales que Cuba posee 
y que hoy están bloqueados por una esterilizante ideología fracasada, 
prepotente y caótica, y una cúpula del poder congelada en el tiempo y en la 
concepción científica del mundo.
   A pesar de algunos exiguos logros parciales, la balanza comercial y de 
pagos del país registra un creciente déficit y la deuda externa se 
incrementa. En realidad la única fuente de divisas frescas está en el 
turismo y en las remesas familiares que llegan a una minoría de la 
población, fundamentalmente desde Estados Unidos. La manipulación de las 
cifras del Producto Interno Bruto (PIB), que el gobierno sitúa en un 
crecimiento del más del 6 %, en 1999 es el simple resultado de compararlas 
con las del desplome surgido en 1990 y 1994, cuando el colapso del Campo 
Comunista y, fundamentalmente, de la Unión Soviética que arrastró a Cuba a 
una crisis económica y social insondable, la peor de todos los tiempos, al 
suspenderse de improviso las cuantiosas ayudas que recibía, mayor que la 
destinada por Estados Unidos en el Plan Marshall para toda Europa al 
finalizar la II Guerra Mundial.
   No obstante el innegable fracaso macro económico, el ángulo más grave y 
explosivo está en el constante descenso del nivel de vida de la población, 
que ya hace algunos años tocó fondo, y el pueblo sobrevive a duras penas 
sumido en la miseria generalizada, carente de todo lo básico que exige la 
condición humana y desprovisto de toda esperanza de alcanzar felicidad, 
sosiego, estabilidad y la mínima perspectiva de superar sus creciente y 
ominosas desventuras. La vidriera propagandística de “potencia emergente”, 
de un pueblo alegre y dichoso en “un paraíso socialista igualitario” hoy ha 
perdido todo brillo y sólo la defienden los tontos útiles que aún quedan, y 
aparentan asumirla los profesionales de la izquierda que son cada vez menos 
—y todos en el exterior— porque en la isla la realidad se ha ido abriendo 
paso, como inseparable compañera de todo un pueblo que la sufre en sus 
entrañas desde hace más cuatro décadas, marcadas por la mentira oficial.
   El ciudadano común y corriente cobra su mísero salario en moneda nacional 
y con excepción de la limosna de la misérrima entrega de algunos productos 
racionados, todo debe pagarlo con los dólares que no posee, a no ser que sea 
un alto funcionario, reciba una mesada de un tío rico en Estados Unidos, 
robe al estado, trafique con el hambre del pueblo en la bolsa negra o 
simplemente se incorpore a la delincuencia, el peldaño menos remunerativo de 
la escala de la corrupción imperante. Iniciamos el año con salarios medios 
mensuales entre los 200 y 230 pesos cubanos, al arbitrario cambio oficial de 
unos 20 dólares, jubilaciones promedio de unos 1,200 pesos anuales, 
equivalente a unos 60 dólares, ambos rubros entre los más bajos del mundo, 
sólo comparable con los de Haití, y algunos países del África subsahariana. 
Sin contar el desempleo.
   Trabajar en empresa extranjeras o mixtas es poco menos que asfixiante 
porque los empleados de la industria de la recreación tienen que ceder una 
buena parte de sus propinas a organismos del estado para “fines 
humanitarios”.
   En los consorcios mixtos del estado y firmas foráneas el gobierno es el 
empleador exclusivo, que otorga los privilegios del cargo y cobra los 
sueldos en dólares, a las tarifas internacionales, en tanto les paga a los 
trabajadores de la isla en los depreciados pesos y en una cuantía bajísima.
   EL monopolio de los servicios de la población es absolutamente estatal, 
en moneda cubana y, por lo tanto, no se prestan, y cuando se logran 
obtenerlos son pésimos y caros. Si se le rompe el viejo televisor o radio 
soviético no hay piezas para repararlo a no ser que las adquiera a precios 
de oro en la bolsa negra. Las tintorerías están paralizadas por falta de 
insumos, los organismos comunales atesoran enormes listas de servicios por 
prestar, solicitados en los últimos diez años y así, si no es dólares o a un 
particular en forma clandestina no se puede lograr una reparación de 
albañilería, plomería, carpintería, etc. Y las medicinas, en un país que se 
auto titula “Potencia médica” están reportadas como “faltantes” en las 
farmacias para la población pero siempre presentes, a precios astronómicos, 
en las dolarizadas.
   La industria azucarera (en el pasado pre comunista era la primera fuente 
de ingreso del país y un modelo mundial de eficiencia) continúa arruinada 
con mezquinas producciones que apenas rebasan los 4 millones de crudo, base 
96 grados de polarización, y está enferma de crónica incosteabilidad, con 
una industria de otros derivados de la caña que en los años 70 parecía 
prometedora y hoy, con la excepción de la elaboración de bebidas 
alcohólicas, prácticamente es inexistente. La causa principal del desastre 
azucarero es el déficit cañero, por bajos rendimientos agrícolas, siembra y 
resiembras costosas que en un alto índice se pierden por ineficiencia en las 
semillas, plantación, fase de cultivo, corte alto, enfermedades y plagas, 
entregas tardías a la central azucarera, y otras. Pero no es sólo la falta 
de caña, también en la industria hay burocratismo, falta de rigor 
tecnológico y desestímulos a los trabajadores.
   En toda la rama productiva de Cuba impera el centralismo, la designación 
privilegiada al pariente y al amigo, y al incondicional. La ignorante 
improvisación y corrupción en la dirección, la producción baja, la 
imprevisión en la contratación de insumos, el incumplimiento en saldar las 
cuentas a pagar y la abulia hacia la gestión de cobro, la falta de control, 
la errática contabilidad y auditoría, la obsoleta tecnología...
   El estado prioriza los productos agropecuarios con destino al turismo, 
las tiendas dolarizadas y las exportaciones. En los dos primeros puede 
forzar el consumo aunque con una infraestructura totalmente inadecuada. Pero 
en el mercado exterior la mercancía fracasa por su baja calidad, precios, 
presentación y promoción competitivos. Y así, por citar un ejemplo, la 
Industria Ligera, en un balance oficial de fin de año admitió, textualmente: 
“Deficiencias técnico-organizativas en la producción, caída de los precios 
en el mercado externo, falta de una debida comercialización y atrasos n la 
puesta en marcha de inversiones fueron factores que provocaron un nuevo 
impasse”.
   La economía en el 2000, como a lo largo de este desventurado período 
marxista, para Cuba ha sido su más evidente Talón de Aquiles, sin excluir 
los otros, como lo fue durante 72 años, en su definitivo desplome, la Unión 
Soviética y, posteriormente, en sus satélites, algunos de ellos prósperos 
hasta entonces, como la Alemania oriental, Checoslovaquia y hasta cierto 
punto Hungría. El llamado por sus protagonistas “comunismo real” ha estado 
signado, desde su parto en San Petersburgo con el asalto al Palacio de 
Invierno en 1917, por el fracaso global. Pero en forma relevante por la 
conculcación de libertades y derechos, inherente a la debacle económica.
   Cuba no es la excepción y si la economía no ha colapsado ya es porque el 
pueblo, con su miseria inenarrable, carga sobre sus desnutridos hombros con 
todos los males del sistema, y sostiene con su trabajo, no remunerado, la 
quimérica y edulcorada imagen del falso éxito del único país socialista que 
aún sobrevive en el mundo occidental, aunque con un amorfo e indefinido  
eclecticismo.
MI EXPERIENCIA INFANTIL
Por María de los Ángeles González Amaro, UPECI
   La Habana.—Pude percatarme de lo que representaba para mí el comunismo 
cuando con apenas siete años de edad una compañerita de aula y de pupitre me 
gritó, disgustada: “!Tu padre es un latifundista!”
   Paralizada por el efecto, mi corazón infantil se agitaba al conocer, por 
labios de mi maestra, lo malo que eran los latifundistas.
Las horas para mi no transcurrían, tal era mi anhelo por llegar a mi casa y 
preguntar por qué mi papá era eso que decían los niños. Y aun hoy, muy a 
pesar mío, guardo ese mal recuerdo que provocó el rechazo a los niños como 
yo, por un sistema que encerró durante años al hombre más maravilloso del 
mundo: mi padre.
   Grandes contiendas tuve que librar desde muy pequeña. La indiferencia 
hacia mí de una tía comunista y sus acciones mal intencionadas contra mis 
padres provocaron que mi madre me mantuviera encerrada luego del regreso de 
la escuela, o mejor dicho, del nuevo centro, ya que exigí el cambio de 
plantel después de lo ocurrido.
Las turbas castristas desfilaban frente a mi casa. Yo los veía pasar a 
través de las persianas. Los gritos se repetían una y otra vez: “!Paredón 
para los mercenarios!” Al no tener a nuestro padre al lado, mi pobre madre 
cosía para mantenerme. Yo ayudaba a poner botones. Así es como recuerdo las 
noches de mi infancia, llenas de lágrimas, terror e incomprensiones...
   Muchas anécdotas pudiera relatar hoy cuando comienzo a madurar. Recuerdo 
una mañana cuando mi madre y yo nos disponíamos a tomar el ómnibus y, 
sorpresivamente, una mujer gritó: “!Qué me miras, siquitrillada!” Entonces 
se les decía así a las personas que Fidel Castro, en nombre del gobierno 
revolucionario y del pueblo, les arrebataba sus propiedades.
   El lector se preguntará quiénes eran, en realidad, mis padres. Y a qué 
clase social pertenecían. Para satisfacer su curiosidad le informaré que mi 
padre era un simple mecánico y mi madre cosía ropa de señoras y niños para 
ayudarlo económicamente, por lo que se infiere cuál era nuestra posición 
social.
   Las razones que al parecer tuvieron todas esas personas para odiarnos (y 
hasta así lo hicieron algunos familiares) fueron el rechazo y desprecio que 
sentían mis padres hacia el comunismo.
Ese repudio llevó a mi padre a distintas cárceles, al igual que mi hermano, 
que con sólo 14 años quisieron privarlo de su vida en el pelotón de 
fusilamiento.
   Varias décadas han pasado después de aquel 1º. de enero de 1959. Pero el 
tiempo se detuvo para los dirigentes comunistas.
Sólo se permite impartir en las escuelas la doctrina de un partido único. El 
tema religioso, la libertad de expresión y la libre elección está 
terminantemente prohibida para los cubanos. La palabra democracia está 
proscrita en los libros de texto. Las obras de José Martí son cuidadosamente 
seleccionadas. Ha sido tanto la insistencia del gobierno en patentizar su 
doctrina que sólo logró en estos años que la juventud comparara nuestra 
bandera, nuestro escudo y la palma real con figuras frías de la ideología 
marxista.
   La imposición del odio a los norteamericanos y a su sociedad condujo a 
los jóvenes el deseo desesperado de alcanzar “el sueño americano”. Y por su 
causa, miles de ellos perecieron en el Estrecho de la Florida.
   Nuevas estrategias se ponen a prueba para intentar rescatar el 
patrioterismo al estilo del “Máximo Líder”. Tocó ahora su turno a un niño de 
seis años a quien su madre sacó del país ilegalmente, y que el destino, para 
no ser reiterativo, sacó de los brazos de su madre.
Gritos de histeria, como los de los años 60 vuelven a ser escuchados pero ya 
nadie cree en ellos.
DEL PERIODISMO AL EVANGELIO
Por María del Carmen Carro, UPECI
   La Habana.—Tras cerrar las rejas de la celda tapiada 210, del 
Departamento Técnico de Investigaciones, en 100 y Aldabó, la prisionera 
número 30, 072 tropezó con la mirada de una joven que preguntó: “¿Usted debe 
ser de los derechos humanos?”
La presentación no se hizo esperar. Dijo: “Soy Yenisley Colombé Callejas. 
Tengo 18 años. Yo reconozco a las que traen por problemas políticos y llevo 
aquí tres meses. He estado con Maritza Lugo, y Berta Antúnez. Esta última me 
regaló un reloj y aquí me lo quitaron. También estuve con Eliana González, y 
ahora con usted. Todas son muy buenas. Ayer, por ejemplo, encendimos una 
vela a San Lázaro y rezamos mucho. Eliana nos guiaba... Ustedes son 
distintas, todas las presas lo decimos...”
   De pronto el llanto se apoderó de la joven que decía, dándose golpes en 
la cabeza: “Si me pudieran perdonar. Yo caí en el jineterismo y en las 
drogas porque no sabía que los que andaban conmigo me iban a complicar 
tanto. Ellos me obligaron y mire cómo me hirieron la espalda... No tenía 
todos los días qué comer y encontré en esto una vida fácil. Hoy comprendo el 
daño que me hice y el disgusto a mi madre.”
   Yenisley pidió que le enseñara a rezar. Y la recién llegada tuvo la 
oportunidad, sin imágenes, sin templo, de demostrar el verdadero valor del 
Evangelio.
   Cuando la pusieron en libertad la reportera le dio un beso en la frente y 
un fuerte abrazo a la joven. Además del Evangelio, la periodista le enseñó 
las palabras del Apóstol a su madre: “Piensa que nacen entre espinas, 
flores...”
HAY MARITZA LUGO PARA RATO
Por María del Carmen Carro, UPECI
   La Habana.— En mi recuerdo quedó latente el primer encuentro con esta 
mujer convertida en símbolo y leyenda para la oposición cubana.
Fue un importante descubrimiento de que hay más paloma que leona en Maritza 
Lugo.
   Para muchos opositores decir el nombre de la vicepresidenta del Partido 
Democrático 30 de Noviembre es todo un llamado a continuar y lograr la 
instauración de la democracia en Cuba. De experiencia inolvidable puedo 
calificar el encuentro con la bella joven, de ojos expresivos, andar sereno 
y que busca en cada gesto ser comprendida cuando pregunta: “¿Tú me 
entiendes, verdad?” O en momentos de mucha tensión, como los del día 2 de 
noviembre, cuando rodeados por la Seguridad Cubana, en la Necrópolis de 
Colón me preguntó ante la tumba de Pedro Luis Boitel: “¿Vas a sacar tu 
grabadora?”, a lo que respondí: “Y tú: ¿Vas a continuar?” Allí la valiente 
mujer pidió un Padrenuestro y tres Avemarías a pesar de las amenazas de los 
gendarmes que ya le habían avisado que de suceder algo fuera de lo permitido 
ella sería la máxima responsable.
   Y ambas temblamos: ¿Quién dijo lo contrario? Porque ambas conocemos las 
celdas tapiadas y porque simplemente somos mujeres.
Detrás de Maritza Lugo se mueve toda una leyenda de mujer judoka, 
deportista, intrépida. Pero yo conocí a la madre, la catequista, la esposa 
capaz de llevar su amor por Rafael Ibarra Roque, quien cumple 20 años de 
prisión.
   La joven luchadora ha sufrido mucho por la libertad de todos los presos, 
convirtiéndose en una de las víctimas de la injusticia.
Maritza es la opositora “tormento” para la Seguridad Cubana. El día 15 de 
agosto del año pasado fue acusada por el delito de cohecho. Se mantuvo 22 
días en huelga de hambre. En aquellos momentos, ante la arbitraria 
acusación, ella expresó: “Mi delito nunca lo han podido comprobar. A 
instancias de los oficiales que abandonara la lucha, contesté: ‘Yo seguiré 
siendo la misma...’”
   En la prisión de mujeres conocida como “Manto Negro” existieron para la 
cautiva momentos imborrables. Y fueron sus encuentros con sus dos hijas, de 
las que dijo: “La más grande que tiene uno son los hijos. Aún escucho la voz 
de Rosi, la más pequeña, que me decía, llorando: ‘Mamá: ¿Cuándo te vas a la 
casa? No quiero estar sin ti’. Fue muy duro. La mayor, Gladys, se porta muy 
valiente. Yo hablaba con ella y a Rosi le decía: ‘Piensa en tu padre, en 
todo lo que te hemos enseñado’”

   Ese mensaje de la madre prisionera hoy cobra más fuerza. Porque las 
autoridades se proponen encausar a la mujer símbolo, a la mujer leyenda, que 
se encuentra desde el pasado 22 de diciembre en una celda tapiada de 100 y 
Aldabó. A la entrada de la finca “Baraguá” sus pequeña Rosi colocó un cartel 
que dice: “Liberen a mi mamá”. Maritza se prepara para estar de nuevo en 
prisión y lo ratifica cuando expresan: “Ellos tienen la fuerza, yo tengo la 
razón. Si tengo que volver a la cárcel volveré. Y me quedaré en mi patria, 
hasta que Dios quiera.”
   Así es Maritza Lugo.

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