Carta de Cuba, la escritura de la libertad

 

 

EL CUBANO, BICHO CREATIVO:

("chisp`tren", "azuquín", "hueso`e tigre", "caguín")

Jacinto Jiménez(CubaPress).

LA HABANA.- Juro que no hay nada de patriotería en esta declaración. Estoy convencido de que el cubano es un bicho creativo hasta la médula. Tres décadas y media de penurias han dado vía libre a una vocación para la inventiva que se había mantenido en estado de latencia.

Así, por ejemplo, un cubano residente en los Estados Unidos, de paso por Cuba, casi infarta al visitar a la parentela. Vió con estupor cómo su sobrina, tras retirar la olla de presión de la estufa, extraía una saya chorreante. La muchacha aplicaba un revolucionario método, a lo cubiche, para plizar tejidos.

También la sobrina narró cómo un día, ante la inexistencia de vida social en Cuba, decidió convertir su traje de noche en una cómoda bata de casa. No previó que alguna vez un amigo de un amigo le iba a hacer llegar la invitación para un buffet diplomático. Entonces, sin apocarse, se sentó a la máquina de coser, para reconvertir su bata de casa en un glamoroso vestido de noche.

En materia automotriz, la inventiva cubana campea por sus respetos. Si las leyes de la mecánica fueran ciertas, las tres cuartas partes de los autos que hoy circulan en Cuba estuvieran detenidos. Pero la imaginación de los habitantes de esta isla los mantiene activos, gracias a que el filtro de la bomba fue remendado con la redecilla de pelo que donó abuelita, y un trozo de goma para lavados rectales sustituye el tramo del conducto de la gasolina, que la corroción y los años desbarataron.

Los electricistas cubanos, siempre que reparan un equipo, eliminan componentes y hasta circuitos completos. Eso sobra. Son exquisiteces de los fabricantes, declaran, mientras destripan los artefactos. Lo que es más sorprendente, los mutilados equipos, al final, sí funcionan, tras pasar por las manos de estos brujos del "puenteo".

En la tierra de la caña, se suceden inexplicables períodos donde el ron brilla por su ausencia. Cuando está disponible, el precio del impotable ron a granel supera por botella la quinta parte del salario promedio mensual. A todo ello respondió el cubano graduándose de experto en fermentación y destilación. En cualquier cocina, junto a la olla donde se cuecen los chícharos, puede hacerse un complicado serpentín que envidiaría el alquimista más exigente. El colmo de los colmos: algunos de eos expertos aseguran,¡horror!, que la levadura puede ser sustituida por excremento, siempre que sea caca de niño chiquito. Así surgen engendros líquidos que reciben fantasiosos nombres en diferentes comarcas: "chisp`e tren", "azuquín", "hueso`e tigre", "walfarina", "caguín".

Cuando a Cuba llegaron los prmeros relojes digitales, en la muñeca de los escogidos que viajan, ya al otro día la Habana contaba con expertos en su reparación. Nadie ha podido dar noticias en cuanto a cuál fue la vía, seguramente telepática, por donde recibieron el curso que los capacitó para tan complejo oficio.

Entre los inventos cubanos contemporáneos, en lugar cimero, se haya la pizza sin queso. Algún inescrupuloso merolico (comerciante clandestino) descubrió que la goma de los condones, por efecto de la temperatura, exhibía la misma apariencia dorada que el queso al salir del horno.

Una de las máximas de la técnica cubana estalece que nada es desechable. Así, las fosforeras que en todo el mundo se clasifican en tal categoría, aquí vuelven a ser rellenadas una y otra vez, por los siglos de los siglos amén.

Merece mención aparte la televisión por parábola, cuyos receptores legales son las intalaciones turísticas, las embajadas y los hogares de los VIP gubernamentales. Mas lo creativo del cubano de a pie rompió la hermeticidad de esas ondas, con parábolas disparatadas pero efectivas, entre cuyos elementos se encuentra una lata vacía de aceite que en un costado aún exhibe la leyenda: "Donación del gobierno italiano".

En Cuba, las entrañas de una lavadora son metamorfoseadas en bombas de agua, en ventilador, y hasta en aparato para producir algodón de azúcar. Una máquina de escribir puede tener un cepillo de dientes como sustituto del espaciador y los refrigeradores ajustan herméticamente sus puertas con cierres arrancados a cajas de fusibles. Por todo eso, a veces me entra la sospecha, ya casi certeza, de que el inventor cubensis sustistuye recursos por imaginación y aplicando el viejo dicho de que "la necesidad hizo parir mulatos" puede darle raya y salida al más genial experto del Instituto Tecnológico de Massachusetts, o de la mismísima NASA.