Carta de Cuba, la escritura de la libertad

 

 

 

ANIVERSARIO DE LOS CDR

Por Luis B González

En la decada del treinta un demente egocentrico coincidio en tiempo y lugar con un pueblo, culto, creador, productivo que atravesaba un momento dificil en su historia, y, con un llamado demagogo sobre destinos mesianicos y construccion de un nuevo orden social. logro convertir a Alemania en una eficiente maquinaria de destruccion y odio.. Una sociedad envenada por el fanatismo politico, discrimino, humillo, persiguio, encerro en ghetos y llevo hasta el holocausto a una etnia convertida en victima inocente de su estupido y cruel desenfreno.. Horror de unos tiempos, descritos en la prosa sencilla de una nina, Anna Frank, en que la diaspora judia extendida por Europa se convertia en el chivo expiatorio del regimen nazi para justificar la construccion de un nuevo orden. Nadie podria imaginar que apenas dos decadas despues nuestro pais quedaria sumido en un periodo de igual barbarie

A menos de un ano de la caida del regimen de Batista, el proyecto de traicion del Comandante Castro a los postulados democraticos de la revolucion cubana iba bien encaminado. El INRA y la FNTA (Federacion Nacional de Trabajadores Azucareros tenian bajo su control el campesinado cubano, la CTC habia conseguido maniatar el movimiento obrero y el Ejercito Rebelde estaba totalmente en manos de los hermanos Castro; los Comandantes Huber Matos y Camilo Cienfuego habian sido eliminados del plano politico; el primero bajo condena de veinte anos de carcel por denunciar el desvio de la revolucion y desaparecido sin explicacion convincente el segundo. Las organizaciones de masa comenzaban a controlar todo el quehacer ciudadano, pero el avanzado aprendiz de Hitler, el fervoroso lector de "Mi Lucha", sabia que mucho mas era necesario para consolidar su poder personal y conseguir sus suenos imperiales; habia que inmovilizar la bases mismas de la sociedad democratica: la comunidad y la familia, y habia que hacerlo en aquel momento cuando se tenia la fe total de un pueblo.

La inseguridad del ciudadano, elemento indispensable para el triunfo de sus planes, se lograria creando una sensacion continua de desconfianza y temor entre unos y otros. El chivo expiatorio seria: el imperialismo yanqui y sus lacayos, y lacayo seria todo aquel que simplemente desintiera con los dictamenes del regimen. El 28 de septiembre de 1960, se instauraban los CDR, Comites de Defensa  de la Revolucion, una nueva "oganizacion de masas" creacion del propio Comandante con el objetivo revolucionario de "vigilar a la poblacion" lo que expresado en palabras de su fundador representaria lo siguiente: "vamos a establecer un sistema de vigilancia colectiva revolucionaria y vamos a ver como se pueden mover aqui los lacayos del imperialismo… para que todo el mundo sepa quien vive en la manzana, que relaciones tuvo con la tirania y a que se dedica, con quien se junta, en que actividades anda …" De este infame momento en adelante todo cubano quedaba , bajo pena de convertirse en "lacayo del imperialimo" el mismo, en potencial delator de su padre, de su hijo, de su hermano , de su amigo. Las actitudes, reacciones , comentarios expresados en el pasado en el seno seguro de la familia y la comunidad quedaban ahora peligrosamente expuestos ante aquellos vecinos que de pronto quedaban convertidos en "presidente, responsable de vigilancia, o responsable idelogico" de una organizacion a la cual tenias que pertenecer al cumplir los catorce anos de edad.

De este infame momento en adelante el fanatismo revolucionario, los sentimientos de envidia, frustraciones personales y toda clase de sentimientos negativos con base en el odio envenaron las relaciones de la comunidad y de la familia. Por encima de tus relaciones filiales como padre, esposo, hijo o hermano quedaban establecidas tus obligaciones como miembro de un CDR y pobre de aquel que se atreviera a eludir las "actividades" y las "orientaciones" del poder.

De este infame momento en adelante, cualquier cubano, en cualquier comunidad, quedaba en peligro de ser considerado "lacayo del imperialismo" y como tal reo de discrimen, humillaciones y persecusion al grado de convertir en un "gheto" su propio techo.

No habria que llamarse Ana Frank, ni ser judio en la alemania Nazi, bastaria llamarse Eliseo Alberto Diego y ser un joven cubano bajo el totalirismo castrista, para sentir la necesidad de publicar un "Informe contra mi mismo" y describir como, siendo aun estudiante, tuvo que redactar informes su familia y sus amistades despues que para acallar sus escrupulos, un oficial de la Seguridad del Estado le presentara un voluminoso expediente con los informes escritos sobre el por sus propios amigos.

De este infame momento en adelante cualquier cubano, en cualquier comunidad, ha vivido el temor constante del toque en su puerta del "responsable de vigilancia" o del "responsable ideologico" para indagar sobre el comportamiento suyo, de un familiar, de un vecino o para recordarle el compromiso revolucionario de asistir a la concentracion de turno, la llegada de un funcionario al hay que alagar, o para expresar el odio al enemigo yanqui y reclamar el regreso de Elian.

De este infame momento en adelante, cualquier cubano, en cualquier comunidad, aprendio tambien el uso de la mascara como forma de proteccion y asistiria al reclamo de Elian esta vez con la muy usada mascara de "odio al enemigo yanqui" pero convirtiendo la consigna oficial "Elian, amigo, el pueblo esta contigo" en un vehemente "Elian, amigo, llevame contigo"

Pero el uso de la mascara no se limita al cubano de a pie miembro sin consulta ni consentimiento de un CDR, su uso tambien se extiende al presidente y los responsables de vigilancia e ideologia cuando buscan la complicidad del vecino para obtener los productos que por temor o rechazo no les son ofrecidos.

Los CDR en realidad ya no existen, viven solo en la simulacion de sus componentes. Abandonar las organizaciones de masa dejando de fingir un apoyo que no se siente, dejar de asistir a los actos publicos convocados por el gobierno, negarse a participar en las elecciones de consenso en las que nada se elige, son los actos que separarian la verdad de la infamia; la comunidad, la familia, volverian a ser las instituciones basicas en la transicion a la democracia en Cuba y se cumpliria asi el sueno del apostol expresado en un verso sencillo: Yo he visto el aguila herida volar al azul sereno y morir en su guarida la vibora del veneno. El epitafio de los CDR ya estaba escrito por el apostol.

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