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Carta de Cuba, la escritura de la libertad |
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EL JUICIO DE LOS CUATRO O EL TIRO POR LA CULATA Adolfo Fernández Sainz Si la intención del gobierno cubano era que la oposición se replegara y que la prensa independiente desapareciera, el efecto ha sido todo lo contrario. La infustificada inclusión de los opositores pacíficos y los periodistas independientes en lo que se esperaba fuera un arreciamiento de las condenas contra la delincuencia solamente; el juicio contra cuatro opositores pacíficos autores del documento ALa Patria es de todos@ y la oleada de arrestos que lo acompañó para que nadie pudiera ir a ofrecerles solidaridad, sólo han servido para que el pueblo cubano y la comunidad internacional se dieran cuenta de la maniobra y salieran en defensa de los agredios.
En estos días se me han acercado para manifestarme su preocupación y su solidaridad para con nosotros, no sólo aquellos más allegados que suelen hacerlo y que comparten mis criterios, sino también un número considerable de personas con las que mantengo un trato mucho más formal.
Creo que nuestro pueblo se ha percatado muy fácilmente de la verdadera intención del régimen totalitario y lo ha criticado muy duramente. A nivel mundial la condena ha sido más generalizada y más contundente que nunca antes.
Lo primero que quiero dejar como testimonio es mi profunda admiración por esos cuatro hermanos que han dado un imborrable ejemplo de dignidad y aplomo en circunstancias sumamente difíciles. No me cansé de mirarlos mientras sobre ellos se lanzaban las más iinjustificadas acusaciones. Allí estaban Marta Beatriz, Vladimiro, Bonne y René, como si la cosa no fuera con ellos. Tal parecía como si estuvieran esperando la guagua. Apenas cambiaron de posición en sus asientos durante la actuación del ministerio fiscal. Era impresionante, porque todos podíamos comprender el volcán que debía estar ardiendo en sus pechos.
Esta vez la Seguridad del Estado, que tuvo 20 meses para conseguirlo, no pudo lograr que ninguno de los cuatro disidentes se retractara ni se mostrara arrepentido, ni aceptara no habían cometido delito alguno. El pueblo cubano está muy claro. Hemos tenido en nuestra historia otros juicios importantísimos y archiconocidos que sirven para referencia hasta al más ignorante. Compárense con el juicio a los asaltantes al Cuartel Moncada, donde hubo un ataque con armas de fuego a institución militar, con nocturnidad y disfrazados con uniformes del ejército de Batista. El pueblo conoce el juicio limpio que tuvieron los revolucionarios, la calidad de los magistrados que los juzgaron (El magistrado Urrutia fue el primer presidente del período revolucionario) y la participación de la prensa durante el juicio. Ahora la gente se pregunta indignada cuál es el delito.
En un editorial de tres páginas del periódico AGranma@, quizás el más largo de su historia, uno de los argumentos que se utiliza es que uno de los encartados pidió a un funcionario norteamericano que le sacara diez fotocopias de un documento. Es ridículo, en la era de las comunicaciones vía satélite, las comptadoras e Internet. )Cómo se concibe que los que reciben Acuantiosas sumas del imperio@ tengan que mendigar un favor como ese? No puede ocultarse la inddingencia de medios tecnológicos con que trabaja la oposición y la prensa independiente en Cuba. En sus tres páginas de edditorial, Granma no dice qué artículos violaron los disidentes. Si recibimos millones de dólares, )cómo es que no tenemos ni una fotocopiadora ni una impresora? Es importante que la fiscal haya dicho que la Patria no es de todos. El pueblo de Cuba y el mundo están escuchando. Quizás ella no sabía que sus palabras se iban a hacer públicas.
También es significativo que haya invocado el Artículo 62 de la Constitución Socialista de 1976. En ese artículo se advierte que aquellas libertades refrendadas en esta Constitución no pueden ejercerse en contra de la voluntad del pueblo de construir el Socialismo y el Comunismo. Eso hace que esa Constitución sea excluyente, que no sea para todos. Aquellos ciudadanos cubanos que no queremos construir el comunismo, no podemos buscar refugio en nuestra Magna Carta. Es un deber recordar que después de promulgada esa Consstitución se cayó el Muro de Berlín y el Comunismo fracasó como sistema mundial. Cuando esa Constitución fue aprobada en referendo popular, el país había sido gobernado por quince años sin ninguna constitución. Yo recuerdo que en aquella época algunas personas fueron al referendo, además por las presiones y coacciones de siempre, pensando que, por lo menos, después de aprobada la ley de leyes cubana, ya no podría continuar gobernando desde la tribuna; que eso le sujetaría las manos un poco a Fidel Castro. Era como un recurso que podrían tener las fuerzas más moderadas dentro del gobierno para defender un poco más su pobre capacidad de decisión.
Esto demuestra una vez más que la violación de los derechos humanos en Cuba es institucional, y que parte de la misma Constitución de la República.
Otro elemento del que la gente habla con mucha fuerza es si es delito en pedir a los demás que no vayan a votar. Los mayores recuerdan muy claramente que antes votaba quien quería, y que en las últimas elecciones de Batista (1958), los revolucionarios hicieron una gran campaña para que le ciudadanía no concurriera a votar. Incluso en épocas más recientes, de muchos es conocido que uno delos requisitos para ingresar al Partido Comunista de Cuba era no haber votado en las elecciones del 58. Al final dicen que los que votaron expresaron con ello su apoyo y confianza en la Revolución.
La oposición desearía por otra parte que la gente no votara. Y no porque pensemos que con eso Ase tranca el dominó@. Bastaría que unos pocos concurrieran a las urnas y votaran por los candidatos del Gobierno (los únicos que hay) para que estos ganaran por unanimidad. Si queremos que el pueblo no vote es porque con eso expresan su descontento con el régimen. Porque no basta con ir a votar y anular la boleta escribiendo NO o cualquier otro cosa, porque en ese caso a usted también lo cuentan en el gran número de los que votaron como muestra de apoyo al sistema unipartidista.
Creo que si algo hay que pedir al pueblo cucbano en relación con esto es que piense con cabeza propia. Si usted cree con ir a votar resuelve algún problema, si usted cree que esa votación es lo mejor para Cuba, entonces vaya y vote. Yo creo exactamente lo contrario y por eso no voto. Actúe usted responsablemente. Es un derecho suyo no votar. No deje que lo coaccionen. No permitan que lo manipulen. Ni que cuenten con su voto a favor estando usted en contra. Yo, sencillamente, no voy a votar mientras haya un partido único en Cuba porque eso es una carrera de un solo caballo, y yo quiero que me cuenten entre los descontentos. Porque yo no hago nada que pueda interpretarse como apoyo al régimen. Seguro que con eso no paralizo al régimen, pero sí voy a ejercitando mi libertad.
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