Carta de Cuba, la escritura de la libertad

 

 

 

EL CAMBIO  Y  EL MITO  FIDELISTA

Por  Luis B González (transmitido a Cuba el sábado 13 de junio de 2009)

La percepción del  tiempo en la cultura Quechua  pudiera  expresarse  en  la figura de un hombre caminando de espaldas.  El presente es  la renovación continua de un pasado que se va diluyendo en la memoria.  El futuro se desconoce,  es incierto;    queda  a  sus  espaldas y  por tanto  se  teme al cambio de rumbo.  Mantener el  presente conocido  se  convierte  a  perpetuidad  en   continuo objetivo.  No hay espacio para la creatividad que requiere el desarrollo.  No hay cambio.  El hombre queda  atrapado en el  tiempo y el lugar.     

Es vergonzoso  que  Cuba  haya  quedado reducida a una  sociedad  que  se mueve  casi  en  armonía  con  esta   percepción  del tiempo.    Reconocerlo,  impone la necesidad de buscar  en nuestra  historia para encontrar en ella, en el pensamiento de nuestros próceres  y en las enseñanzas  de nuestro apóstol  José Martí,  la verdad de nuestra cultura,  la riqueza de  la nacionalidad cubana y  nuestra misión como pueblo.       

Desde    que  el 20 de mayo de 1902, nuestro  país  se convirtiera en la República de Cuba,  la lucha por  desarrollar   al máximo posible  su  democracia  institucional  fue  el ideal sostenido de varias generaciones   hasta    alcanzar  su   momento cumbre,  con la aprobación de una de las constituciones mas progresistas de su tiempo.   En esta  carta magna de 1940     quedaban  consolidados el ordenamiento jurídico,  los derechos democráticos  y las reivindicaciones sociales  de nuestra joven república. .  

 En un  periodo de  doce anos y  tres cambios democráticos de gobierno    el  país,    protegidos sus hombres y mujeres en   el marco de un estado de derecho garantizador de sus  libertades ciudadanas,  lograba   avances sostenidos  en todos los  ordenes  del  quehacer económico y  social.      Cuba era reconocida como una  de las primeras economías de América Latina   y  el  pueblo cubano,  orgulloso de  sus  éxitos  deportivos,  intelectuales,  empresariales y artísticos,  miraba el futuro con amplia confianza.  Eran tiempos de recibir inmigrantes,  no de  producirlos;  no habia el ambiente ni pareciera que el mismo  existiría  en algún momento. . Teniamos plena confianza en el futuro de nuestro pais.

En 1952 un golpe militar  interrumpe  sin justificación el desarrollo de  este proceso  democrático  pero,   no obstante su ilegitimidad constitucional,  sus crímenes politicos   y  la corrupción en la gestión de gobierno  el régimen de Fulgencio Batista supo dejar   espacio para el desarrollo empresarial y  la creatividad proverbial del cubano.  Con ingeniosidad y visión de futuro, a pesar de la oprobiosa  dictadura militar,   nos anticipamos a la comunicación vía satélite y lográbamos,  con tecnología propia,  ver en vivo los juegos de la Serie Mundial de Beisbol y las pecas de Mickey Mantle.   Cuando en muchos países de  América Latina  comenzaba  la televisión,  el riesgo empresarial  de un catalán nacionalizado cubano le llevaba a invertir   en  un  canal de televisión a colores.  Gaspar Pumarejo  estaba confiado,  en su visión de futuro.  que un pueblo progresista  como  el  cubano  se  convertiría  rápidamente  en  fuerza  televidente de la nueva opción en colores y lo logro.   Y así crecíamos  en todos los órdenes del quehacer económico.   Eran tiempos donde la Coca-cola era  apenas  segunda  de la Materva y la Salutaris  mientras  la calidad de productos como las  galletas Sire  difícilmente  hubieran sido  sacadas de su nicho  en  el mercado   por   las  Oreo   y las  Cameo  de  nuestros  días.  .     

   El 1 de enero de 1959 triunfaba la Revolución  y  el futuro  quedaba   nuevamente centrado  en   los valores de una sociedad democrática y en la capacidad del pueblo cubano para su desarrollo.

 Pero  los  planes  personales del Inca Fidel Castro eran otros.    Había que reducir aquel  país progresista en una ciega masa seguidora de sus metas personales.   Todo aquel que representara un peligro a sus planes de dominio  hegemónico   era eliminado, solo aquellos  identificados como incondicionales perennes  eran aceptados en el reino...

De los cinco comandantes de la Revolución contra Batista,  tres de ellos,  en momentos y situaciones distintas fueron eliminados,   Camilo Cienfuegos desaparecía misteriosamente  como consecuencia de su negativa  a ser cómplice en el crimen  contra  el  Comandante Huber Matos  condenado a veinte anos de cárcel  por  alertar  con  su renuncia a la entrega  de la revolución al comunismo internacional.   El Che Guevara    pagaría con su vida en Bolivia  sus  desmanes anti-soviéticos.    Solo el  hermanísimo Raúl  quedaba   reservado para preservar  la  dinastía castrista.    

Consolidado el poder  mediante el terror y el adoctrinamiento,  el pueblo cubano quedo secuestrado, con la complicidad de la comunidad internacional, en el feudo personal de Fidel Castro. .   El paradigma Fidel, Patria, Revolucion  redujo el quehacer del país a la voluntad omnímoda del máximo líder.    Nada ocurre,  todo es falso, no hay voluntad alguna para cambios.    En el macondo castrista la  única forma de virarse al frente y  buscar un futuro esta en la salida del país.

Como ocurria con aquella cultura Quechua  estamos como pueblo atrapados en el presente fidelista.  Es el momento de acabar con los mitos  que mantienen a las ultimas generaciones  cubanas  desconfiando  del  futuro y aceptando   constantes  negativas a los cambios necesarios.  Los hombres y mujeres que componen  el exilio  son los mismos que responden  siempre presentes  a las necesidades de la familia y han logrado mantener  una  patria  cubana  para los que dia a dia llegan buscando  rehacer sus vidas en tierras extranas  .    Es el momento de mirar al futuro,  de reconocer todos los  errores de parte y parte;,  ,de buscar en el  sol la luz y no sus manchas,  de unirnos como pueblo en la fuerza que juntos representamos  los de aquí y los de alla,   cada cual buscando  en el otro los valores que nuestro país necesita    Y  surgir como  Ave Fenix  dejando  atrás  la  gran estafa de la experiencia comunista.  El comunismo,  la historia nos confirma,  se diluye,   desaparece  porque no puede resistir  la  luz de  la verdad,    solo se requiere la voluntad y la inteligencia  para  enfrentarlo   con  ella.       Hacia ahí  debemos enfocar nuestros esfuerzos  para   atraer  en  esta gestión a los hombres y mujeres libres del mundo.     Hasta la próxima semana compatriotas. 

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El cambio y el mito