Carta de Cuba, la escritura de la libertad

 

 


5 de marzo de 2011

 

 
SUBEN PRECIOS
La Habana.- El precio de los productos básicos de la canasta familiar aumenta diariamente y desconcierta a la población, en medio de los ajustes económicos que el régimen diseña para tratar de superar una economía basada en planes quinquenales y no en logros productivos. En los mercados de las principales ciudades, se disparan los precios de arroz, los frijoles, las verduras o los derivados cárnicos e incluso las aves de corral, que ahora se ofertan sin subsidios estatales a precios de oferta y demanda. “Es un abuso, no se puede pagar lo que cuesta una libra de arroz, un arroz de mala calidad, que dicen que viene de Viet Nam o de Brasil”, señala Lorenzo, un profesor de historia de la localidad de Santa Clara. En el mercado La Victoria de esta ciudad, David Marrero, jefe del almacén, indicó que el arroz de importación se vendía a 5 pesos convertibles la libra ( unos 120 pesos cubanos) y el arroz nativo a 3.50. En enero, el mismo arroz se ofertaba a solo 1.50 la libra. “El propio estado está especulando con el bolsillo del pueblo”, manifestó una vecina del reparto Virginia, quien protestaba junto a cientos de vecinos de la localidad. Según estudiosos de la economía cubana – como el profesor Juan Moreno de la Universidad de La Habana-, el estado y el mercado negro o subterráneo compiten abiertamente en la especulación. Además de los productos básicos, esta semana también se anunció el alza de los precios de la gasolina y el petróleo, lo que encarece el servicio de los transportistas por cuenta propia.

POSPONEN DESPIDOS
La Habana.- El despido de medio millón de trabajadores del sector estatal anunciado por Raúl Castro para reajustar las plantillas infladas, está paralizado ante las protestas y el malestar de los trabajadores que, abiertamente, se oponen a quedar “liberados” y lanzados al mercado laboral independiente. En los sectores de la industria azucarera – donde ya se han racionalizado mas de 260 mil puestos de trabajos – o en el turismo, así como en la salud y organismos de la burocracia estatal – oficinas, correos, teatros, museos, aduana y ministerios -, las comisiones encargadas de activar la reducción de las plantillas no saben cómo implementar los despidos. “Es una tarea muy compleja”, admitió Lorenzo Espinosa, un dirigente sindical de la Academia de Ciencias de Cuba, encargado de despedir a unos 150 trabajadores de los Institutos de Historia y Geografía de la institución científica. La esperanza del gobierno es que los despedidos trabajen por cuenta propia. “ No me quedará otro remedio que abrir una escuelita de geofísica en mi casa”, comentó burlonamente Alfredo Cifuentes, un investigador y cartógrafo del Instituto de Geografía.

GOTA A GOTA
Santa Clara.- Los habitantes de esta villa al centro de la isla, ahorran cada gota de agua que aparece en las tuberías, dado la escasez de agua que padecen por la imposibilidad del acueducto de abastecer a la población diariamente. No es un fenómeno local. En la capital habanera, solo cinco de los 15 municipios de la urbe tienen agua regularmente y en Santiago de Cuba, apenas un tercio de la población de mas de 350 mil habitantes tienen el privilegio de contar con agua corriente en las tuberías de sus casas. A pesar de ser una isla rodeada de agua - salada-, el país antillano no tiene ríos abundantes o sistemas de embalses capaces de abastecer de agua potable a los cubanos. Los acueductos tienen mas de cien años de construidos y sus fuentes están agotadas, como es el caso de Vento en la capital cubana. De ahí el gran valor que se le da en la isla a una gota de agua, como a casi todo.