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Carta de Cuba, la escritura de la libertad |
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4 de junio de 2011 CAPITAL SIN AGUA
La Habana.- Los habitantes de la capital cubana están
preocupados por la escasez de agua potable y no ven una
respuesta del gobierno para solucionar las limitaciones y rezan
y claman por la llegada de los aguaceros e incluso las tormentas
cicloneras que descarguen torrenciales lluvias sobre la ciudad.
La propia prensa radial y televisiva del régimen hace
llamamientos constantes al "ahorro" de agua, a evitar el
despilfarro del preciado líquido que se pierde en las miles de
tuberías quebradas y obsoletas de la red de abastecimiento. Pero
según los especialistas, la sequía abarca toda la isla. En las
239 presas apenas existen unos diez mil millones de metros
cúbicos de agua y de ellos el 90 % se dedicará a la agricultura,
la industria, los hospitales, las escuelas y los hoteles que
reciben al turismo. Apenas el 10 %, indica el investigador Omar
Laffita Rojas, estará disponible a la población. Mas de la mitad
del agua bombeada diariamente se pierde en los 3 mil 158
kilómetros de tuberías que conforman la red de distribución
capitalina, según Laffita. Un reciente estudio publicado en
Granma, señaló que la cuenca Almendares-Vento, que abastece a
millón y medio de habitantes, está por debajo de su nivel,
mientras que las fuentes de El Gato, que brinda servicio al este
habanero, solo bombea agua en días alterno por escasez de su
manto freático. De los dos millones 200 mil habitantes de la
capital, solo el 12 % reciben agua corriente en sus casas. Los
demás tienen que acopiar el agua cuando se distribuye en
camiones cisternas o aparecen vendedores ambulantes que la vende
a sobreprecio. También en las provincias de Mayabeque, Artemisa
y Villa Clara, la sequía es la peor en los últimos 50 años.
INUAGURAN MERCADOS
Guantánamo.- Una feria comercial, al estilo de un Mall
capitalista, se inauguró en esta ciudad oriental, asombrando a
los guantanameros no acostumbrados a acudir a un centro
comercial donde no solo pueden conseguir alimentos, sino reparar
ollas, televisores, recibir servicios de barbería o peluquería,
comprar ropas de uso, dejar a los niños en un "jardín de juegos"
y, al final, almorzar en uno de los restaurantes de la feria que
ofertan chilindrón de chivo, con casabe, lechón asado con arroz
moro o tamales en cazuela, acompañados del "prú", la bebida de
raíces típica de la zona. El Mall, llamado El Guararey, se
abastece de cooperativas y trabajadores por cuenta propia que
aportan la materia prima ( en el caso del mercado agropecuario,
la bodega, las cafeterías y los restaurantes), el personal
técnico, de servicio y limpieza, así como el transporte para
mover los productos. El Mall se construyó en un viejo parque de
béisbol. Raúl Tabera Guerra, el administrador general, señala
que "aquí todos somos como en familia, cada cual gana lo que se
merece y la gente sale complacida". También, el gobierno local –
que autorizó la apertura del Mall – colocó una Tienda
Recaudadora de Divisas (TRD) y un correo postal. "Esperamos que
pronto la experiencia se lleve a otras provincias", admitió
Tabera, un maestro de matemática ahora convertido en
administrador del primer mal cuentapropista cubano.
SUSPENDEN ALIMENTOS
La Habana.- Durante la segunda y tercera semana de mayo, once
presos extranjeros que cohabitan en el área especial de la
Cárcel Nacional del Combinado del Este, iniciaron huelga de
hambre para protestar por la prohibición de recibir alimentos
enlatados enviados por sus familiares desde el exterior o de
embajadas acreditadas en La Habana. Según el periodista
independiente Carlos Ríos Otero, la dirección penitenciaria
argumentó que la prohibición impedía que los reclusos fabricaran
"artefactos cortantes para atacar a sus adversarios". Las
autoridades del penitenciario impiden a los reclusos hacer
llamadas a nacionales y denunciar lo que sucede en la cárcel. Se
les comunicó que si violan las prohibiciones, pondrán en peligro
cualquier proceso de extradición, en los casos de los que
procuran ser extraditados a sus respectivos países. Los
extranjeros que cumplen condena en esa prisión son tres
bahameses, tres italianos, dos jamaicanos, n español, un belga y
un venezolano. El español está condenado por comerciar dinero
falso, el resto cumple condenas por tráfico de drogas.
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