|
Carta de Cuba, la escritura de la libertad |
|
|
23 de octubre de 2010
ECONOMIA FAMILIAR
La Habana.- El desempleo de mas de medio millón de trabajadores
cubanos permitirá a corto plazo el desarrollo de una economía
familiar de subsistencia, según indican economistas
independientes. Oscar Espinoza Chepe, un ex profesor
universitario y expreso político, señaló a la prensa
independiente que la fuerza laboral desempleada no tendrá mas
remedio que iniciar trabajos caseros, familiares, donde la
inventiva y creatividad se conviertan en beneficios de capital
que, seguramente, serán regulados por el estado. Los nuevos
decretos del gobierno castrista permitirán que los cubanos
desarrollen por cuenta propia talleres, restaurantes,
peluquerías, barberías y múltiples oficios donde no faltarán los
vendedores ambulantes, taxistas o cosechadores de frutas y
vegetales. Las opciones que da el gobierno a los desocupados
son, fundamentalmente, en el sector agrícola, las fuerzas
armadas y la policía, así como en la construcción. De los cuatro
millones y medio de trabajadores sindicalizados, se espera que
un millón y medio quede sin empleo por las medidas de ajuste que
planifica el estado castrista. El 60 % de los desocupados son
trabajadores menores de 40 años, lo que implica una fuerza
laboral importante de la sociedad cubana que buscará ganarse la
vida “inventando” en las calles. “Vamos a tener muchos problemas
en las calles”, admitió Roberto Almanza, un subteniente de la
policía del barrio Pueblo Nuevo en la capital. Con los nuevos
decretos del gobierno se permite la venta de productos y
artículos de primera necesidad en las calles. “A eso se dedican
los jóvenes, a vender basura en las calles o a robar lo que
puedan para ganarse la vida”, señaló la escritora y opositora
Tania Díaz Castro. Por lo pronto, en los barrios capitalinos ya
comienzan a brindar servicios rústicas barberías, chinchales de
zapateros y jugueras caseras, mientras los ancianos jubilados
recorren las calles vendiendo fosforeras, cigarrillos y revistas
viejas que nadie compra.
La Habana.- Los dos millones de visitantes que arribaron a la
isla este año- según anunció el gobierno-, no solamente
benefició a la economía de los hermanos Castro, sino a miles de
cubanos que alquilaron sus casas a los turistas y a las llamadas
“jineteras” que controlan el negocio de la prostitución en la
isla. En la villa de Guanabo, al este de la capital, un poblado
marinero de 15 mil habitantes, la mayoría de los residentes
alquilan sus modestas viviendas a los turistas y a sus
“acompañantes”. Laura Prieto, una maestra retirada alquila todo
el año su casita de madera a un turistas belga por 200 dólares
mensuales. “El es una persona muy decente y solo viene dos o
tres veces al año”, señala Prieto, quien advierte que le paga al
estado un impuesto de 25 CUC ( moneda convertible) al mes por
alquilar su casa. En la misma cuadra de Prieto, muy cerca del
antiguo hotel María de Guanabo, otros seis vecinos alquilan sus
casas a turistas que vienen de paso o a “chicas” que traen
turistas de invitados : “A mí no me importa lo que hacen esas
jineteras( prostitutas), mientras me paguen 15 dólares por
noche”, indica Lorenzo Fernández, un pescador de la villa. En
los repartos de Cojimar, Alamar o Habana del Este, cercanos a la
costa habanera, la presencia de turistas en las casas y
apartamentos de las barriadas resulta habitual. “Es mas
económico y atractivo vivir en una casa familiar que en un
hotel”, señala Laurence Walls, una turistas australiana que pasa
dos semanas con la familia de Berta Ruíz en un apartamento del
reparto Alamar. “Ella me da 25 dólares diarios y yo le doy cama,
comida y sobre todo amistad”, admite Berta, que trabaja de
enfermera en el Hospital Naval. El posible permiso del gobierno
de Washington para que los ciudadanos estadounidenses viajen a
la isla, ilusionan a los cubanos. “Si dejan venir a los
norteamericanos, entonces si hacemos la zafra”, señaló el
pescador Fernández.
COSECHA AZUCARERA
Santa Clara.- El inicio de la próxima cosecha azucarera se
realizará apenas con 25 fábricas de las 46 que quedan
disponibles en la isla. En la provincia villaclareña, de los
once centrales activos solo cinco iniciarán la contienda, según
indicó el ministerio de la Agricultura. Desde el año 206, el
gobierno comenzó a desactivar cien de los 146 centrales que
tenía la industria azucarera. Muchas de las fábricas se enviaron
a Venezuela y la mayoría se convirtió en chatarra o piezas de
repuestos. Unos 150 mil trabajadores del sector quedaron sin
empleos. En los ultimo cinco años, la industria cubana apenas
logra producir un millón de toneladas de azúcar, lo que ha
obligado al gobierno a importar azúcar para abastecer el mercado
interno.
|