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PRIVATIZAR LA MEDICINA
La Habana.- La posibilidad de
autorizar a algunos médicos
retirados para que practiquen
sus labores privadamente, es un
tema que se plantea en los
medios de divulgación castrista,
como parte de las medidas de
reajuste de las plantillas
estatales, anunciadas por las
autoridades. La práctica de la
medicina privada se desautorizó
en la llamada "ofensiva
revolucionaria" de 1968, cuando
Fidel Castro eliminó todos los
negocios independientes en la
isla. Por ley, los médicos
cubanos no pueden ejercer
privadamente, ni cobrar sus
consultas. Tampoco pueden
decidir su ubicación laboral,
que está regida solo por el
Ministerio de Salud Pública. La
isla, que cuenta con mas de 50
mil médicos activos y otros 9
mil retirados -según cifras del
Anuario Nacional Estadístico del
2009 -, es el país con mayor
número de galenos por habitantes
en América Latina. También por
ley – y como parte de los
"logros sociales" del sistema
socialista -, las consultas, los
ingresos, operaciones y
asistencia de especialistas en
policlínicos y hospitales, son
totalmente gratis. Solo el
servicio médico se cobra a los
turistas o pacientes de otros
países. Con las proyectadas
medidas de "descongelar" el
trabajo por cuenta propia,
comentaristas de Radio Rebelde
han planteado que las nuevas
regulaciones pudieran permitir,
también, que profesionales como
maestros, ingenieros ,
enfermeros y médicos, obtuvieran
licencias para ofrecer servicios
particulares. En la práctica y "
por la izquierda", no son pocos
los galenos – sobre todo
especialistas- que ofrecen
consultas a cambio de "chavitos"
(dólares) o artículos de
consumo. También se conoce que
técnicos o ingenieros tienen
talleres clandestinos donde
fabrican antenas parabólicas y
reparan computadoras a cambio de
sumas de dinero. "El problema
está en los bajos salarios que
gana un médico o una enfermera",
señala Silvio Ruíz, un médico
del Hospital Nacional que, con
su esposa, vende duces y
pasteles de cumpleaños. " Con mi
sueldo de 800 pesos cubanos –
unos 40 dólares-, no me alcanza
para mantener un nivel de vida
aceptable. Con los dulces me
gano unos cien dólares mas al
mes", indicó Ruíz.
ROBAN COMPUTADORAS
La Habana.- El robo de
computadoras a las empresas
estatales preocupa a la policía
en la capital cubana, Santiago
de Cuba, y Las Tunas, provincias
donde han sido asaltadas
oficinas del correo postal, la
empresa eléctrica y
dependencias del Poder Popular.
En el municipio Centro Habana,
personas no identificadas se
llevaron las seis computadoras
del correo de San José; lo mismo
ocurrió en las oficinas de pago
de la empresa eléctrica de
Luyanó y la sede del gobierno de
la nueva provincia de Artemisa,
donde los "cacos" se robaron 19
ordenadores, respectivamente. En
Santiago de Cuba, la policía
investiga la desaparición de
varios equipos de la terminal
aérea Antonio Maceo, donde se
detectó la falta de doce
computadoras nuevas de un
almacén del aeropuerto. En la
provincia tunera, veinte
computadoras del Club de Jóvenes
Comunistas también fueron
sustraídas por personas no
identificadas. Según la policía,
en los atracos no se detecta el
uso de la violencia – para
romper puertas o ventanas - , lo
que supone la colaboración de
los empleados.
CONTRADICCIONES SOCIALISTAS
Las Villas .- A pesar de los
anuncios de permitir el trabajo
por cuenta propia a personas sin
trabajo, las autoridades locales
siguen actuando como si nada
hubiera cambiado. Así le ocurrió
al minusválido Ernesto López, un
maestro retirado que se dedica a
vender tamales de maíz en la
terminal de ómnibus de la
localidad de Caibarién. López
-que perdió una pierna hace tres
años - , fabrica en su casa 40 0
50 tamales todos los días y los
vende a los pasajeros de la
terminal. La última vez que
López propuso sus tamales a los
habituales clientes fue detenido
por dos policías que lo multaron
con 200 pesos y le decomisaron
los 30 tamales que le quedaban.
" Yo les dije a los policías que
el gobierno había despenalizado
la venta de alimentos por cuenta
propia, pero ellos me dijeron
que eso no importaba…y me
multaron y se llevaron mis
tamales", señaló López, un
poco
desorientado y furioso
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